El pasado fin de semana, Smashing Pumpkins llevó a cabo uno de los actos más inusuales de su trayectoria: un funeral en toda regla para despedir a Zero, la icónica personalidad que Billy Corgan encarnó durante la década de los noventa. Lo que podría haber sido un simple anuncio de gira se transformó en un evento teatral de proporciones considerables, celebrado en Hollywood el domingo 17 de mayo, donde la banda recreó la atmósfera de un sepelio con toda la solemnidad que merece una figura legendaria del rock alternativo. Este gesto no fue meramente nostálgico: marcó el cierre definitivo de un capítulo fundamental en la historia de la música estadounidense y, simultáneamente, inauguró el comienzo de una ambiciosa travesía que recorrerá buena parte del continente norteamericano durante los próximos meses.
La muerte de una leyenda viviente
Para comprender la magnitud de lo ocurrido en Hollywood, es necesario retroceder tres décadas. Durante el apogeo de Mellon Collie and the Infinite Sadness, el álbum conceptual que Smashing Pumpkins lanzó en 1995 y que redefinió el panorama del rock alternativo, Billy Corgan no fue simplemente el vocalista de una banda. Se convirtió en Zero: un arquetipo visual que encarnaba la alienación, la angustia existencial y la rebeldía juvenil de una generación entera. La icónica remera blanca y negra con la palabra "Zero" estampada se convirtió en sinónimo de identidad contracultural, apareciendo en el videoclip de "Bullet With Butterfly Wings" en 1995 y adornando al músico durante prácticamente todas las presentaciones de la gira correspondiente a ese álbum. El nombre también funcionaba como título de una de las canciones más potentes del disco, lo que multiplicaba las capas de significado y profundidad asociadas a esta personalidad alternativa.
Tres décadas después, con la distancia que proporciona el tiempo, Smashing Pumpkins decidió que era momento de cerrar ese ciclo de manera simbólica y espectacular. El evento en cuestión no fue un concierto tradicional, sino más bien una ceremonia fúnebre diseñada meticulosamente para honrar y despedir a ese personaje que, aunque emanaba de la imaginación de Corgan, había adquirido una existencia casi tangible en el imaginario colectivo de millones de admiradores alrededor del mundo. La banda distribuyó comunicados apenas horas antes de la presentación, anunciando de manera solemne: "Zero está muerto. En el otoño brusco y embriagador de 1995, Zero apareció sin advertencia: como espejo, herida, broma, amenaza, plegaria y luego, como reflejo en cristal. Innumerables almas comprendieron, innumerables otras no, y sin embargo, los solitarios lo mantuvieron vivo mucho más tiempo y con mayor influencia de lo que alguien hubiera imaginado. Por eso, sabemos que Zero y quienes lo amaron están agradecidos."
Un funeral de rock sin precedentes
Los asistentes al evento fueron recibidos con una experiencia sensorial completamente inmersiva. Al entrar al recinto, se encontraron con fotografías en blanco y negro del joven Billy Corgan de principios de los noventa, enmarcadas en elaborados marcos de plata y rodeadas de velas encendidas. En el centro del espacio, imponente y sombrío, reposaba un ataúd. Alrededor de este objeto cargado de simbolismo, un grupo de hombres rapados vestía las legendarias camisetas de Zero, cumpliendo un rol ceremonial que evocaba tanto a dolientes como a guardias de honor. Los asistentes recibieron un folleto que detallaba el programa del evento con la precisión de un programa de servicios funerarios: "Invocación por The Honorary Tommy Sykes", "Reflexiones de Jill Kargman", la presentación de "In The Arms Of Sleep" interpretada por Gas Farwell, "Observaciones del Dr. Christopher Nowinski", una "Eulogía de Chloe Mendel", y finalmente "Palabras de Cierre".
Lo que transformó este funeral en un evento musical genuino fue la posterior toma del escenario de Billy Corgan, quien ejecutó una selección cuidadosamente elegida de canciones provenientes del álbum que Zero había ayudado a definir. Los temas interpretados incluyeron "1979", "Bullet With Butterfly Wings", "Jellybelly", "Tonight, Tonight" y, por supuesto, "Zero". Sin embargo, el momento que generó mayor impacto fue la presentación en vivo de "Here Is No Why", tema que no había sido ejecutado ante audiencia alguna desde 1997, haciendo de esta presentación un acto de redención musical que conectaba directamente con el público más entregado de la banda. El setlist completo recorrió tanto temas de ese período fundacional como "Porcelina Of Vast Oceans", "Cherub Rock" y "The Everlasting Gaze", creando así un flujo narrativo que reforzaba la naturaleza de cierre que el evento pretendía lograr.
