La máquina de refuerzos en Racing entra en una nueva fase de aceleración. Con Juan Pablo Vojvoda a punto de formalizar su llegada como nuevo entrenador, el departamento de fútbol de la Academia se mueve en múltiples direcciones para armar un equipo competitivo. Una de las urgencias más acuciantes es cubrir el mediocampo, posición donde los inconvenientes se multiplican y donde una opción que ganó peso en las últimas jornadas es Nahuel Estévez, un volante de 30 años que acaba de quedar desvinculado del Parma tras la conclusión de su contrato con el club italiano.
El contexto que rodea estas búsquedas resulta complejo. El club de Avellaneda enfrenta una crisis en su zona defensiva del campo: Alan Forneris, pieza fundamental del esquema táctico, sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior en su rodilla izquierda que lo mantendrá alejado de las canchas aproximadamente ocho meses. Esta lesión grave forzó a la dirigencia a priorizar la búsqueda de un mediocampista con capacidad de recuperación y distribución de juego. Además, existe incertidumbre sobre la continuidad de Santiago Sosa, quien ha despertado el interés del Cruzeiro y podría emigrar si llega una propuesta que satisfaga tanto al futbolista como a los directivos locales.
Un perfil versátil con pasado en Europa
Estévez representa una alternativa que encaja en varios de los requerimientos técnicos que busca la Academia. El mediocampista surgió en las canteras de Comunicaciones y pasó por Estudiantes antes de aventurarse en el fútbol europeo. Su hoja de ruta internacional es extensa: además de sus más de un año en Parma, el futbolista acumula experiencia significativa en otras instituciones italianas. Completó 29 presentaciones con el Spezia y 27 encuentros vistiendo la camiseta del Crotone. En la temporada más reciente que culminó en Italia, disputó 35 partidos entre la Serie A y la Copa Italia, aunque solamente fue titular en 10 oportunidades.
Desde lo táctico, Estévez ofrece características que permiten múltiples posicionamientos. Puede actuar como volante central puro, en una dupla de mediocampistas defensivos, o incluso como interno. Su perfil se define por el despliegue físico, la capacidad de recuperación de balones y un buen manejo de pase que facilita la circulación del juego. Precisamente esos atributos fueron los que llamaron la atención de los directivos racinguistas, quienes consideran que podría ser un complemento valioso para la estructura de juego que Vojvoda pretende implementar. La condición de que Estévez haya quedado libre del Parma genera una ventaja económica considerable respecto a otras opciones que se estudian: el club no deberá desembolsar dinero por la compra del pase, evitando gastos significativos en una operación que muchas instituciones simplemente no pueden permitirse en el contexto económico actual.
Alternativas bajo análisis y urgencias estacionales
Sin embargo, Estévez no es la única carta que Racing tiene sobre la mesa en esta posición. Los directivos también evaluán a Agustín Cardozo, quien pertenece al Granate y cuya transferencia costaría aproximadamente 3.000.000 de dólares según las valuaciones del mercado. Existe además una tercera opción que despierta entusiasmo: Felipe Obradovich, un volante central de apenas 19 años que milita en Ferro y se destaca en la Primera Nacional. Obradovich posee atributos físicos notables —mide 1,90 metros— y ha mostrado elegancia en el manejo del balón junto con una presencia en cancha que llama la atención. De concretarse su incorporación, sería claramente una apuesta a futuro, una inversión en formación más que en rendimiento inmediato. Cabe mencionar que San Lorenzo también ha puesto sus ojos en el joven defensor.
Paralelamente, la Academia está atenta a otros sectores del campo. Existe la posibilidad de que Santiago Solari abandone el club, lo que obligaría a buscar un extremo de características similares. En ese contexto, el nombre de Mateo Mendoza aparece en el radar de la dirigencia: es un zaguero central de 21 años que actúa en Godoy Cruz en la Primera Nacional y que ha mostrado un desarrollo promisorio. La búsqueda de Mendoza, de concretarse, también respondería a una estrategia de recambio generacional con proyección. Pero quizás el frente más urgente sigue siendo el lateral derecho, posición donde la Academia necesita un reemplazo de calidad para Gabriel Rojas, quien fue vendido al Cruzeiro. El objetivo más concreto en ese sector es el lateral Sasha Marcich de Lanús, un futbolista con experiencia en la Primera División que podría aportar solidez defensiva inmediata.
Lo cierto es que los movimientos en Racing responden a un plan más amplio de reconstrucción. La llegada de Vojvoda como conductor técnico marca un punto de inflexión en la historia reciente del club, y todo indica que su equipo de trabajo ha delineado un perfil específico de futbolista que necesita. No es casualidad que todas estas búsquedas coincidan en el tiempo: la dirigencia está aprovechando el cierre del mercado de pases de este semestre para armarse de refuerzos que permitan competir en los torneos locales e internacionales que le esperan. Las negociaciones con Estévez aún no pasaron de la etapa de evaluación, pero en las últimas horas la posibilidad de contar con su firma se fortaleció, especialmente considerando que el futbolista mismo tiene intenciones de retornar a Argentina después de su experiencia europea.
Perspectivas y consecuencias de los movimientos en carpeta
El panorama que se abre a partir de estas búsquedas puede interpretarse desde distintos ángulos. Si Racing logra concretar la incorporación de Estévez junto con el lateral Marcich, estaría resolviendo dos de sus urgencias principales sin hacer inversiones extraordinarias, al menos en el caso del volante. Esto permitiría que la Academia concentre recursos en otras áreas del equipo o cree un colchón financiero para operaciones futuras. Por otro lado, si estos esfuerzos no fructifican y el club termina confiando en alternativas más jóvenes como Obradovich o Mendoza, la apuesta sería claramente a mediano plazo, sacrificando experiencia inmediata por potencial futuro. Existe también el escenario donde algunas salidas importantes —como las de Sosa o Solari— se concreten sin que las incorporaciones lleguen con la rapidez necesaria, dejando al equipo desarmado en momentos críticos. Las implicancias deportivas de cada uno de estos caminos son sustancialmente distintas, y el resultado dependerá tanto de la gestión interna como de la capacidad de negociación frente a los otros clubes involucrados.



