La búsqueda de respuestas llevó a Eduardo Coudet a cruzar el océano. El técnico que asumió el timón del conjunto de Núñez hace apenas dos meses enfrenta una realidad incómoda: el equipo no funciona como debería. En medio de compromisos internacionales que no cesan y un calendario que no da respiro, la dirigencia confirmó en las últimas horas que una porción significativa del descanso estival será aprovechada en España, específicamente en la provincia de Alicante. La decisión marca un punto de quiebre en la metodología del trabajo preparatorio y evidencia la urgencia por encontrar nuevamente esa identidad futbolística que caracteriza al club. No se trata apenas de un viaje turístico: es una apuesta estratégica para recuperar la brújula.

Desde que Marcelo Gallardo entregó las riendas hace semanas, Coudet se encuentra en una posición incómoda. Tomó un equipo en movimiento, con inercia propia pero sin dirección clara. En apenas sesenta días, las limitaciones han quedado expuestas: el rendimiento fluctúa, los mecanismos tácticos no terminan de engranar, y lo más preocupante es que se juega más por necesidad que por convicciones. El DT necesita tiempo para transformar lo heredado en su propio proyecto, pero el calendario no lo permite. Entre la Copa Sudamericana y el Apertura, los partidos se suceden sin tregua. Por eso la idea de una pretemporada estructurada, lejos de las presiones cotidianas, se convirtió en una necesidad ineludible. Trabajar con calma, sin la urgencia de los tres puntos de por medio, es el lujo que el Chacho reclama para su equipo.

Un destino conocido para territorios desconocidos

La elección de Alicante no es casual. Coudet conoce España en profundidad: pasó por Celta de Vigo y Deportivo Alavés, experiencias que le permitieron entender los entresijos del fútbol europeo y construir una red de contactos que ahora resulta útil. El clima de la Costa Blanca en invierno boreal es incomparable al frío porteño, y la infraestructura disponible en esa región responde a estándares internacionales de exigencia. No cualquier lugar sirve para preparar a un equipo de las características de River. Se requiere un escenario que combine comodidad con exigencia, que permita tanto el trabajo intenso como la recuperación. La Finca Resort, ubicado en la localidad de Algorfa, reúne estas condiciones.

El complejo funciona habitualmente como centro de concentración para selecciones nacionales y equipos de primer nivel. Basta mencionar que Elche, club que compite en las categorías superiores españolas, utiliza regularmente estas instalaciones. El resort despliega una oferta integral: dos campos de golf con dieciocho hoyos cada uno, un hotel de cinco estrellas equipado con spa, múltiples opciones gastronómicas dirigidas a consumidores exigentes, y lo más importante, un centro de entrenamiento especializado en fútbol. Las canchas cuentan con césped de calidad superior, condición fundamental para practicar diariamente sin riesgo de lesiones y con la seguridad de que cada toque de balón se comportará de manera predecible. Argentina, selección nacional, eligió este mismo lugar para concentrarse durante la fecha FIFA de noviembre de 2025, completando posteriormente su trabajo preparatorio allí tras enfrentar a Angola sin un segundo amistoso programado. Si sirvió para la selección, sirve para River.

El desafío de reconfigurar mientras se compite

Las fechas tentativas para el viaje son del 21 de junio al 5 de julio, período que coincidiría con el cierre de la fase de grupos de la Copa América que se disputa en México, Estados Unidos y Canadá, además de los primeros partidos de eliminación directa. Sin embargo, nada está completamente fijo. Todo dependerá de cómo finalice River en la Sudamericana en sus últimos tres compromisos de esa etapa inicial. Si el equipo termina en segundo lugar, deberá disputar una ronda previa contra un tercero proveniente de la Copa Libertadores, lo que alteraría los tiempos y podría adelantar el regreso a los entrenamientos en Buenos Aires. Estas variables condicionan incluso los planes de pretemporada de una institución como River, mostrando cuán intrincados son los calendarios del fútbol sudamericano en la era contemporánea.

El propósito de concentrarse en Europa durante el período invernal es múltiple. Primero, permite a los jugadores entrenar bajo un clima agradable, alejados del frío del sur argentino, aprovechando el verano europeo de cara al Mediterráneo. Segundo, posibilita una pretemporada exigente que podría incluir partidos amistosos contra equipos locales, generando movimiento competitivo sin presión por puntos. Tercero, proyecta la marca River hacia Europa, permitiendo que la dirigencia estreche vínculos con diferentes clubes de la región. Estos contactos resultan valiosos para futuras incorporaciones o cesiones. Coudet, que busca identificar jugadores de características específicas para su esquema, también necesita que esas conexiones internacionales se fortalezcan. Alicante representa geográficamente un punto de equilibrio: cerca de equipos españoles, próximo a centros de poder del fútbol europeo, pero lo suficientemente aislado como para mantener el foco sin distracciones.

La transformación del proyecto de Gallardo en propiedad de Coudet requiere decisiones difíciles. Confeccionar un plantel ajustado a su imagen táctica implicará incorporaciones de refuerzos y, inevitablemente, la salida de jugadores de relevancia para mantener el equilibrio presupuestario. River necesita levantar, soltar las tensiones acumuladas, y saldar una deuda histórica con la pelota: volver a jugar como lo hace un club de su envergadura. El objetivo final es que su equipo vuelva a caminar de la mano con la tradición millonaria, recuperando ese funcionamiento que distingue a la institución. Una pretemporada en Europa, bajo el comando de un técnico que conoce esos territorios, representa un paso en esa dirección.

Las consecuencias del viaje a Alicante se desplegarán en varios planos. Desde la perspectiva deportiva, la disponibilidad de tiempo para trabajo técnico podría traducirse en mejoras visibles cuando la competencia se reanude. La exposición internacional del club fortalecería su posicionamiento comercial y sus vínculos estratégicos en Europa. No obstante, también existe el escenario en el que los resultados en la Sudamericana antes del viaje aceleren los tiempos, obligando a ajustes de último momento que compliquen la organización. Desde la óptica financiera, concentrarse en un complejo de lujo en España representa una inversión considerable en infraestructura de entrenamiento, con el riesgo implícito de no obtener retornos deportivos inmediatos. Los dirigentes asumen que la pretemporada es una herramienta para potenciar el rendimiento futuro, pero el fútbol no siempre recompensa las apuestas. Lo que sí está claro es que Coudet llegó con la responsabilidad de construir algo propio en poco tiempo, y para eso necesitaba un escenario donde pudiera trabajar sin interrupciones. Alicante será el escenario donde comience a escribir su propia historia en River.