El mundo del rally-raid tiene nuevo mapa para 2025. El Campeonato del Mundo de Rally-Raid —conocido como W2RC— presentó su cronograma de competencias para la próxima temporada, y la geografía del certamen cambia de manera significativa: Sudáfrica hace su debut en el calendario oficial, mientras que Argentina queda fuera de la grilla por primera vez desde que el campeonato fue fundado. El anuncio no es un detalle menor: define dónde se correrá el título más importante del rally cross-country y, al mismo tiempo, abre un debate sobre la proyección regional del deporte en Latinoamérica.
Cinco carreras, tres continentes y diez meses de acción
La temporada 2025 del W2RC se extenderá desde enero hasta octubre, con un recorrido que atraviesa tres continentes distintos. El punto de largada será, una vez más, el legendario Rally Dakar, que se disputa en Arabia Saudí durante el mes de enero y que desde 2020 abandonó definitivamente el suelo africano para instalarse en la Península Arábiga. En febrero llegará el turno del Abu Dhabi Desert Challenge, prueba que se consolida como el segundo escalón de la temporada en el desierto árabe. Luego, el campeonato cruzará el ecuador del año con su primera escala africana: Sudáfrica en mayo, una novedad absoluta que introduce el hemisferio sur del continente negro en el circuito. Después vendrá el regreso a Europa con el BP Ultimate Rally Raid Portugal en septiembre, y la temporada cerrará en Marruecos en octubre, destino histórico para el rally de cross-country y puerta norte del continente africano.
Este diseño no es casual. La presencia de Sudáfrica en mayo y Marruecos en octubre implica que el campeonato tocará África en ambos hemisferios —sur y norte— dentro de una misma temporada, algo que no había ocurrido antes en la historia reciente de este certamen. La idea detrás de esta arquitectura es reforzar la dimensión verdaderamente global del título: que quien lo gane haya demostrado su capacidad en arenas, llanuras y paisajes radicalmente distintos, en condiciones climáticas y geográficas que no admiten improvisación.
Argentina fuera del radar: ¿una ausencia temporal o una señal?
La gran ausencia en este calendario es el Desafío Ruta 40, la prueba argentina que desde su incorporación al W2RC se había convertido en uno de los eventos más valorados del campeonato. La carrera, que recorre tramos de la legendaria Ruta Nacional 40 —la más larga de Argentina con más de 5.000 kilómetros de extensión desde La Quiaca hasta Cabo Vírgenes— había ganado reconocimiento internacional por la variedad de terrenos que ofrece: altura, desierto patagónico, ripio y paisajes únicos. También queda afuera por segundo año consecutivo el Sonora Rally, la prueba mexicana que tampoco encontró lugar en el esquema 2025.
David Castera, director del promotor del campeonato, fue claro al explicar la lógica detrás de esta decisión: según sus palabras, la ausencia de Argentina no implica que el país haya perdido su lugar en el W2RC de forma definitiva. Al contrario, el objetivo es construir un sistema de alternancia entre sedes, de modo que las distintas pruebas no compitan entre sí por el mismo espacio en el calendario, sino que se roten de manera planificada. "La ausencia de Argentina en 2025 no significa que esta carrera no volverá al W2RC", indicó el dirigente francés, quien agregó que la intención concreta es que esa rotación comience precisamente desde la próxima temporada. Es una lógica que tiene sentido desde la gestión deportiva: mantener vivo el interés de múltiples países organizadores sin saturar el calendario ni exigir a los equipos y pilotos una logística insostenible a lo largo de doce meses.
Desde la perspectiva argentina, sin embargo, la noticia genera interrogantes. El rally cross-country tiene en el país una tradición que antecede incluso a la existencia del W2RC. Argentina fue sede del Rally Dakar en múltiples ediciones entre 2009 y 2014, cuando el certamen se disputaba en Sudamérica junto a Chile y, en algunas ocasiones, Perú y Bolivia. La infraestructura, el know-how organizativo y la base de fanáticos existe. Que el Desafío Ruta 40 haya logrado integrarse al campeonato mundial fue visto como un logro institucional importante. Su ausencia por un año, aunque explicada como parte de un plan de rotación, genera naturalmente cierta preocupación entre organizadores y aficionados locales.
Las voces del poder del deporte motor mundial
Mohammed ben Sulayem, presidente de la FIA —la federación internacional que regula el automovilismo—, celebró la incorporación de Sudáfrica al calendario con entusiasmo. En sus declaraciones, destacó que el W2RC continúa siendo una referencia en el rally cross-country global y que la llegada de nuevas sedes africanas refuerza el carácter universal del campeonato. "Es un placer ver la llegada de Sudáfrica en el calendario", expresó el dirigente, quien también ponderó los paisajes que ofrece el continente africano como escenario de competencia. Por su parte, Jorge Viegas, presidente de la FIM —la federación internacional de motociclismo, que también tiene injerencia en el W2RC dado que motos y quads son categorías centrales del campeonato—, resaltó que la temporada de diez meses que arranca en Arabia Saudí y cierra en Marruecos va a contar con pilotos de experiencia junto a nuevas incorporaciones, y que la tecnología tendrá un rol destacado. Viegas también subrayó el valor simbólico de recorrer África de sur a norte: para él, eso confirma que el título final tendrá un peso genuinamente mundial.
El W2RC fue creado formalmente en 2022, cuando la FIA y la FIM unificaron sus respectivos campeonatos de rally cross-country bajo un mismo paraguas organizativo. Desde entonces, el certamen fue creciendo en número de participantes y visibilidad mediática, aunque todavía trabaja para consolidar una audiencia global comparable a la del Rally Mundial (WRC) o el Mundial de Fórmula 1. La incorporación de nuevas sedes como Sudáfrica es parte de esa estrategia de expansión.
Qué puede pasar de aquí en más
El calendario 2025 del W2RC abre varios escenarios posibles. Si la experiencia sudafricana resulta exitosa en términos de organización, participación y cobertura, es probable que el país austral se consolide como sede fija o semifija del campeonato, al igual que ocurrió con Portugal tras su debut en 2024. En cuanto a Argentina, la promesa de rotación deja la puerta abierta, pero también genera una incertidumbre legítima: los organizadores locales deberán mantener la estructura operativa activa durante un año sin carrera, lo que no es sencillo desde el punto de vista presupuestario ni logístico. Para los pilotos y equipos, el nuevo recorrido exige adaptarse a condiciones geográficas diversas —de los desiertos árabes a las llanuras sudafricanas y los caminos marroquíes— lo que puede favorecer a competidores con mayor versatilidad técnica. Finalmente, desde el punto de vista del negocio deportivo, la expansión hacia el sur de África abre un mercado nuevo tanto para patrocinadores como para marcas de vehículos que compiten en esta categoría. Las consecuencias del rediseño del calendario se sentirán tanto en las pistas como fuera de ellas.