Del adiós a la resurrección: la nueva gira continental
Prácticamente de manera inmediata tras finalizar el funeral ceremonial de Hollywood, Smashing Pumpkins anunció un ambicioso calendario de presentaciones que abarcará gran parte de Norteamérica bajo el nombre de "The Rats In A Cage Tour". La primera parada está programada para el 30 de septiembre en Columbus, Ohio, en el Schottenstein Center, seguida por una cascada de fechas distribuidas estratégicamente a lo largo de octubre, noviembre y diciembre. La gira incluirá paradas en ciudades como Boston, Baltimore, Brooklyn, Pittsburgh, Chicago, Charlotte, Jacksonville, Nashville, Austin, Denver y Las Vegas, entre muchas otras, llegando incluso hasta territorios canadienses como Hamilton, Montreal, Calgary y Vancouver.
De acuerdo a las declaraciones de la banda, estas presentaciones constituirán un formato sin precedentes en su trayectoria, estructuradas en "dos sets diferenciados" que buscan celebrar simultáneamente los treinta años del lanzamiento de "Mellon Collie and the Infinite Sadness" así como casi cuatro décadas de material acumulado. La venta de entradas fue programada para iniciarse el 21 de mayo a las 10:00 de la mañana hora local, generando expectativa significativa entre el público. Antes del comienzo de esta gira norteamericana de otoño e invierno, la banda tiene programada una presentación en el festival Lollapalooza durante el mes de julio, lo que funcionará como adelanto del material que desplegará durante las fechas posteriores.
Este anuncio no constituye el único proyecto de magnitud en el cual Smashing Pumpkins se haya embarcado recientemente. Pocas semanas antes del funeral de Zero en Hollywood, Billy Corgan había confirmado que estaría trayendo sus shows titulados "A Night of Mellon Collie and Infinite Sadness" a Reino Unido y Europa, presentaciones que reimaginan el álbum clásico mediante una reorquestación realizada por una orquesta de sesenta músicos. Estos shows europeos representan una evolución diferente del material, enfatizando las cualidades sinfónicas del álbum original que, aunque lanzado en 1996, mantiene una relevancia y capacidad de conmoción que trasciende generaciones. Anteriormente, durante 2024, los estadounidenses habían lanzado una edición deluxe de aniversario del disco que incluía más de ochenta minutos de material inédito registrado durante la gira de 1996.
La prenda de ropa que durante tanto tiempo simbolizó la identidad de Zero ha alcanzado un estatus museístico en California. La camiseta original que Billy Corgan vistió en el videoclip de "Bullet With Butterfly Wings" se encuentra actualmente exhibida en Madame Zuzu's, un espacio de café propiedad del músico ubicado en ese estado. A lo largo de los años, diversas réplicas de esta prenda han sido comercializadas como artículos de merchandising, incluyendo versiones especiales vendidas durante el propio funeral de Hollywood, permitiendo que los asistentes se llevasen un recuerdo tangible del evento ceremonial.
Las implicancias de un adiós que es también un comienzo
La despedida formal de Zero y el lanzamiento simultáneo de una gira de tales dimensiones plantea interrogantes interesantes respecto al futuro creativo y comercial de Smashing Pumpkins. Por un lado, el cierre simbólico de una era podría interpretarse como la voluntad de la banda de trascender el peso nostálgico que "Mellon Collie and the Infinite Sadness" ha ejercido sobre su trayectoria durante treinta años, permitiéndoles potencialmente explorar nuevos territorios sonoros sin la carga de la comparación perpetua con su obra maestra juvenil. Por otro lado, la estructura de la gira anunciada, con su énfasis explícito en la celebración de ese álbum histórico, sugiere una orientación contraria: la explotación deliberada y prolongada del capital emocional y comercial que esa obra representa. Ambas perspectivas contienen validez, y probablemente coexistan durante el desarrollo de esta nueva etapa de actividades de la banda.



