La investigación sobre el colapso de la moneda digital $LIBRA ha avanzado hacia territorios más concretos. Un análisis pericial encargado por la justicia confirmó recientemente que Mauricio Novelli, el lobista que actuó como intermediario en la operación, interactuó activamente con un documento borrador en su dispositivo móvil que contenía referencias explícitas a un acuerdo de cinco millones de dólares. El hallazgo, que forma parte de una causa penal en curso, agrega una capa de complejidad a un caso que ya involucraba transferencias millonarias, reuniones presidenciales y el colapso casi inmediato de un proyecto cripto presentado con gran despliegue mediático.

Lo relevante aquí no es simplemente que se haya encontrado un documento en un teléfono. Lo crucial es que los peritos de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip) determinaron, mediante análisis técnico riguroso, que el contenido textual estuvo efectivamente alojado en la aplicación de notas del celular y que Novelli lo abrió, editó o modificó en momentos específicos. Esto transforma un hallazgo pasivo en evidencia de interacción deliberada. El documento en cuestión fue generado el 11 de febrero de 2025, apenas tres días antes del lanzamiento público de $LIBRA, lo que lo sitúa en un momento temporalmente estratégico: cuando los últimos detalles de la operación se estaban definiendo.

El contenido del borrador: cifras y condiciones explícitas

El texto recuperado del dispositivo de Novelli presentaba una estructura que parecía detallar los términos de un acuerdo negociado. La nota comenzaba con una fórmula simple: "Hola amigos, este es el acuerdo final discutido con H." —la inicial correspondería a Hayden Mark Davis, el empresario estadounidense que fungió como creador y promotor de la moneda digital. Lo que seguía eran tres puntos que desglosaban transferencias de fondos vinculadas a acciones concretas del presidente Javier Milei en redes sociales.

Según el documento, la primera fase contemplaba 1,5 millones de dólares en tokens o efectivo como adelanto. Esta suma estaría condicionada a que Milei anunciara en su cuenta de X (antes Twitter) que Davis era su asesor en temas de blockchain y criptoactivos. La segunda etapa del supuesto acuerdo describía otra transferencia de 1,5 millones de dólares, con la misma denominación de tokens o dinero en efectivo. Y finalmente, una tercera línea mencionaba dos millones de dólares adicionales en tokens o efectivo, que estarían asociados a la firma de un contrato en persona entre Davis y Milei para labores de asesoría en blockchain e inteligencia artificial aplicadas al gobierno argentino o a Milei de manera individual, con una revisión que incluiría a Karina Milei, hermana del presidente y ministra de Capital Humano.

La confirmación técnica y su peso en la investigación

El informe de la Datip, incorporado ya al expediente judicial y ordenado en abril por el fiscal Eduardo Taiano, fue preciso en sus conclusiones. Los expertos determinaron que "el contenido textual estuvo presente en la aplicación Apple Notes del dispositivo y que el usuario interactuó con dicha nota mediante apertura, edición o modificación en los momentos registrados". Esta afirmación tiene implicaciones significativas porque establece que no se trataba de información transferida desde el exterior, sino generada y manipulada localmente en el dispositivo de Novelli.

Los peritos destacaron además un detalle técnico relevante: las imágenes en cuestión fueron generadas de manera automática por el sistema operativo del teléfono como consecuencia directa de la interacción del usuario con la aplicación de Notas. En otras palabras, cuando Novelli abría, editaba o modificaba la nota, el dispositivo capturaba capturas de pantalla automáticas. Esta secuencia temporal y técnica permite inferir que los documentos no fueron simplemente recibidos o guardados pasivamente, sino que Novelli estaba trabajando activamente con ellos, refinando su contenido o consultándolos en momentos específicos.

Sin embargo, el mismo informe pericial señaló una limitación importante: no existe evidencia técnica que permita confirmar que estas imágenes específicas hayan sido remitidas o recibidas a través de plataformas de comunicación como WhatsApp, Facebook Messenger u otros canales de mensajería. Esto deja abierta una pregunta relevante sobre si el documento fue compartido con otras personas involucradas en la operación o si permaneció en el ámbito privado del dispositivo de Novelli como borrador de trabajo.

Los movimientos de dinero y su cronología sospechosa

Lo que les da peso adicional a estos hallazgos es su sincronización con hechos financieros comprobables. El 30 de enero de 2025, el mismo día en que Milei se reunió con Davis y Novelli, y anunció públicamente en redes sociales que el empresario estadounidense lo estaba asesorando en blockchain y criptoactivos, Davis comenzó a mover cinco millones de dólares desde sus cuentas virtuales. Esta cifra coincide exactamente con el monto total mencionado en el documento hallado en el teléfono de Novelli.

