Hay artistas que tardan años en encontrar su voz. Alessia parece haberla encontrado de golpe, o al menos eso es lo que sugiere "x ese weón", el track con el que cierra su EP debut Disclaimer y que funcionó como el punto de llegada de un proceso personal y creativo que no tiene marcha atrás. La canción no es solo un lanzamiento más en su catálogo: es una declaración de principios sobre quién es esta mujer hoy, despojada de inseguridades, cómoda con lo que construyó y con ganas de decirlo en voz alta. En un mercado musical latinoamericano saturado de propuestas efímeras, este tipo de apuestas con identidad propia merecen atención.
Un recorrido que comenzó ante las cámaras y terminó en los escenarios
La historia de Alessia no arrancó en un estudio de grabación ni en una sala de ensayos. Arrancó en 2022, cuando decidió presentarse a The Voice Chile y logró algo que pocos consiguen en ese formato: cautivar a los coaches. El dúo cubano Gente de Zona la eligió y con ellos grabó "Somos", una canción que funcionó como trampolín hacia una carrera que todavía estaba tomando forma. Para una artista en construcción, ese tipo de credencial tiene un peso enorme: no solo implica validación dentro del certamen, sino también la posibilidad de trabajar con músicos con décadas de trayectoria en el circuito del reggaetón y la salsa urbana latinoamericana.
El siguiente paso fue igualmente televisivo. En 2024, Alessia ingresó a la primera edición de Gran Hermano Chile, un formato que en Argentina tiene una historia de más de dos décadas y que en el país trasandino llegó con todo el impacto de lo nuevo. Dentro de la casa más famosa del país, no solo mostró su personalidad: aprovechó cada instancia para exhibir su talento como cantante. Ese tipo de exposición masiva —millones de personas siguiendo cada movimiento durante semanas— es el tipo de plataforma que ninguna campaña de marketing puede replicar artificialmente. Y Alessia lo supo aprovechar.
En paralelo a ese ascenso mediático, también surgió una colaboración que marcó un hito temprano en su carrera: junto al cantante Américo, lanzó "Quién", una fusión entre lo romántico y la cumbia que pegó con una fuerza inesperada. El tema alcanzó 1,5 millones de visualizaciones en Instagram en menos de 24 horas, un dato que habla tanto del peso del artista con quien compartió crédito como de la tracción propia que ya venía generando. Actualmente, esa canción supera las 500.000 reproducciones en Spotify, cifra que en el universo del streaming representa una base sólida para una artista en etapa de consolidación.
Disclaimer: cuatro canciones, un manifiesto sonoro
Antes de presentar el EP de manera completa, Alessia fue liberando material de forma estratégica. Primero llegaron tres singles —"Ex", "FKU" y "Rosas"— que funcionaron como una introducción al universo sonoro que estaba construyendo. Luego, ya dentro del proyecto Disclaimer, siguieron "Se pegan todos", "007" y "Disclaimer", el track homónimo que le da nombre al trabajo. Con "x ese weón", el círculo se cierra. Las cuatro canciones del EP forman un bloque conceptual coherente: letras que incomodan en el buen sentido, que rozan y liberan al mismo tiempo, montadas sobre una propuesta sonora que mira hacia atrás para sacar lo mejor de los noventa y proyectarlo hacia adelante sin nostalgia paralizante.
La estética de los años 90 no es un capricho ni una tendencia oportunista. Para Alessia, esa década representa algo genuino: es su época favorita, el marco de referencia desde el cual construye su identidad visual y musical. En un momento en que el pop global está en plena revisión de ese período —desde los ritmos hasta la moda, pasando por las referencias visuales—, Alessia se posiciona en ese cruce con una coherencia que muchas artistas de mayor trayectoria no logran. No se trata de imitar: se trata de apropiarse de un lenguaje y hacerlo propio. La vanguardia, en ese sentido, no siempre implica inventar algo nuevo. A veces implica reinterpretar lo conocido con una mirada fresca.
Lo que hace diferente a Disclaimer no es solo la música. Es el proceso que la artista eligió hacer visible. A través de sus redes sociales —donde tiene una presencia activa como creadora de contenido en TikTok e Instagram—, Alessia fue mostrando las capas de ese renacimiento personal que alimenta el disco. El humor, los outfits, los momentos de vulnerabilidad filtrados con gracia: todo eso contribuyó a que el lanzamiento del EP no fuera solo un evento musical sino una extensión de una narrativa personal que sus seguidores vienen siguiendo hace tiempo. En el ecosistema digital actual, esa coherencia entre lo que un artista crea y lo que muestra de sí mismo tiene un valor inconmensurable.
Miss Universo y el salto hacia una visibilidad global
Como si el EP no fuera suficiente hito para un solo período, Alessia también tuvo su paso por Miss Universo 2026, el certamen de belleza y proyección internacional que congrega miradas de todo el planeta. Su participación no fue un desvío de su carrera artística, sino una ampliación de su presencia pública en una escala que pocas artistas emergentes consiguen en tan poco tiempo. Desde que empezó con The Voice en 2022 hasta representar a Chile en un escenario global en 2026, el recorrido es llamativo por su velocidad y por la diversidad de plataformas que atravesó.
Ese tipo de trayectoria —que cruza la televisión masiva, las redes sociales, la música independiente y los certámenes internacionales— es cada vez más frecuente en la industria del entretenimiento latinoamericano, donde las fronteras entre géneros y formatos se disuelven con rapidez. Los artistas de la nueva generación no se especializan en un solo canal: construyen su identidad en múltiples frentes simultáneamente y dejan que el público elija por dónde entrar. Alessia parece entender ese juego mejor que muchos.
Las consecuencias de este momento para su carrera admiten varias lecturas. Por un lado, el cierre de Disclaimer con "x ese weón" puede funcionar como un punto de inflexión hacia proyectos más ambiciosos: colaboraciones internacionales, giras, presencia en festivales. Por otro, el riesgo de la sobreexposición —televisión, redes, música, certámenes— es real y puede diluir el foco artístico si no se gestiona con cuidado. Desde la perspectiva del mercado musical, una artista que logra superar las 500.000 reproducciones en Spotify en sus inicios tiene margen para crecer, pero también la presión de sostener ese ritmo. Lo que es innegable es que Alessia llega a este punto con una identidad definida, una base de seguidores comprometidos y un EP que funciona como carta de presentación ante un público más amplio. El resto dependerá de las decisiones que tome —y de las que evite tomar— en los próximos meses.


