Mientras la noche barilochense mantenía temperaturas inusualmente templadas para la época —rondando los 5 grados centígrados—, en el interior del imponente comedor del hotel Llao Llao se respiraba un clima de optimismo y alineamiento casi absoluto. Luis Caputo, titular de la cartera económica nacional, fue el protagonista central de una cena que reunió a más de cien empresarios de primera línea, donde reiteró públicamente aquello que ha sostenido de manera sistemática en sus encuentros con banqueros y operadores financieros: que no existe amenaza alguna para la continuidad de la administración Milei. El evento, que forma parte del Foro Llao Llao —el encuentro empresario más hermético del país—, concentró la atención de los asistentes en los dichos del funcionario, quien en múltiples ocasiones recalcó la solidez del proyecto en cuestión.
Un mensaje de estabilidad en tiempos de interrogantes
El funcionario se desplazó entre las diferentes mesas del salón, saludando a empresarios a quienes conoce desde hace años. Durante estas interacciones, Caputo enfatizó de manera reiterada una consigna que aparentemente busca disminuir las aprensiones del sector privado respecto al futuro político de Argentina. "No hay ningún riesgo Kuka, no hay ninguna posibilidad de que Kicillof sea presidente de la Argentina. Este es el camino", pronunció en varias ocasiones, provocando reacciones de aprobación entre los comensales. Aunque pueda parecer redundante en boca de un funcionario gobernante, la insistencia con la que reitera estas afirmaciones en espacios de privacidad sugiere la existencia de inquietudes tangibles en los mercados financieros que el Gobierno busca combatir.
Estas declaraciones adquieren particular relevancia cuando se considera el contexto de las dificultades que enfrenta el Gobierno para colocar títulos de deuda con vencimientos posteriores al año 2027. Los indicadores de riesgo soberano y las fluctuaciones en los bonos reflejan cierta desconfianza inversora respecto a la durabilidad de las políticas implementadas. La presencia de Caputo en Bariloche, junto a su énfasis en garantizar la continuidad de la ortodoxia fiscal, sugiere un esfuerzo coordinado por tranquilizar a quienes manejan capital y crédito en el país.
Más allá de los números: la arquitectura del Foro
El Foro Llao Llao, iniciado en 2015 por iniciativa de Eduardo Elsztain, dueño del emblemático hotel ubicado a orillas del Nahuel Huapi, representa un ecosistema único en la vida empresarial argentina. A lo largo de los años se incorporaron figuras como Marcos Galperin de Mercado Libre, Martín Migoya de Globant, Federico Braun de la cadena de supermercados del mismo apellido, Gustavo Alessandro (ex ejecutivo de Arcor), Carlos Miguens Bemberg, Luciano Nicora, Agustín Otero Monsegur y Karina Roman, entre otros. Sin embargo, el encuentro de este año incluyó participantes de envergadura internacional: Andrónico Luksic y Manfred Paulmann, poderosos empresarios chilenos; Andrea Cisneros del grupo venezolano homónimo; así como Hernán Kazah, Gustavo Grobocopatel y Facundo Gómez Minujin por la parte argentina. La asistencia de Marcos Bulgheroni completaba un elenco de actores con capacidad de impacto en mercados regionales.
El Foro opera bajo las normas de Chatham House, un mecanismo británico que permite a los participantes comentar y difundir los debates sin atribuir públicamente quién dijo qué. Sin embargo, desde 2024 la institución cerró herméticamente sus puertas a la prensa, reservando por completo el hotel para el centenar de asistentes e impidiendo incluso el acceso al parque de la propiedad. Esta decisión de mayor hermetismo refleja la sensibilidad que caracteriza a estos espacios en tiempos de polarización política y volatilidad financiera.
El programa de tres días: figuras de peso y momentos memorables
El evento arrancó el miércoles 29 con encuentros informales donde participaron los embajadores argentinos en Francia e Inglaterra, Ian Sielecki, y en Estados Unidos, Alec Oxenfeld, coleccionista de arte y creador de la plataforma OLX que alguna vez dirigió. El jueves 30 fue el turno de una entrevista dirigida por Federico Braun con la reina Máxima de los Países Bajos. Según relatos de participantes, la monarca se mostró con cierta distancia, centrando su discurso en la necesidad de que las empresas se involucren activamente en la promoción de la "salud financiera" de sus empleados, en un contexto económico caracterizado por presiones inflacionarias y merma del poder de compra. Paradójicamente, varios de los empresarios presentes son dueños de plataformas de crédito que enfrentan índices significativos de morosidad.
El Foro de este año apostó por una recalibración de su propuesta, reduciendo la participación de figuras políticas e incrementando la presencia de deportistas y personalidades de otras disciplinas en charlas orientadas a inspirar. Entre los invitados figuraron Faustino Oro, el joven prodigio del ajedrez argentino; David Nalbandian, ex tenista de élite; Felipe Contepomi, glorioso jugador de rugby; Juan Martín Hernández, conocido como "Puma"; y el músico Charly Alberti. Sin embargo, fue Oro quien acaparó la atención del auditorio al realizar ocho simultáneas de ajedrez, ganando todas ellas, así como una partida a ciegas que enfrentó con Daniel Rabinovich, ejecutivo de Mercado Libre, quien en esa ocasión perdió. Otro convocado fue Daniel Lauretta, investigador del Conicet responsable del relevamiento del lecho marino argentino, cuyo trabajo de divulgación científica ha alcanzado millones de visualizaciones en redes sociales.
En el aspecto temático, se desarrollaron paneles sobre Inteligencia Artificial coordinados por Martín Migoya y otros cofundadores de Globant. Asimismo, se presentaron casos de empresas argentinas con expansión internacional, incluyendo la exposición de Victoria Alonso, ejecutiva que ascendió a posiciones estratégicas en Marvel; y Andy Kleinman, referente en la industria del gaming. Sin embargo, según el relato de la mayoría de participantes, uno de los momentos de mayor interés fue la entrevista que Marcos Galperin realizó a Manuel Antelo, empresario del sector automotriz cuya compañía de logística de vehículos factura aproximadamente dos mil millones de dólares anuales y ha expandido operaciones hacia territorio europeo como importador de marcas de lujo.
Implicancias y perspectivas futuras
La participación de Caputo en el Foro Llao Llao y la particular insistencia de su mensaje de continuidad gubernamental plantean interrogantes sobre el estado actual de la confianza empresaria en Argentina. Por un lado, la concentración de décadas de experiencia empresarial en un único espacio sugiere que las preocupaciones expresadas por el ministro responden a inquietudes reales entre quienes manejan recursos significativos. Por otra parte, la estructura cerrada del Foro y la aplicación de protocolos de confidencialidad británicos evidencian la delicadeza que rodea estas conversaciones, particularmente en un país con antecedentes de cambios abruptos de orientación política. La ausencia de interrupciones públicas durante la exposición del ministro, la conformidad observada en los asistentes y la reducción de figuras políticas a favor de perfiles empresariales e inspiracionales pueden interpretarse como síntomas de alineamiento sectorial con la actual administración, o alternativamente, como reflejo de la necesidad de construir consensos en contextos de incertidumbre económica. Los bonos con vencimiento lejano seguirán siendo barométro de las percepciones del mercado respecto a la durabilidad de las políticas en cuestión, mientras que el devenir de indicadores económicos como inflación, actividad industrial y construcción se convertirán en pruebas de fuego para validar u objetar las declaraciones pronunciadas en Bariloche.