Lo que sucedió después de esos movimientos iniciales revela un patrón de distribución fragmentada y, en algunos casos, de destino opaco. Parte de los dineros trasferidos ese día terminaron en cuentas virtuales controladas por Novelli y Manuel Terrones Godoy, el otro actor local destacado en el proyecto. Pero no todo el dinero seguía un camino transparente. Documentado queda que un jubilado argentino recibió más de un millón de dólares virtuales de Davis apenas 42 minutos después de que Milei hiciera su anuncio en X. Este jubilado, quien aparentemente no tenía conexión directa con el proyecto, giró rápidamente los fondos a una tercera cuenta cuyo propietario permanece desconocido para la investigación. De forma paralela, Davis transfirió 499 mil dólares virtuales en el preciso momento en que iniciaba su reunión con el Presidente, a las 14 horas, sin que se haya establecido claramente a quién fueron destinados.

El proyecto $LIBRA: de la promesa al desplome

El lanzamiento de $LIBRA ocurrió tres días después de estos movimientos iniciales de dinero, el 14 de febrero de 2025. El proyecto llegó con expectativas generadas por el respaldo presidencial y fue presentado como una iniciativa de transformación digital en el ecosistema de criptoactivos. Sin embargo, su caída fue abrupta. Apenas horas después del lanzamiento, Davis ejecutó un movimiento que resultó devastador: retiró aproximadamente 100 millones de dólares que tenía bajo su control del proyecto, lo que precipitó inmediatamente el colapso de la moneda y la pérdida de valor de los tokens que inversores habían adquirido.

En una entrevista posterior concedida a un influencer estadounidense, Davis caracterizó el proyecto como un "plan que salió miserablemente mal". Su explicación para el retiro masivo de fondos fue que había detectado a usuarios desconocidos realizando compras masivas de la moneda segundos después del tuit de Milei promocionando el proyecto. Según su relato, su intención había sido reinvertir esos cien millones de dólares en el momento en que Milei hiciera un nuevo respaldo público de $LIBRA en sus redes. Esa reinversión nunca ocurrió porque Milei eliminó su tuit original y se distanció públicamente del proyecto, según la versión de Davis.

En la misma entrevista, Davis identificó a los actores locales del proyecto utilizando nombres de pila: mencionó a "Mauricio" y "Manuel" del Tech Forum, en referencia explícita a Novelli y Terrones Godoy. Posteriormente, tras el colapso del proyecto, Milei emitió comunicados públicos argumentando que había actuado de buena fe y que desconocía los detalles específicos de cómo operaba el proyecto $LIBRA internamente.

Implicancias de los hallazgos para el curso de la causa

La confirmación técnica de que Novelli interactuó con el borrador del acuerdo agrega materialidad a lo que hasta hace poco podía ser considerado especulación. Un documento textual con cifras específicas, almacenado en el dispositivo de un intermediario clave, editado en momentos estratégicos antes del lanzamiento, y que presenta montos que coinciden con movimientos financieros reales comprobados, constituye un tipo de evidencia distinto a las transferencias bancarias o los registros de comunicaciones. Es un registro interno, una especie de blueprint o esquema operativo.

Sin embargo, persisten incógnitas. La investigación aún no ha establecido con certeza si este documento fue compartido con otras personas, cuál fue su origen exacto, o si fue elaborado por Novelli mismo o recibido desde otra fuente. Tampoco se ha aclarado completamente quiénes fueron los verdaderos beneficiarios de ciertas transferencias, particularmente aquellas realizadas a través de terceros como el jubilado mencionado o los destinatarios de los 499 mil dólares transferidos durante la reunión con el Presidente.

El fiscal Taiano tiene en sus manos un conjunto de elementos que comienzan a configurar un patrón: la reunión del 30 de enero con movimientos millonarios simultáneos, el anuncio presidencial en redes sociales, el borrador con términos específicos y cifras que se replican en los movimientos de dinero, y el colapso posterior del proyecto. Cada pieza por sí sola podría tener explicaciones, pero el conjunto plantea interrogantes que trascienden lo accidental.

Las posibles trayectorias de esta investigación admiten múltiples lecturas. Por un lado, los hallazgos técnicos podrían fortalecer la tesis de que existió un acuerdo estructurado previo al lanzamiento de $LIBRA, cuyos términos fueron negociados entre Davis y actores políticos locales, con Novelli como intermediario. Por otro lado, es posible interpretar los movimientos de dinero como operaciones de inversión y distribución de fondos que fueron legítimas en su momento, y que el colapso del proyecto fue genuinamente el resultado de dinámicas de mercado impredecibles, sin necesidad de invocar arreglos previos. También existe un escenario intermedio donde hubo coordinación de ciertos aspectos del lanzamiento, pero sin que ello implique malversación de fondos públicos o enriquecimiento ilícito de funcionarios. La prueba pericial aporta luz, pero la interpretación de esa luz aún permanece en construcción.