La institución de Boedo atraviesa un nuevo conflicto de índole legal que afecta directamente su operatoria financiera. Un embargo judicial ejecutado contra las cuentas bancarias del club ha generado congelamiento de fondos por montos significativos, consecuencia de una demanda iniciada por Damián Ayude, quien hasta hace pocas semanas se desempeñaba como director técnico del plantel superior. La medida, informada públicamente por la dirigencia a través de canales oficiales, pone de manifiesto las tensiones que surgieron alrededor de la rescisión del vínculo contractual ocurrida en marzo pasado.
El monto total en disputa alcanza cifras considerables: 415.614.932 pesos argentinos constituyen el capital reclamado, cantidad a la cual se añaden 124 millones de pesos adicionales en concepto de intereses generados. A esta deuda en moneda local se suma un componente en dólares estadounidenses: 48.558 USD de capital más 14.600 USD por intereses acumulados. El conjunto de estos números refleja el volumen de la controversia financiera que ahora resuelven los estrados judiciales, mientras la entidad debe lidiar con las implicancias de tener sus recursos bloqueados.
Un vínculo laboral acelerado y conflictivo
La trayectoria de Ayude en la estructura del Ciclón resulta breve pero intensa. Su incorporación inicial respondió a una solicitud del entonces presidente Marcelo Moretti, quien lo contrató en abril de 2024 para hacerse cargo de la Reserva. Sin embargo, menos de dos meses después, en junio de ese año, fue ascendido a la conducción técnica del equipo de Primera División. Esta rápida progresión dentro del organigrama deportivo marcó el inicio de un período que terminaría siendo tormentoso. En febrero de 2026, el mandatario transitorio Sergio Costantino decidió renovar y mejorar sustancialmente las condiciones contractuales del entrenador, una decisión que evidenciaba confianza en su labor. Sin embargo, apenas treinta días después, en marzo de 2026, el mismo Costantino procedió a su despido.
Durante su gestión dirigiendo al equipo profesional, Ayude disputó 29 encuentros, cosechando un registro de 10 victorias, 10 empates y 9 derrotas. El final de su ciclo llegó de manera dramática: la caída ante Defensa y Justicia por 5 a 2 en condición de visitante marcó el punto de quiebre. Tras esa jornada, durante las declaraciones post partido, el técnico afirmó su intención de continuar en el cargo, pero la situación giró radicalmente tras una reunión sostenida con la dirigencia. Al día siguiente se confirmó oficialmente su alejamiento de la institución, generando sorpresa en el ambiente dado su optimismo público expresado horas antes.
De Boedo a Barracas: el nuevo destino profesional
La salida de San Lorenzo no significó el fin de la carrera profesional de Ayude en el fútbol argentino. Actualmente se desempeña como estratega del equipo de Barracas Central, donde continúa desarrollando su actividad en el fútbol profesional. Su llegada a la institución de La Boca representa una oportunidad para retomar su proyecto después del conflictivo cierre en el club rojo. Este cambio de aires, sin embargo, no clausuró las disputas legales con su anterior empleador, quien ahora debe responder ante los embargos que afectan su administración económica.
La difusión de esta medida cautelar por parte de San Lorenzo mediante sus canales de comunicación oficial denota transparencia respecto a sus dificultades patrimoniales, aunque simultáneamente expone públicamente la complejidad de su situación. La inclusión en el comunicado de una fotografía que documenta a Ayude junto a Moretti durante una conferencia de prensa constituye un elemento visual que subraya la conexión entre ambos personajes y la etapa en que fue gestado el acuerdo original. Esta estrategia comunicacional busca contextualizar ante los aficionados y accionistas las circunstancias que originaron el conflicto.
En cuanto a los próximos pasos, la dirigencia encabezada por Marcelo Culotta ha asegurado que continuará brindando información sobre la evolución del caso. Esta postura reactiva refleja la urgencia de mantener informado al público interno y externo sobre un asunto que trasciendo lo meramente administrativo: pone en tela de juicio la estabilidad financiera de una institución tradicional del fútbol argentino, con historial de campeonatos pero que actualmente enfrenta desafíos económicos recurrentes. Las cuentas bancarias del club permanecen bajo restricción judicial, lo que limita su capacidad operativa para responder a necesidades inmediatas de funcionamiento administrativo y deportivo.
Los conflictos entre instituciones deportivas y sus profesionales técnicos constituyen un fenómeno recurrente en el contexto del fútbol profesional argentino, donde los desacuerdos sobre condiciones laborales, despidos injustificados o modificaciones contractuales suelen dirimir en los tribunales civiles y laborales. El presente caso ilustra cómo las decisiones administrativas tomadas en períodos de transición institucional pueden derivar en complicaciones legales de largo plazo. Desde la perspectiva de la institución, el embargo restringe sus posibilidades operativas en un momento donde la competencia deportiva exige recursos disponibles. Desde la óptica del técnico demandante, el reclamo representa la búsqueda de resarcimiento por una relación laboral que fue modificada sustancialmente y posteriormente interrumpida. Los juzgados tendrán la responsabilidad de determinar la legitimidad y cuantificación definitiva de los montos disputados, mientras tanto, San Lorenzo debe gestionar su actividad bajo estas limitaciones financieras impuestas.



