La asunción de Marcelo Culotta en la presidencia de San Lorenzo marca el cierre de un ciclo electoral y la apertura de un período de dos años de gestión institucional en uno de los clubes más tradicionales del fútbol argentino. Con el respaldo del 29,82% de los votos, Culotta ha ganado los comicios internos al frente de la agrupación Orden y Progreso, trayendo consigo un equipo de trabajo que combina experiencia empresarial, expertise legal y nombres emblemáticos del deporte profesional. Lo que suceda en las próximas horas será determinante para entender cómo se estructurará la conducción del club hasta que, en 2027, los asociados vuelvan a las urnas para elegir nuevas autoridades.
El entramado institucional que rodea a Culotta refleja una búsqueda deliberada por equilibrar diferentes áreas de gestión. Su compañero en la fórmula vicepresidencial es Juan Manuel Campos, profesional del derecho cuya formación legal proporciona un contrapeso técnico a la experiencia de Culotta en marketing y comunicación publicitaria. A sus 60 años, Culotta llega a la presidencia con una trayectoria concentrada en el mundo de la comunicación, terreno donde la imagen institucional y la articulación de mensajes resultan centrales para cualquier organización moderna. Esta dupla inicial configura una estructura de poder donde se mezclan la visión comercial con el rigor jurídico, ingredientes esenciales para navegar las complejidades administrativas y financieras de una institución del tamaño de San Lorenzo.
El equipo de gestión: perfiles empresariales y bancarios
Más allá del binomio principal, la nómina de colaboradores directos incluye figuras cuyo peso específico en diferentes rubros será crucial. Ariel Dean y Juan Bautista Castagna se perfilan para ocupar espacios en la secretaría de la entidad, asumiendo responsabilidades administrativas y de registro. Pero el área que probablemente requiera mayor atención es la de tesorería, donde se prevé que Gonzalo Campos —quien cuenta con un cargo gerencial en Brubank— juegue un rol protagónico junto a su primo, el vicepresidente. La presencia de un ejecutivo bancario en la administración de fondos no es un detalle menor: refleja la intención de profesionalizar la gestión económica en un contexto donde varios clubes grandes del país han enfrentado crisis financieras severas en los últimos años. Pedro Criscolo, por su parte, estará a cargo de funciones vinculadas a la intendencia, completando un equipo de gestión que prioriza perfiles con experiencia en administración pública y privada.
Lo interesante de esta configuración es que no se trata de un grupo compuesto únicamente por amigos o colaboradores de la primera línea del presidente, sino de una estructura donde cada integrante aparentemente aporta competencias específicas. Culotta parece haber optado por rodear su gestión de especialistas antes que de simples leales, una decisión que suele reflejar una intención de implementar cambios sustanciales en la forma en que funciona la máquina administrativa del club.
Fútbol profesional: entre la tradición legendaria y la continuidad
Si el equipo de gestión general habla de profesionalización, el área deportiva cuenta un relato diferente. Aquí es donde San Lorenzo recupera voces con raigambre histórica. Walter Perazzo, ícono de los años ochenta en el cuadro azulgrana, asumirá la dirección deportiva, trayendo consigo una legitimidad ganada durante una época donde el club experimentó transformaciones importantes. Perazzo no es un desconocido en los pasillos de Boedo: su autoridad viene de haber calzado la camiseta en períodos donde San Lorenzo fue protagonista en el escenario nacional. Junto a él trabajará Guillermo Franco, quien ganó títulos en la era de Pellegrini, incluyendo el Clausura 2001 y la Mercosur del mismo año, competencias que aún permanecen en la memoria colectiva del hincha de San Lorenzo. Franco ocupará la función de manager, mediando entre la dirección deportiva y el cuerpo técnico operativo.
Martín Saric, hermano del histórico Mirko Saric —figura recordada con afecto en la institución—, también tendrá participación en la estructura deportiva, añadiendo una conexión más con la tradición del club. Existe además la posibilidad de que Pitu Barrientos, quien desde febrero desempeñaba el cargo de presidente de fútbol profesional sin retribución económica, continúe ejerciendo alguna función dentro del nuevo esquema. Esto último aún no ha sido confirmado y quedará definido en los encuentros que próximamente sostendrá el equipo de transición. La permanencia de Barrientos dependería de cómo Culotta y su círculo cercano conciban la transición del área deportiva, un terreno donde los egos suelen jugar un papel tan importante como las capacidades técnicas.
La composición de la Comisión Directiva: mayoría y espacios para la oposición
La estructura formal de poder no descansa únicamente en el presidente y su comitiva. San Lorenzo, como institución democrática, distribuye poder en una Comisión Directiva que incorpora representantes de las diferentes agrupaciones que participaron en los comicios. La fuerza ganadora, Orden y Progreso, contará con quince directivos, mientras que la oposición ocupará cinco curules. Sergio Costantino, quien ejerció la presidencia de forma transitoria y terminó en segundo lugar, integrará la CD como primer vocal opositor, acompañado por Cipriano Pommies, su compañero de fórmula vicepresidencial. Cesar Francis también tendrá su lugar entre los opositores, completando una representación minoritaria pero presente en las deliberaciones futuras.
Las dos agrupaciones que terminaron en tercer y cuarto lugar —San Lorenzo en Marcha, Volver a San Lorenzo y Movete Boedo Movete— distribuirán entre sí los espacios restantes, con dos directivos aportados por San Lorenzo en Marcha, dos por Volver a San Lorenzo y uno por Movete Boedo Movete. Pendiente queda la definición sobre quién ocupará el cupo femenino entre los opositores, un debate que refleja cómo incluso en asuntos de representación minoritaria existe la necesidad de resolver cuestiones de balance interno. La presencia del científico Daniel De Florián entre los posibles integrantes de la CD sugiere que la nueva administración busca incorporar perfiles académicos y profesionales de relieve en otros campos ajenos a la política partidaria tradicional del club.
La asunción formal está prevista para el jueves, fecha que podría concretarse según lo planeado, aunque las últimas definiciones sobre distribución de cargos y responsabilidades específicas seguirán resolviéndose en reuniones entre los próximos días. Esto es algo habitual en transiciones institucionales: los acuerdos finales sobre quién se sienta dónde y qué carpetas maneja cada uno suelen ajustarse en los encuentros entre la cúpula electa y los equipos técnicos que la acompañan, procesos donde siempre emergen negociaciones que no fueron evidentes durante la campaña electoral.
La gestión de Culotta y su equipo hasta 2027 operará en un contexto donde San Lorenzo, como tantas instituciones deportivas del país, enfrenta desafíos económicos estructurales, presiones de las hinchadas por resultados deportivos competitivos, y la necesidad de equilibrar tradición con modernización. La combinación de perfiles empresariales en gestión con voces legendarias en lo deportivo sugiere una apuesta por profesionalizar sin renegar de la identidad histórica del club. Sin embargo, el éxito de esta fórmula dependerá no solo de quiénes la integran, sino de cómo se resuelvan los inevitable conflictos que emergen cuando diferentes visiones sobre el futuro institucional conviven en una misma mesa de decisión. Las próximas semanas dirán si el equilibrio entre continuidad y cambio logra cristalizarse en políticas concretas.



