La cotización del dólar a través del Mercado Electrónico de Pagos marcó este sábado 25 de abril un nuevo nivel de valuación que refleja la presión sostenida sobre la moneda nacional. En el cierre de la jornada, quienes buscan adquirir este activo en el circuito bursátil deberán desembolsar $1437, mientras que la operación inversa —vender dólares adquiridos previamente— rinde $1441,40 por cada billete. Estas cifras representan un hito importante en la trayectoria del tipo de cambio durante los últimos meses, marcando un territorio cada vez más alejado de los valores históricos que se registraban hace apenas un año.

Cuando se compara la situación actual con hace siete días, el comportamiento del MEP exhibe una tendencia alcista que no puede pasar desapercibida. La cotización del sábado anterior rondaba valores inferiores, por lo que en apenas una semana el billete verde acumuló una suba del 2% en el segmento bursátil. Este movimiento, aunque modesto en términos porcentuales, se inscribe dentro de un patrón más amplio de depreciación del peso que viene caracterizando los últimos meses. No se trata de un salto aislado, sino de la continuidad de una tendencia que comenzó hace varios meses y que parece encontrar sostén en factores estructurales de la economía local.

Abril marcó un nuevo piso para el billete verde

Cuando se amplía la perspectiva y se observa el desempeño del MEP durante todo el mes de abril de 2026, el panorama se vuelve más dramático. Desde el cierre de marzo hasta la fecha de hoy, el dólar bursátil ha ganado terreno de manera consistente, registrando un incremento acumulado del 3% que expresa la volatilidad que caracteriza a los mercados de cambios en la Argentina. Esta escalada mensual se suma a los movimientos de semanas anteriores, configurando un escenario donde los ahorristas que buscan protegerse de la inflación encuentran cada vez más costoso acceder a divisas extranjeras a través de este canal.

Pero la verdadera magnitud del fenómeno se aprecia cuando se retrocede un año completo en el calendario. A esta altura de 2025, el MEP cotizaba aproximadamente en $1184,50, lo que significa que en doce meses el billete verde ha experimentado una revalorización de nada menos que 21% dentro del circuito bursátil. Una cifra semejante no es meramente estadística: representa la profundidad de los cambios que ha experimentado el mercado de cambios, las expectativas sobre la moneda doméstica y las decisiones de inversión de miles de operadores que buscan cobertura contra la erosión del poder de compra.

La brecha con el blue persiste en niveles moderados

En el mercado paralelo, conocido popularmente como dólar blue, se registra una cotización de $1400, cifra que mantiene una distancia de 3% respecto al valor que fija el MEP. Esta diferencia, relativamente contenida en términos históricos, refleja un escenario donde ambos segmentos del mercado de cambios convergen en sus expectativas básicas sobre el valor del dólar, aunque con matices propios de cada circuito. Mientras el blue representa el cambio que ocurre en operaciones informales y sin regulación oficial, el MEP funciona dentro del marco de los mercados bursátiles formales y es susceptible de supervisión y registro.

La razón por la cual el MEP logra una cotización superior al blue radica en su propia estructura operativa. Se trata de un mecanismo donde el inversor realiza primero la compra de un instrumento de deuda —un bono del Estado argentino— expresado en moneda local, y luego procede a vender ese mismo papel en el mercado internacional obteniendo divisas. El valor resultante surge de dividir el precio en pesos entre la cotización en dólares de ese instrumento. Esta mecánica, más sofisticada que el simple intercambio que caracteriza al blue, permite que el MEP funcione con transparencia y dentro del sistema regulatorio, lo que a menudo se traduce en un valor ligeramente superior al del circuito informal.

El horario operativo del MEP sigue la agenda estándar de los mercados financieros organizados: abre sus puertas operativas desde primera hora de la jornada y cierra sus compuertas a las 16:30 horas, de lunes a viernes exclusivamente. Esto significa que durante los fines de semana y feriados, no hay formación de nuevos precios en este segmento, algo que contrasta con otros mercados paralelos que funcionan de manera más continua. Su denominación oficial —Mercado Electrónico de Pagos— describe con precisión la naturaleza del sistema que permite canalizar estas operaciones a través de plataformas digitales que conectan a compradores y vendedores en tiempo real.

A diferencia de otras modalidades de acceso a divisas que enfrentan restricciones administrativas, el dólar MEP se presenta como una alternativa con menor cantidad de trabas formales. No presenta los límites mensuales que caracterizan al dólar ahorro, ni requiere de justificativos de uso. Por esta razón, ha ganado relevancia entre ahorristas que buscan instrumentos alternativos para preservar el valor de sus ahorros frente a la inflación que erosiona constantemente el patrimonio en moneda local. Su funcionamiento dentro del mercado formal lo convierte en una opción que, aunque más cara que el dólar oficial, resulta más accesible y menos regulada que otros canales institucionales.