El Mundial de Rally-Raid avanza en su calendario 2024 con un nuevo escenario de competencia, y Abu Dhabi se convierte en epicentro de la acción después de lo vivido hace apenas semanas en territorio saudí. La segunda parada de la temporada mundial arrancó con su prólogo clasificatorio, ese ejercicio de apenas cinco kilómetros que determina el orden de salida para las pruebas especiales genuinas. Lo que sucedió en esas primeras vueltas rápidas por las afueras de la capital emiratí reveló quién llega mejor posicionado para lidiar con los desafíos desérticos que le esperan a los equipos en los próximos días. Los tiempos cronometrados en la Prólogo funcionan como espejo de la forma física y técnica con que cada competidor ingresa a esta segunda batalla continental del año, un dato que trasciende lo meramente clasificatorio para convertirse en indicador de tendencias.

La supremacía de Al Attiyah en cuatro ruedas

Nasser Al-Attiyah, el piloto catarí referente indiscutible de las competiciones desérticas, reafirmó su condición de favorito al marcar el mejor cronómetro entre los automóviles. Su ventaja de cuatro segundos respecto del segundo clasificado revela un dominio que no es resultado de la suerte, sino de una experiencia acumulada en múltiples ediciones de carreras de este tipo. El retiro de Audi de la competencia mundial meses atrás había generado incertidumbre sobre cómo se redefiniría el liderazgo en la rama de los coches, pero Al-Attiyah se encargó de zanjar dudas con una vuelta que lo mantiene en posición de fortaleza para los tramos largos que se avecinan. Su desempeño en la Prólogo no constituye un accidente, sino una confirmación de que la velocidad sostenida y la precisión en el desierto continúan siendo sus atributos distintivos.

Quien sorprendió a propios y extraños fue Guillaume de Mevius, el piloto que hace pocas semanas había cerrado el Rally Dakar en segundo lugar y que ahora se posiciona inmediatamente detrás de Al-Attiyah. Su rendimiento denota consistencia en circunstancias extremas: participar en una carrera de la envergadura del Dakar y luego trasladarse a Abu Dhabi para competir al más alto nivel requiere una capacidad de adaptación que no todos poseen. De Mevius demuestra que su actuación en Arabia Saudí no fue puntual, sino expresión de un momento competitivo sólido. La brecha de solo cuatro segundos entre el primero y el segundo coloca la contienda en una zona de tensión interesante, donde los márgenes son exiguos y donde cualquier error táctico puede resultar costoso.

Martin Prokop completa el podio provisional del prólogo con un tiempo idéntico al de otros competidores que lo rondan, situándose a seis segundos del ritmo de Al-Attiyah. En la secuela de posiciones aparecen Lucas Moraes, quien maneja uno de los Toyota oficiales, y Yazeed Al Rajhi, este último con una historia particular: su participación en Abu Dhabi reviste carácter de retorno competitivo tras el accidente de consideración que sufrió durante la especial de 48 horas en el Dakar. Que Al Rajhi logre igualar los tiempos de Moraes apenas una semana después de ese incidente refleja tanto su determinación como la capacidad de los equipos médicos y técnicos de rehabilitarlo en tiempo récord. Su regreso a la pista sin ostensiblemente perder ritmo constituye un mensaje de fortaleza mental y física.

Gutiérrez reina entre los vehículos ligeros

En la división reservada a los Challenger, vehículos de menor cilindrada pero alta sofisticación técnica, Cristina Gutiérrez escribió su nombre en la cima del cronometraje con la autoridad de quien ya conoce el camino ganador. La piloto originaria de Burgos se impuso con un margen de dos segundos sobre Nicolás Cavigliasso y tres sobre Rokas Baciuska, el vigente monarca mundial de la categoría T4. El dominio de Gutiérrez en esta rama es particularmente relevante considerando que compite contra pilotos que vienen de ciclos completos de preparación y que cuentan con estructuras logísticas de largo recorrido. Su triunfo en la Prólogo coloca a la española en posición de ventaja psicológica cuando comience la verdadera batalla desértica.

