El experimento de un reconocido músico con herramientas de inteligencia artificial generativa desencadenó una reflexión más profunda sobre el rol que estas tecnologías están ocupando en la cultura contemporánea. Lo que comenzó como un ejercicio lúdico en redes sociales derivó rápidamente en una declaración contundente acerca de los peligros inherentes a delegar capacidades creativas en sistemas automatizados. La frustración visibilizada a través de una plataforma digital se convirtió en un síntoma de una preocupación más generalizada entre actores de la industria creativa respecto a qué significa permitir que algoritmos reemplacen funciones humanas.
Brian May, integrante de la banda británica Queen, compartió en su cuenta de redes sociales un intento de recreación de la portada del álbum "The Game", lanzado por el grupo en 1980. Para generar esta imagen, utilizó tecnología de inteligencia artificial de Meta. El resultado fue descrito por el propio May como deficiente: la versión generada por máquina distorsionó completamente la composición original, aquella que presentaba a los cuatro miembros del conjunto posando juntos con chaquetas de cuero idénticas, uno de los trabajos visuales más memorables de la década. La portada desfigurada que emergió del procesamiento algorítmico resultó irreconocible, perdiendo todos los elementos identitarios de la imagen icónica.
Crítica directa a la expansión tecnológica sin regulación
May acompañó la publicación con una serie de comentarios que escalaron su posición desde la burla inicial hacia una postura claramente crítica. El músico expresó su inquietud sobre quién será responsable de tomar decisiones en un futuro donde estas herramientas dominen aspectos fundamentales de la sociedad. Su interrogante central cuestionaba la lógica detrás de permitir que sistemas que ni siquiera logran reproducir adecuadamente una imagen del pasado asuman roles de liderazgo global. Posteriormente, May enfatizó que no existe una necesidad real de incorporar estas tecnologías de manera masiva, y advirtió sobre el costo que la humanidad podría estar dispuesta a pagar por lo que describe como un avance "inevitable".
La preocupación de May se extendió más allá de cuestiones artísticas para abarcar implicancias ambientales y territoriales. El guitarrista se refirió específicamente a los centros de datos masivos que requiere la infraestructura de inteligencia artificial, describiéndolos como "centros de datos horrendos" que, según su perspectiva, causarían daño significativo al territorio británico. Comparó esta situación con lo que ya estaría ocurriendo en territorio estadounidense, sugiriendo que la expansión descontrolada de estas instalaciones genera impactos ecológicos y urbanísticos severos. Dirigió un llamado directo a Andy Burnham, primer ministro, instándolo a detener la construcción de estas infraestructuras antes de que sea demasiado tarde.
Un posicionamiento que refleja tensiones más amplias en la industria creativa
La intervención de May no representa un caso aislado en el panorama contemporáneo. Múltiples figuras del cine y la música han expresado reservas similares respecto al uso de inteligencia artificial en procesos creativos. El director de cine Kane Parsons, conocido por su trabajo en "Backrooms", ha sido vocal en su rechazo a estas tecnologías. Incluso personalidades religiosas han tomado posición sobre el tema, manifestando preocupaciones que van desde lo ético hasta lo existencial. Esta convergencia de voces críticas sugiere que el debate trasciende preferencias personales y refleja tensiones estructurales respecto a cómo la sociedad debe relacionarse con herramientas que tienen capacidad transformadora.
En el contexto de Queen, el grupo que May integra continúa desarrollando su carrera de manera selectiva. La banda realizó presentaciones en territorio norteamericano durante 2023 como parte de su gira "Rhapsody Tour", acompañados por Adam Lambert. Sus presentaciones en Reino Unido y Europa ocurrieron en 2022, mientras que sus más recientes actuaciones en vivo tuvieron lugar en Asia durante el inicio de 2024. Roger Taylor, baterista de la agrupación, conversó recientemente sobre la viabilidad de futuras giras, describiendo el retorno a la carretera como un proceso que requiere reactivar "una máquina de gran envergadura". Taylor señaló que la decisión depende en mayor medida de May, aunque expresó su entusiasmo por volver a los escenarios. May ha sido explícito respecto a sus condiciones para actuar: rechazó participar en giras estadounidenses argumentando que considera a ese territorio como "un lugar peligroso". También descartó la posibilidad de encabezar el Festival de Glastonbury debido a sus objeciones políticas respecto a los gestores del evento, específicamente en relación a posturas históricas sobre políticas ambientales que May considera cuestionables.
Los proyectos musicales recientes de la banda incluyen trabajo en material nuevo junto a Lambert, y especulaciones sobre la posibilidad de llevar su espectáculo a instalaciones como The Sphere, ubicada en Las Vegas. May manifestó entusiasmo por las posibilidades que ofrece esta infraestructura de espectáculos de última generación. Sin embargo, Anita Dobson, pareja de May, sugirió en declaraciones de diciembre pasado que aunque Queen continúa generando música inédita, es improbable que retorne a esquemas de giras de gran envergadura en el corto plazo. Según Dobson, el grupo realizará "pequeños eventos y presentaciones puntuales", pero no se espera un retorno a los tours masivos que caracterizaron etapas anteriores de su carrera. Esta limitación está vinculada parcialmente a asuntos de salud: May sufrió un accidente cerebrovascular menor durante 2024, un evento que describió como repentino e inesperado, que temporalmente lo privó de control motor en uno de sus miembros. El músico caracterizó la experiencia como "algo inquietante" y posteriormente reflexionó sobre cómo el episodio funcionó como un "recordatorio de importancia" respecto a prioridades vitales.
Durante el período navideño, Queen difundió una canción festiva inédita titulada "Not For Sale (Polar Bear)". La agrupación fue también distinguida en octubre pasado como el acto de rock más reproducido en territorio británico durante el siglo veintiuno. Por su parte, Adam Lambert comunicó recientemente que actualmente no hay iniciativas activas en el seno de Queen, ya que los integrantes se encuentran en un período de descanso y alejamiento temporal de procesos de composición. Roger Taylor está concentrado en la preparación de su séptimo álbum en solitario, titulado "Violence Insane In A Beautiful World", que marca su primer lanzamiento de estudio desde 2021. Este trabajo está programado para distribuirse el 18 de septiembre a través de la discográfica Columbia, y Taylor planea acompañarlo con una gira personal en territorio británico.
Perspectivas divergentes sobre el futuro tecnológico y sus implicaciones
El cuestionamiento planteado por May respecto a la inteligencia artificial abre múltiples líneas de interpretación. Por un lado, existe una perspectiva que considera que las preocupaciones expresadas reflejan legítimas inquietudes sobre gobernanza tecnológica, regulación ambiental e impactos en industrias creativas consolidadas. Desde esta óptica, el llamado a frenar o regular la expansión de infraestructuras masivas responde a análisis costo-beneficio que merecen consideración seria en procesos de toma de decisiones políticas. Por otro lado, existe un enfoque alternativo que argumenta que la resistencia a adoptar nuevas tecnologías puede limitar beneficios potenciales en eficiencia, productividad y resolución de problemas complejos. Este análisis sugiere que la solución no radica en detener el desarrollo tecnológico sino en establecer marcos regulatorios que equilibren innovación con protecciones sociales y ambientales. La tensión entre ambas posiciones refleja un dilema más profundo de sociedades contemporáneas: cómo navegar transiciones tecnológicas sin perder capacidades críticas ni comprometer valores fundamentales. Las decisiones que se adopten en los próximos años respecto a regulación, inversión estatal en infraestructura alternativa, y políticas de protección laboral en sectores creativos, probablemente determinarán la trayectoria de estas dinámicas en el mediano plazo.


