La colaboración musical entre Bajofondo, Gustavo Santaolalla y Lali Espósito detonó una conversación incómoda en las redes sociales que trasciende el ámbito del entretenimiento para instalarse en un terreno más profundo: el lugar que ocupa la inteligencia artificial en la creación artística contemporánea. Lo que comenzó como un intercambio puntual entre la cantante y una seguidora se convirtió rápidamente en un espejo de las preocupaciones que atraviesan a creadores, productores y consumidores de contenido en la era digital. La emisión del material audiovisual vinculado a "Con vos" abrió interrogantes sobre los métodos de producción, los límites éticos de la tecnología y, fundamentalmente, sobre qué significa el trabajo artístico cuando la máquina interviene en el proceso.
Una usuaria de X manifestó su inquietud pública mediante un mensaje directo a Espósito que combinaba admiración con exigencia. Su tono reveló una fractura generacional en torno a cómo se concibe la creación: "Te amo Lali, pero por favor, si le tenés un mínimo de respeto a los artistas, no vuelvas a participar en proyectos que usen IA". Esta interpelación no era simplemente una crítica aislada, sino la cristalización de un malestar que venía gestándose en los últimos años. Desde que la inteligencia artificial comenzó a permear diversos campos creativos —música, cine, artes visuales— surgieron movimientos de resistencia, marchas de actores en Hollywood, peticiones de músicos profesionales y debates parlamentarios en distintas jurisdicciones. La observación de la seguidora se inscribía en ese contexto más amplio donde la tecnología se percibe como una amenaza potencial a la sustentabilidad de profesiones creativas.
La respuesta defensiva: arte versus tecnología
Lali Espósito no pasó por alto el cuestionamiento. En lugar de ignorarlo o responder con una frase genérica, la artista utilizó su plataforma para articular una posición clara que incluyó múltiples dimensiones del proyecto. Su contrarréplica invitaba a quien la criticaba a examinar el trabajo integral realizado, especialmente el aporte del director Tomás García y su equipo, así como la pieza sonora creada por Bajofondo con la participación de Santaolalla. La respuesta de Espósito operó en dos niveles: por un lado, defendía a los colaboradores específicos del proyecto; por otro, sugería que la crítica podría estar basada en un análisis incompleto. "Si le tenés un mínimo de respeto a los artistas, mirá el trabajo completo de Tomás García y su equipo y escuchá esta hermosa canción de Bajofondo que tengo la suerte de cantar gracias a la invitación y arte del gran Santaolalla", escribió la cantante.
Esta intervención reveló una estrategia comunicativa interesante: antes que negar el uso de tecnología —lo cual sería implausible en cualquier producción audiovisual moderna— Espósito reposicionó el debate. La pregunta dejaba de ser "¿usaron IA?" para transformarse en "¿reconocen el trabajo humano detrás de este producto?". El desplazamiento es sutil pero decisivo. Sugiere que la presencia de inteligencia artificial no invalida la creatividad, la intención artística ni el esfuerzo desplegado por quienes concibieron y ejecutaron la obra. Implícitamente, también cuestiona la pureza de cualquier producto creativo en la actualidad, momento en el que la tecnología —incluyendo softwares de edición, síntesis de audio, iluminación digital y efectos especiales— forma parte íntegra del arsenal disponible para cualquier productor.
Dos años y medio de experimentación: la génesis de "Con vos"
Gustavo Santaolalla aportó precisiones valiosas sobre el proceso generativo que contextualizaron las decisiones tecnológicas adoptadas. El músico reveló que la concepción de "Con vos" como entidad audiovisual no fue una idea repentina ni un capricho de marketing. Por el contrario, germinal en una aproximación seria al trabajo del cineasta Tomás García, cuyo universo visual ya había cautivado a Santaolalla. El punto de partida consistió en una pregunta creativa genuina: ¿cómo podría una canción producida en colaboración con Bajofondo y Lali habitar en ese mismo territorio estético? Desde ese interrogante inicial hasta la materialización de la obra transcurrieron dos años y medio de trabajo ininterrumpido, interrupciones incluidas, experimentación constante y generación de materiales visuales que nunca verían luz pública.
La magnitud temporal del proyecto contradice la percepción de que las obras generadas con IA son productos rápidos, superficiales o meramente algorítmicos. Santaolalla documentó en redes sociales: "Después de dos años y medio de trabajo, interrupciones, experimentos y millas de imágenes que nunca van a ver, 'Con Vos' finalmente está terminado". La cifra de "millas de imágenes" no es una exageración retórica sino una descripción literal del volumen de contenido visual generado y descartado durante el desarrollo. Esa cantidad masiva de material desechado es indicativa de un proceso iterativo, de toma de decisiones artísticas, de refinamiento estético. No se trata de presionar un botón. Tampoco fue un trabajo solitario de máquinas: el músico detalló que se realizaron 57 tomas con Lali Espósito en un set de filmación convencional, de las cuales apenas tres permanecieron en la versión final. Esa proporción —3 de 57— ilustra el rigor del proceso editorial y la selectividad aplicada.
El encuentro físico entre García y Espósito en el mismo espacio de grabación representa otro dato relevante. Contrario a lo que podría imaginarse desde una perspectiva apocalíptica de la tecnología, la presencia humana fue central. No hubo remotización total, no hubo reemplazo puro de creatividad por algoritmo. Hubo una actriz, un director, equipos técnicos, luces, cámaras y la toma de decisiones en tiempo real sobre qué servía y qué no. Posteriormente, esa captura audiovisual fue procesada y reimaginada mediante herramientas que incluyeron distintas generaciones de inteligencia artificial, pero siempre bajo la supervisión y dirección de un equipo humano con una visión clara.
Santaolalla también precisó la naturaleza del proyecto: "Lo más fácil sería llamarlo videoclip, pero nunca fue pensado de esa manera. La canción fue el punto de partida para construir un mundo propio, con sus personajes y su historia". Esta aclaración resulta fundamental para entender qué fue lo que se materializó. No se trataba de un acompañamiento visual a una pieza musical preexistente, sino de una construcción narrativa donde la música funcionaba como columna vertebral de un universo expandido. La canción misma fusionaba elementos característicos de Bajofondo —su particular mezcla de sonoridades rioplatenses con paletas electrónicas—, la voz de Espósito y la participación compositiva y artística de Santaolalla. Esto último implicó una contaminación mutua de lenguajes: estructuras del tango contemporáneo conversando con arquitecturas pop y contemporáneas.
La polémica desatada en redes sociales, lejos de ser un punto final, abrió un espacio de reflexión más amplio sobre la legitimidad, los límites y las posibilidades del uso de tecnología avanzada en procesos creativos. Las perspectivas enfrentadas revelan preocupaciones válidas: por un lado, la inquietud ante la posibilidad de que la IA reemplace trabajadores creativos, devalue sus productos o permita fraudes intelectuales. Por otro lado, la convicción de que la tecnología es una herramienta neutral cuyo valor depende de la intención y la maestría de quien la utiliza. La experiencia de "Con vos" se sitúa en algún punto intermedio: ni celebración acrítica de la tecnología ni rechazo total. Fue un ejercicio de experimentación donde humanos y máquinas colaboraron bajo una dirección artística clara, generando un resultado que invita al análisis más que a conclusiones definitivas sobre qué significa crear en el siglo XXI.



