La tercera fecha del calendario mundial de rally-raid 2024 trajo consigo una jornada de reencuentros y nuevos comienzos en suelo portugués. Guerlain Chichérit se alzó con la victoria en la primera etapa de la competencia, consolidando su posición de favorito tras una exhibición de manejo que le permitió dominar desde el inicio hasta el cierre de la jornada. Mientras tanto, Carlos Sainz realizó una aparición memorable en su estreno con la escudería X-Raid MINI, finalizando quinto y superando las expectativas iniciales tras su reciente transición desde el equipo Audi. Este resultado marcó un punto de inflexión en la carrera, demostrando que los ajustes realizados en el vehículo y la estrategia del equipo español estaban dando sus frutos desde la primera toma de contacto real con la competencia.
La jornada inaugural: prólogo y expectativas
Antes de que los participantes enfrentaran el desafío principal de la etapa, se llevó a cabo un pequeño prólogo de apenas cuatro kilómetros en las inmediaciones de Gránsola. Este segmento inicial, que funcionaba únicamente como determinante del orden de salida, fue ganado por Nasser Al Attiyah, quien parecía estar lista para entregar un mensaje claro a sus competidores sobre su intención de pelear nuevamente por el título mundial. Sin embargo, lo que sucedió en las horas siguientes relativizaría esa demostración temprana de velocidad. España tuvo una presencia significativa entre los mejores colocados del prólogo, con Armand Monleón y Oriol Vidal ubicándose en quinta y sexta posición respectivamente, mientras que Cristina Gutiérrez alcanzó el séptimo lugar. La sorpresa llegó cuando Sainz, pilotando su nuevo MINI, terminó apenas en la posición veintitrés del tramo clasificatorio, una colocación que contrastaba fuertemente con lo que exhibiría posteriormente durante los tramos cronometrados de mayor distancia.
El dominio de Chichérit en los cien kilómetros de especial
Cuando comenzó la etapa propiamente dicha, dividida en dos segmentos de aproximadamente cincuenta kilómetros cada uno, la contienda adquirió dimensiones completamente distintas. Guerlain Chichérit, acompañado por Mathieu Baumel como navegante, estableció un ritmo desenfrenado que ninguno de sus rivales inmediatos logró igualar. El piloto del equipo Overdrive Racing se mantuvo en el primer puesto durante ambos tramos, consolidando una ventaja que superaba el minuto respecto de sus perseguidores más cercanos. Yazeed Al Rajhi, compañero de Chichérit en el equipo, ejerció presión desde la segunda posición durante gran parte del recorrido, siendo desplazado posteriormente en el podio final. La batalla en el sector superior de la clasificación se caracterizó por cambios constantes en las posiciones intermedias, aunque el francés nunca cedió el liderato.
El dato que mayor interés generó fue la recuperación de Sainz a lo largo del tramo. Tras su modesto desempeño en el prólogo, el piloto español navegó estratégicamente entre los participantes, ganando posiciones de manera progresiva. En el primer corte del cronómetro, ya se ubicaba en octava posición, a menos de noventa segundos del líder. Para cuando se completó el recorrido de cien kilómetros y se evaluaron los tiempos totales, Sainz se encontraba únicamente a un minuto y medio de Chichérit, demostrando que su adaptación al vehículo MINI iba más rápido de lo previsto. Este desempeño resultó particularmente significativo considerando que el piloto llegaba del programa Audi, en el cual competía con una plataforma tecnológicamente distinta, lo que implicaba reaprender referencias y dinámicas de manejo.
Sainz supera a Al Attiyah: el duelo de títulos comienza
La gran noticia de la jornada fue que Sainz terminó superando a Al Attiyah, quien finalizó en sexta posición, a apenas unos segundos de distancia. Esta circunstancia revistió importancia mayúscula considerando que ambos son los principales candidatos a disputarse la corona mundial de la temporada. Al Attiyah, a pesar de su victoria en el prólogo y de ser el ganador del Rally Dakar en la edición inmediatamente anterior, no logró mantener el nivel de rendimiento mostrado en los tramos iniciales. El qatarí atravesó momentos de adaptación a lo largo de la etapa, probablemente debido a cambios en la configuración del vehículo o a la estrategia de navegación implementada. Para el equipo de Sainz, estos primeros resultados representaron una validación de la decisión de confiar en la plataforma MINI para este proyecto, así como una confirmación de que el campeón español posee la capacidad de competir inmediatamente al más alto nivel con este nuevo equipamiento.
Entre Sainz y Al Attiyah se interpuso Vaidotas Zalas, quien realizó una competencia excepcional en su segmento de la carrera. Lucas Moraes, con Armand Monleón en el rol de copiloto, consiguió posicionarse tercero en la etapa, beneficiándose de un desempeño consistente durante los dos tramos cronometrados. La tercera posición de Moraes confirmó que la escuadra brasileña continúa siendo un factor de relevancia en el campeonato, aunque sin alcanzar aún los niveles de velocidad pura demostrados por el equipo Overdrive Racing de Chichérit.
Las motos: Schareina redunda en victoria tras penalizaciones
En la categoría de dos ruedas, se produjo un escenario de cierta complejidad gracias a la intervención de penalizaciones que modificaron sustancialmente el orden de llegada. Inicialmente, Bradley Cox cruzó primero la meta pilotando una motocicleta Rally2, sorprendiendo al establecimiento con su triunfo sobre el experimentado Adrien van Beveren. Sin embargo, una vez aplicadas las sanciones correspondientes, Tosha Schareina heredó la victoria, consolidando así su recuperación tras una lesión que lo había mantenido alejado de la competencia. Schareina había marcado también el mejor tiempo en el prólogo, venciendo a van Beveren por escasamente dos segundos. Lorenzo Santolino aseguró la segunda posición en motos tras las penalizaciones, permitiendo a España ocupar dos de las tres primeras plazas del podio en esta categoría. Skyler Howes completó el triángulo superior del podio.
Perspectivas para los próximos tramos y configuración de la batalla
La carrera proseguirá con una especial de ciento sesenta y seis kilómetros nuevamente con epicentro en Gránsola, manteniendo la competencia íntegramente en territorio portugués durante el siguiente turno. Recién en la tercera etapa del rally, durante la noche, los participantes ingresarán a Extremadura para completar la jornada y regresar finalmente a Portugal. Esta estructura de recorrido plantea interrogantes acerca de cómo evolucionarán las dinámicas competitivas, especialmente considerando el desempeño mostrado en la jornada inicial por los principales contendientes al título mundial.
Los resultados de esta primera etapa trazaron un panorama significativamente distinto al que podría haberse anticipado antes del comienzo de la carrera. Chichérit consolidó su estatus como velocista puro del campeonato, mientras que la dupla conformada por Sainz y Al Attiyah mostró dinamismo competitivo a partes iguales, sin que uno pudiera imponerse de manera decisiva al otro. Para los equipos españoles, la participación en esta ronda ibérica representó una oportunidad de demostrar capacidades en condiciones de pista parcialmente familiar, aprovechando la proximidad geográfica. El desempeño de Sainz en su regreso al rally-raid de máximo nivel, tras su experiencia en el programa de Audi, indicaría que la transición hacia la plataforma MINI no implicó un retroceso en su capacidad competitiva, sino más bien un ajuste que ya estaba siendo subsanado conforme avanzaba la jornada. La próxima etapa de ciento sesenta y seis kilómetros funcionará como termómetro para evaluar si estos primeros resultados representan tendencias duraderas o si, por el contrario, otros competidores conseguirán cerrar las brechas abiertas durante esta jornada inaugural.