Baciuska, acompañado por el copiloto español Oriol Vidal, transita un año de proyección hacia categorías superiores. Ambos tienen en el horizonte el salto a la división Ultimate con equipamiento Toyota para la próxima campaña, por lo que esta participación en Abu Dhabi funciona como preparatorio de alto nivel. Que Baciuska termine tercero en el prólogo, apenas tres décimas por detrás de Gutiérrez, sugiere que el equipo llega en condiciones competitivas para disputar posiciones relevantes durante la carrera. El deseo de consolidar una buena actuación antes de saltar a máquinas más poderosas pesa en las expectativas que rodean su actuación.

Categoría de motos marcada por ausencias sonoras

En la rama de motocicletas, el prólogo dejó un sabor agridulce que refleja el estado actual del campeonato mundial. Ross Branch se adjudicó la victoria con un tiempo de referencia, pero el contexto de esa victoria revela más de lo que quisieran mostrar los organizadores. La baja de prácticamente la totalidad de los pilotos del equipo KTM, sumada al retiro de Honda de competidores de primer nivel, además de la lesión de última hora que apartó a Sebastian Bühlerno, dejó el campo de motos considerablemente despoblado de sus figuras de mayor renombre. Branch ganó con un margen de dos segundos sobre Michael Docherty, mientras que Tobias Ebster completaba el podio a siete segundos de distancia.

Esta realidad de ausencias masivas en la categoría de dos ruedas contrasta notablemente con el nivel mostrado en los automóviles, donde la competencia mantiene su espesor a pesar de los cambios en la estructura de equipos. Los nombres grandes del motociclismo rallysta brilla por su ausencia, lo que genera interrogantes sobre la sostenibilidad futura de esta rama del campeonato mundial. Mientras que en autos la rivalidad se mantiene vigente y los márgenes entre competidores son mínimos, en motos el escenario parece más desigual, con menos actores de primer nivel disponibles para generar competencia de calidad.

Lo que se viene: la batalla comienza en serio

La Prólogo fue apenas el aperitivo. La verdadera contienda arranca con la primera etapa de la Abu Dhabi Desert Challenge, un trazado que incluye 126 kilómetros de especial cronometrada más 248 kilómetros de enlace, configurando un circuito que gira alrededor de Aldhannah City. Esta estructura de carrera es la que define el verdadero carácter competitivo, donde el cansancio acumulado, la gestión del vehículo en condiciones de calor extremo y la precisión navegacional se vuelven factores determinantes. Los posicionamientos logrados en la Prólogo ofrecen un punto de partida, pero nada garantiza que quien salga primero cruce la meta en primer lugar.

Para Al-Attiyah, mantener la ventaja implica ratificar su condición de favorito mediante resultados palpables en especiales largas. Para Gutiérrez, el desafío es sostener el ritmo en una categoría donde Cavigliasso y Baciuska estarán atentos a cualquier oportunidad de recuperación. En motos, los ganadores de la Prólogo deberán demostrar que su velocidad clasificatoria se traduce en consistencia de carrera. Abu Dhabi, con sus características desérticas particulares y su clima exigente, es el terreno donde se forjan campeones y donde las decisiones tomadas en los primeros kilómetros pueden replicarse en el resultado final. El calendario mundial de Rally-Raid continúa su marcha, y esta segunda fecha será crucial para definir las tendencias de una temporada que recién está delineando sus contornos.

Las implicancias de lo ocurrido en la Prólogo trascienden lo puramente competitivo. Los cambios estructurales en los equipos de fabricantes, la rotación de pilotos entre categorías y la disponibilidad de recursos técnicos están redefiniendo el paisaje de la competencia mundial de Rally-Raid. Algunos verán en estos movimientos una oportunidad para que nuevos nombres y equipos accedan a lugares de protagonismo antes vedados, mientras que otros interpretarán las ausencias de figuras renombradas como síntoma de un campeonato que debe repensar su atractivo y su propuesta de futuro. Lo cierto es que Abu Dhabi continúa escribiendo su capítulo en esta temporada 2024, y los próximos días determinarán si los que ganaron la Prólogo tienen la capacidad de consolidar su superioridad en la distancia.