Después de consolidar su retorno triunfal en el Estadio Kempes con la presencia de más de treinta y cinco mil personas, Pity Álvarez no deja de moverse. El músico rosarino vuelve a sorprender con material inédito que lo reafirma en su camino de reconstrucción artística. Se trata de "Lejos de ser", un nuevo corte que arranca con su frase característica —aquella de "Señora, ¿tiene cambio de 20.000?"— y que despliega toda la crudeza del rock and roll que siempre lo identificó. No es simplemente una canción más; representa un estado de ánimo, una postura ante la vida que el artista mantiene intacta.
Lo que distingue a este lanzamiento no es solo la música, sino el acompañamiento visual que lo rodea. Luis Ortega, cineasta de renombre, asumió la dirección del videoclip con una visión que trasciende lo convencional en el universo del rock. Según explicó el director, la obra cinematográfica se construye sobre tres pilares fundamentales: el humor, la creación y la amistad, que funcionan como los elementos estructurantes de todo aquello que se ve en pantalla. Para llegar a ese resultado final, el proceso de producción consumió diez meses de trabajo intenso, lo que habla de la seriedad y el compromiso con el que se encaró el proyecto. Las actuaciones cuentan con la participación de Rodrigo de la Serna y Camila Peralta, entre otras figuras que dieron vida a las historias contenidas en el material audiovisual.
La cocina creativa detrás del sonido
En materia de aspectos técnicos y sonoros, "Lejos de ser" fue concebido en La Base Estudio, espacio que funcionó como laboratorio para las ideas del artista. Cristian Álvarez —el propio Pity— estuvo al frente de la producción general, tomando decisiones sobre los arreglos, las texturas sonoras y la dirección artística del tema. Luego, especialistas en mezcla y masterización —nombres reconocidos dentro del circuito técnico argentino— intervinieron para pulir cada detalle, cada frecuencia, cada matiz que el tema requería. Este nivel de atención en todos los aspectos de la grabación refleja una madurez productiva que no siempre se ve en los regresos artísticos.
El nuevo single llega en un momento particular de la carrera de Pity. Su reaparición en el escenario masivo del Estadio Kempes no fue un acto aislado ni una nostalgia transportada al presente. Fue, más bien, la confirmación de que aún tiene cosas que decir, que su voz sigue siendo capaz de atravesar a la audiencia con la misma intensidad de siempre. "Lejos de ser" continúa esa línea, profundiza en esa búsqueda por mantenerse vigente sin renunciar a su esencia rockera. La frase inicial —esa pregunta coloquial sobre cambio de moneda— funciona como un guiño cómplice con quienes lo han seguido, como si dijera: "Acá estoy, con la misma onda, pero evolucionado".
La segunda embestida rosarina
Pero Pity no se conforma con lanzar música. Prácticamente en paralelo al debut de este nuevo corte, el artista ya tiene confirmado su próximo encuentro de gran envergadura con el público. El sábado 9 de mayo será la fecha en que tome el Autódromo Municipal de Rosario para protagonizar lo que promete convertirse en un nuevo capítulo memorable de su trayectoria reciente. Esta será su segunda presentación como solista en el circuito de su ciudad, aquella que lo vio nacer como músico. Rosario, entonces, vuelve a ser el escenario donde Pity elige escribir su presente. No es casual que después de llenar estadios nacionales, decida regresar a las raíces territoriales para repetir la dosis.
Lo interesante de esta movida es que Pity Álvarez está construyendo una narrativa de regreso que no responde a los patrones tradicionales. No espera a tener un álbum completo para salir de gira. No se esconde esperando el momento perfecto para volver. Va dejando migajas de pan en el camino —canciones nuevas, shows estratégicamente ubicados, colaboraciones con cineastas de peso— que crean expectativa y movimiento constante. "Lejos de ser" forma parte de esa estrategia de presencia permanente, de recordarle a su audiencia que sigue trabajando, que sigue creando, que el regreso no fue un espejismo sino una reconfiguración genuina de su carrera. El videoclip, con su producción cinematográfica seria y su reparto de actores conocidos, refuerza que no se trata de un ejercicio menor, sino de una apuesta genuina por mantener los estándares altos en cada movimiento que realiza.

