La tercera jornada del Rally de Marruecos 2024 dejó ganadores claros en ambas categorías, aunque con historias distintas detrás de cada triunfo. Mientras Sébastien Loeb consolidaba su recuperación en cuatro ruedas tras casi tres horas y media de competición hacia Mengoub, en la rama de motocicletas Tosha Schareina mantenía su dominio con un desempeño prácticamente sin grietas. Los desiertos marroquíes volvieron a mostrar su faceta más exigente, obligando a pilotos y máquinas a funcionar al máximo de sus capacidades en un día donde las diferencias entre los mejores se medían en segundos y décimas.

La revancha francesa en cuatro ruedas

Después de jornadas complicadas, Loeb encontró el ritmo nuevamente en la tercera especial de 325 kilómetros que arrancó desde Zagora. El piloto francés no solo ganó la etapa, sino que lo hizo con autoridad, dejando atrás a Guillaume de Mevius con casi veinte segundos de diferencia. Se trataba de una respuesta contundente a los problemas que había enfrentado en días anteriores, demostrando nuevamente por qué su nombre sigue siendo sinónimo de velocidad en las competiciones de rally-raid. Su actuación fue tan sólida que prácticamente zanjó cualquier discusión sobre quién podría aspirar a arrebatarle la victoria en esta etapa.

Lo notable del desempeño de Loeb fue que lo logró sin necesidad de tomar riesgos descomunales. Fue metódico, preciso, ejecutando cada tramo con la experiencia que acumula después de décadas compitiendo en este tipo de terrenos. Su victoria refuerza su posición en el certamen mundial y demuestra que a pesar de los reveses iniciales, mantiene todas las herramientas para pelear por los primeros planos de la general cuando la carrera llegue a su conclusión.

Sainz resurge en el podio después de superar inconvenientes mecánicos

Carlos Sainz tuvo un día para recordar después de atravesar dificultades con su vehículo en jornadas previas. El piloto español logró escalar hasta la tercera posición de la etapa, lo que le permitió subir nuevamente al podio tras más de dos minutos y medio de desventaja respecto al ganador. Para Sainz, este resultado representa un punto de inflexión importante en la carrera, ya que demuestra que después de resolver los problemas técnicos, su velocidad sigue siendo competitiva en este nivel de exigencia. La tercera plaza en una etapa de estas características no es cosa menor, especialmente cuando se considera que debajo suyo quedaron pilotos con amplia experiencia en el rally-raid.

Al-Attiyah, quien sigue liderando la general con un colchón considerable de casi cinco minutos, se conformó con el cuarto puesto en la etapa. Para el piloto qatarí, administrar su ventaja es prácticamente tan importante como perseguir la victoria cada día, estrategia que hasta ahora le ha funcionado correctamente. Completaron la zona alta Guerlain Chicherit y Seth Quintero, mientras que João Ferreira fue el último en mantenerse dentro del rango de los diez minutos respecto al mejor tiempo.

También tuvieron acciones destacadas en esta tercera jornada Denis Krotoc, Martín Prokop y Yazeed Al Rajhi. El piloto saudí, aunque sigue compitiendo con seriedad, tiene cada vez más lejanas sus posibilidades matemáticas de arrebatar el liderato general al qatarí. Para que Al Rajhi pudiera aspirar al título mundial, se requeriría prácticamente un colapso total de Al-Attiyah en las etapas que restan, algo que estadísticamente luce como poco probable dada la consistencia mostrada hasta el momento.

En motos, Schareina sostiene su hegemonía desértica

Schareina volvió a demostrar por qué está considerado el favorito para llevarse el título en la categoría de motocicletas. Ganador de la tercera especial tras recorrer 328 kilómetros cronometrados, el piloto español marcó un ritmo prácticamente imposible de seguir para sus perseguidores. La brecha que estableció frente a Daniel Sanders fue de casi un minuto, lo que no deja dudas sobre quién está en mejor forma en este momento de la competición. De hecho, tanto Schareina como Sanders encabezan también la clasificación general, con una separación que llega al minuto y medio a favor del hispano.

Adrien van Beveren tuvo que conformarse con la tercera plaza en la etapa, ubicándose a más de quince minutos del ganador. Detrás de la lucha por el podio, Pablo Quintanilla se mantuvo firme en la competencia, cerrando la jornada con poco menos de diez minutos de desventaja respecto a Schareina. El piloto chileno fue capaz de dejar atrás a competidores de talla mundial como Luciano Benavides y Lorenzo Santolino, que completaron el lote de pilotos que no fueron superados por ningún competidor en la categoría Rally2, demostrando que en esta modalidad más accesible también existen rivalidades intensas y resultados dignos de atención.

En la clase Rally2, Bradley Cox fue el más rápido, logrando una séptima posición en la clasificación general del día al superar a Ross Branch. Cox continúa su batalla particular contra Edgar Canet Ardevol por el liderato de su categoría, con Michael Docherty manteniéndose como una amenaza constante cerniéndose sobre ambos. La competencia en esta rama demuestra que el rally-raid, más allá de los grandes nombres, genera historias de lucha y determinación en todos los niveles de participación.

Lo que viene ahora es la cuarta etapa, un circuito que dará vueltas alrededor de Mengoub con 315 kilómetros de trayecto cronometrado, más otros 62 kilómetros de enlace que los competidores deberán completar para llegar al campamento base. Esta nueva jornada continuará definiendo los destinos de quienes todavía tienen posibilidades matemáticas de alterar los liderazgos actuales, mientras que para otros, la batalla ahora será por acumular puntos y experiencia de cara a futuras competiciones en el calendario mundial.