El Torneo Apertura llegó a su fecha 16 con la temperatura bien alta. Los playoffs están a la vuelta de la esquina y cada punto vale una fortuna. En ese contexto, Boca Juniors salió a la cancha con una idea clara y se la llevó entera frente a Defensa y Justicia, con un resultado que no dejó margen para la discusión. Cuatro goles, un equipo que funcionó como un reloj y actuaciones individuales que merecen subrayarse con marcador.
Un partido que Boca dominó de punta a punta
Desde el arranque, el conjunto dirigido por Carlos Ubeda —quien se llevó un merecidísimo 8 de calificación, el puntaje más alto de la noche— tomó el control del juego y no lo soltó. El mediocampo xeneize fue una aplanadora: Marcelino Delgado se destacó con una nota de 7, pero el jugador que más brilló durante los noventa minutos fue sin dudas Agustín Velasco, que cerró el encuentro con un 8 y la firma en uno de los goles. No es poca cosa. En un equipo que funcionó colectivamente, Velasco se dio el lujo de sobresalir.
El primer gol llegó en el primer tiempo, a los 22 minutos, con la firma de Milton Giménez, quien también sumó un sólido 7 en su evaluación. Fue el zarpazo que abrió la tarde para el Xeneize y que dejó a Defensa mirando cómo se le escapaba el partido antes del descanso. El equipo de Marcelo Soso —calificado con un 4 en su rol de entrenador— nunca encontró la tecla para frenar la dinámica rival y sufrió en cada línea.
El segundo tiempo fue un festival xeneize
Si el primer período dejó sabor a poco en términos de goles, el complemento fue un despliegue sostenido de eficacia. A los 32 minutos del segundo tiempo, Velasco selló su noche memorable con el segundo tanto. Solo tres minutos después, a los 35', el recién ingresado Ariel Bareiro —que entró desde el banco y se ganó un 7— amplió la diferencia para dejar el partido definitivamente en el cajón. Y como si fuera poco, ya en el tiempo adicionado, a los 47', Milton Merentiel puso el cuatro a cero final. Un cierre de lujo para una actuación que no tuvo fisuras.
El banco de suplentes de Boca también jugó su partido. Lautaro Paredes fue el ingreso más destacado con un 8, igualando la nota del DT. Stiven Ascacibar y Tomás Aranda también sumaron con 7 cada uno, lo que refleja que Ubeda tiene un plantel con profundidad real y no solo un once titular que funcione. Eso, en la recta final de un torneo, es un activo enorme.
En el arco, Leandro Brey cumplió con un 6, aunque tuvo poco trabajo dada la superioridad de su equipo. En la defensa, Marcos Braida fue el más destacado con 6,5, secundado por Nicolás Figal y Marcos Pellegrino, ambos con 6. La línea de fondo xeneize mostró solidez y no le dio chances de contraataque a un rival que, cuando quiso llegar, se encontró con una pared bien organizada.
Defensa y Justicia: una noche para olvidar
Del otro lado del marcador, el panorama fue desolador para el Halcón. Las calificaciones del conjunto de Varela hablan por sí solas: Diego Fernández y Ezequiel Amor fueron los peor evaluados con un 3 cada uno, mientras que Sebastián Sosa también se fue con un magro 3 desde el mediocampo. Solo Alexis Hausch y César Fiermarín, ambos con 6, se salvaron del naufragio. El resto de los titulares osciló entre el 4 y el 6, números que en un partido de estas características resultan insuficientes.
Los ingresos desde el banco tampoco cambiaron la historia. Ever Banega y Alfredo Coria sumaron apenas un 4 cada uno, sin poder inyectarle energía a un equipo que ya había bajado los brazos. Ezequiel Pereyra fue el más destacado de los suplentes con un 5, pero incluso ese número dice poco en el contexto de una derrota tan contundente. La visita terminó el partido sin haber generado prácticamente nada en ataque, con Ángel Romero —uno de los hombres de mayor jerarquía en el equipo— despachado con un 4 y sin incidencia real en el juego.
El Apertura entra en zona de definición
Con esta victoria, Boca se mantiene firme en la pelea por los playoffs del Apertura. La competencia está entrando en su etapa decisiva: hay equipos que ya tienen el boleto asegurado y otros que necesitan resultados urgentes para no quedar afuera. Vale recordar que todavía está pendiente la fecha 9, postergada a raíz del paro de la AFA, lo que agrega una variable más al cálculo de todas las tablas. En ese escenario, cada presentación cuenta doble y el Xeneize demostró esta noche que está listo para lo que viene.
La actuación de Ubeda merece una mención aparte. El entrenador leyó bien el partido, hizo los cambios en el momento justo —Paredes y Bareiro fueron determinantes tras ingresar— y logró que su equipo jugara con una estructura clara durante los noventa minutos. En el fútbol argentino, donde la presión es constante y la paciencia escasea, ese tipo de manejo tiene un valor que a veces no se pondera lo suficiente. Esta noche, Boca fue superior en todo sentido.

