La Academia enfrenta una encrucijada deportiva que no admite concesiones. Este viernes, Racing recibirá a Barracas Central en lo que podría definirse como una final adelantada dentro del Torneo Apertura, donde cada punto representa la diferencia entre seguir soñando con los octavos de final o quedar relegado a la zona de purgatorio donde las matemáticas se vuelven crueles. El equipo dirigido por Gustavo Costas llega a este compromiso tras una semana turbulenta en la que el técnico cuestionó públicamente el compromiso de sus jugadores, particularmente después del empate sin goles ante Aldosivi que dejó un sabor amargo en toda la institución.
La situación se vuelve aún más complicada cuando se analiza el plantel disponible. Costas deberá armar su estrategia con ausencias significativas y el regreso incierto de algunos futbolistas que recién se recuperan de lesiones. La incertidumbre rodea la condición de Gabriel Rojas, quien superó un desgarro de ocho milímetros en el bíceps femoral de la pierna derecha que lo apartó del equipo durante los últimos cinco encuentros. Aunque fue incluido en la nómina de 23 citados, su estado físico aún no sería del todo óptimo, lo que abre la posibilidad real de que comience el partido en el banco de suplentes, al menos inicialmente.
Las bajas que complican el panorama táctico
El panorama defensivo presenta complejidades que obligan al entrenador a improvisar. Agustín García Basso cumplirá la primera fecha de una suspensión que lo marginará por dos encuentros consecuentes, sanción que recibió tras su expulsión directa contra el equipo tiburonero. En paralelo, Ignacio Rodríguez se recupera de una distensión muscular en un isquiotibial que lo dejará fuera del segundo encuentro de esta doble jornada crítica. Si Rojas no llega en condiciones, Costas vería forzado a improvizar con Tomás Conechny en la posición de lateral izquierdo, un movimiento que significaría abandonar el esquema tradicional de cuatro defensores para adoptar una línea de tres o cinco, dependiendo de cómo se distribuya el mediocampo.
Las ausencias no terminan allí. Marcos Rojo, el refuerzo que llegó desde Boca con expectativa de ser una solución en defensa, sigue cumpliendo sanciones: en este encuentro específicamente se perderá la segunda de cuatro fechas de castigo que le aplicaron por su expulsión en el clásico contra River. Por su parte, Gastón Martirena, el futbolista uruguayo, nuevamente quedará fuera del equipo por una distensión en el aductor de la pierna derecha que lo mantiene en la enfermería. Este será su segundo partido consecutivo ausente, lo que sugiere una molestia que requiere cautela antes de reincorporarlo.
Los retornos que generan esperanza
Las noticias positivas también existen, aunque limitadas. Marco Di Cesare regresará después de cumplir su fecha de suspensión por acumulación de tarjetas amarillas en el encuentro ante el Millonario. El zaguero estará disponible para ocupar la posición de segundo marcador central o como stopper por el sector izquierdo, aportando la solidez defensiva que la Academia necesita en estos momentos críticos. Otro que retorna es Santiago Solari, el extremo que se recuperó de una sobrecarga en el recto anterior de la pierna derecha, lesión que se desarrolló sobre la cicatriz de un antiguo desgarro que lo aquejaba desde hace tiempo. Su reincorporación al equipo es relevante considerando que puede brindar variantes en ataque, algo que Racing necesita para romper la defensa del rival.
La configuración que Costas mantiene como probable incluiría a Facundo Cambeses bajo los tres palos; Franco Pardo, Santiago Sosa y Marco Di Cesare en la línea defensiva; Ezequiel Cannavo, Bruno Zuculini y Baltasar Rodríguez formando el núcleo del mediocampo; mientras que en el sector ofensivo participarían Santiago Solari, Maravilla Martínez y Adrián Fernández. Sin embargo, la incógnita respecto a Rojas podría modificar completamente este esquema. De confirmarse su titularidad, Conechny quedaría en el banco; de lo contrario, el lateral izquierdo ocuparía la posición del defensor que aún se recupera. Incluso existe la posibilidad de que, independientemente de la presencia de Rojas, Costas opte por la variante de cinco defensores para reforzar la retaguardia ante un rival que llegará con sus propias intenciones ofensivas.
Lo cierto es que la confirmación del equipo titular llegará momentos antes del pitazo inicial, cuando Costas tome la decisión definitiva sobre cómo distribuir sus recursos limitados. Lo que permanece invariable es la urgencia: ganar es imprescindible si Racing desea mantener matemáticamente viva su clasificación a octavos de final sin depender de favores externos. Con dos finales por jugarse en el torneo, esta primera ante Barracas Central representa un punto de no retorno en las aspiraciones académicas de este Apertura que se ha caracterizado por la volatilidad táctica y los altibajos en el rendimiento colectivo.

