En tiempos donde la velocidad digital define gran parte de nuestras interacciones cotidianas, emerge desde la escena argentina un cuestionamiento sonoro que toca un nervio cada vez más expuesto en la sociedad contemporánea. Las Pelotas acaba de presentar "Cuando ves alrededor", el segundo adelanto de su álbum de próxima salida, una composición que se atreve a formular incógnitas incómodas sobre cómo hemos permitido que la conectividad permanente reemplace la conexión real con nuestro entorno inmediato. Esta liberación discográfica, programada para el 10 de septiembre, no es meramente un lanzamiento más dentro del catálogo de la banda: representa un posicionamiento artístico frente a una realidad que moldea comportamientos, relaciones y percepciones del mundo que nos rodea.
El paradoja de estar siempre enchufados
La canción germina de una paradoja que se ha vuelto prácticamente invisible por su normalización: cuanto más conectados estamos tecnológicamente, menos presentes parecemos estar en el territorio físico que habitamos. Germán Daffunchio y su proyecto musical no simplemente registran esta condición, sino que la interrogan a través de una propuesta sonora que busca despertar la consciencia sobre lo que sucede cuando bajamos la guardia respecto a nuestros dispositivos. La composición adopta un enfoque que podría describirse como existencial, manteniendo intacta la marca identitaria de la banda, caracterizada por una postura de resistencia frente a las lógicas dominantes que fragmentan la experiencia humana.
El núcleo temático de "Cuando ves alrededor" pivotea sobre cómo los lazos humanos y la vida rutinaria se han transformado radicalmente en esta era de conexión incesante. Lo que antaño era una herramienta de comunicación se ha convertido en un mediador que, paradójicamente, puede generar aislamiento incluso cuando conectamos con cientos de personas simultáneamente. La banda estructura esta reflexión musicalmente mediante una instrumentación caracterizada por la sutileza y la economía de recursos sonoros, eligiendo la sensibilidad por sobre la espectacularidad, una decisión que refuerza el mensaje intimista de la propuesta. Es una apuesta por permitir que el oyente pueda escuchar no solo las notas, sino también el silencio que existe entre ellas, el espacio donde habita la verdadera comunicación.
Una ventana audiovisual hacia la desconexión colectiva
Complementando la estrategia de difusión del tema, Juan Daffunchio y Macarena Echauri dirigieron un videoclip que funciona como extensión visual de los conceptos que la canción explora. La pieza, filmada íntegramente en blanco y negro dentro de una estación de tren, constituye un espacio simbólico donde convergen múltiples narrativas simultáneamente. La multitud que transita por ese ambiente se desplaza con un ritmo casi mecánico, como si operara bajo un guion predeterminado, desprovista de agencia o sorpresa. Este contraste visual establece una dialéctica poderosa al introducir dos niños en el encuadre, seres que aún conservan la capacidad de asombro y la habilidad para detenerse ante lo que los rodea, de establecer una conexión genuina con el presente.
La estación de tren, ese espacio arquitectónico de tránsito y desplazamiento, deviene metáfora perfecta para una sociedad que se encuentra constantemente en movimiento pero raramente en verdadero viaje. Los adultos que pueblan el videoclip son retratados como entidades que atraviesan el espacio sin habitarlo realmente, sumergidos en dinámicas de velocidad y rutina que los desvinculan de la experiencia sensorial inmediata. En contraste, la mirada de los niños representa una resistencia involuntaria a esta lógica de automatización, un recordatorio de que la capacidad de asombro, de curiosidad, de simplemente observar, aún persiste en aquellos que no han sido completamente socializados en los códigos de la desconexión moderna.
El equipo técnico que participó en la realización de este proyecto confluye con una solidez profesional notable. Sebastián Schachtel y Germán Daffunchio asumieron la dirección artística general, mientras que Uriel Mackern se encargó de la grabación y mezcla en los estudios Sonorámica y Los Ángeles, procesos fundamentales para que la intención sonora de la banda adquiera la claridad y la profundidad necesaria. El mastering, completado por Daniel Ovie, pone el punto final a un proceso de producción que ha buscado preservar la integridad artística del trabajo sin ceder a tendencias comerciales superficiales. Cada intervención técnica se alinea con la filosofía general del proyecto: mantener la escucha como acto central de la experiencia musical.
Anticipación hacia un álbum que llega en septiembre
"Cuando ves alrededor" funciona estratégicamente como una segunda ventana hacia el universo sonoro y conceptual del próximo álbum de estudio de Las Pelotas. Aunque aún no se han revelado detalles exhaustivos sobre el conjunto completo de canciones que lo integrarán, este adelanto proyecta una perspectiva sobre los territorios que la banda ha decidido explorar en esta etapa de su trayectoria. La liberación de un segundo corte sugiere una construcción deliberada de la narrativa previa al lanzamiento, permitiendo que la audiencia acceda gradualmente a los contenidos mientras construye expectativa y familiaridad con la dirección artística elegida. El 10 de septiembre marca entonces la convergencia de dos formatos de distribución: el físico, que responde a la tradición del álbum como objeto tangible, y el digital, que refleja las nuevas modalidades de consumo musical predominantes en la actualidad.
En el terreno de las presentaciones en vivo, la respuesta del público ha sido contundente. Las Pelotas ha confirmado dos funciones en el venue Vorterix, confirmando su relevancia y capacidad de convocatoria. El show programado para el 7 de octubre registra agotamiento de entradas, mientras que ante esa demanda, se anunció una segunda presentación para el 8 de octubre, permitiendo que un mayor número de seguidores acceda a la experiencia de presenciar la banda en vivo. Este fenómeno de saturación de tickets refleja no solo la fidelidad de un público establecido, sino también el interés que genera una propuesta que se atreve a cuestionar aspectos centrales de nuestro presente colectivo desde la especificidad del lenguaje musical.
La irrupción de "Cuando ves alrededor" en el panorama musical actual abre múltiples lecturas sobre hacia dónde se dirigen las preocupaciones artísticas en el contexto contemporáneo. Por un lado, podría interpretarse como un síntoma de un malestar creciente respecto a la mediación tecnológica en nuestras vidas, una voz que se suma a un coro cada vez más poblado de críticas provenientes desde disciplinas diversas. Por otro lado, existe la posibilidad de que esta reflexión genere, en distintos sectores del público, respuestas que van desde la empatía profunda hasta la desestimación, considerando que la crítica a la hiperconexión proviene desde una plataforma cultural que, inevitablemente, también opera dentro de lógicas digitales y de distribución masiva. Lo que permanece incuestionable es que Las Pelotas ha elegido posicionarse en el espacio de la indagación crítica, invitando al oyente a detenerse, a mirar alrededor, y a preguntarse qué estamos perdiendo en el camino hacia una conectividad total que, paradójicamente, podría estar generando desconexiones más profundas que las que pretende resolver.



