El sistema de justicia acaba de recibir un documento de proporciones considerables que pone bajo microscopio contable la vida financiera de Martín Insaurralde y su pareja. Se trata de un trabajo pericial exhaustivo de más de seiscientas dieciocho páginas, ordenado por el magistrado Luis Armella en el marco de una causa que investiga supuesto enriquecimiento ilícito. Lo relevante del documento no radica solo en su volumen, sino en una conclusión central: los gastos documentados del exintendente de Lomas de Zamora mantienen una desconexión evidente con los ingresos que declaró obtener mientras desempeñaba funciones públicas. Este hallazgo adquiere importancia porque sitúa sobre el terreno de lo verificable —más allá de sospechas o suposiciones— una serie de discordancias que la investigación judicial ahora debe procesar.

El trabajo de los especialistas: alcance y metodología

El peritaje que llegó a manos de los magistrados fue construido con rigor técnico. Setenta y siete puntos de análisis constituyen el andamiaje sobre el cual los peritos oficiales y de parte recorrieron el patrimonio bajo lupa. Desde automóviles hasta inmuebles, desde operaciones bancarias hasta registros migratorios, desde extractos de tarjetas de crédito hasta comprobantes de alojamiento: nada quedó fuera del examen. Los especialistas del Cuerpo de Peritos Contadores de la Justicia accedieron a información tributaria de la administración fiscal, registros de entidades financieras, directorios de propiedad inmueble, ficheros vehiculares, bases de datos de compañías aéreas internacionales y documentación volcada al expediente por otras vías.

Lo más significativo es que los peritos oficiales y los contratados por las partes llegaron a una coincidencia mayoritaria en sus hallazgos. Esta convergencia resulta relevante porque disminuye espacios para discusiones sobre metodologías divergentes. El informe detectó gastos que carecían de respaldo documental suficiente e identificó inconsistencias cuando se compararon las declaraciones juradas con los movimientos reales de dinero. Cuando los especialistas cotejaron los ingresos acreditados frente a los gastos reconstituidos, encontraron períodos en los cuales la ecuación matemática no cerraba: se gastaba más de lo que se ganaba, o al menos de lo que se había declarado que se ganaba.

Los viajes internacionales: la brecha más visible

De todos los tópicos analizados, fue la actividad viajera de Insaurralde la que arrojó la discordancia más pronunciada entre recursos y erogaciones. Los especialistas reconstruyeron decenas de desplazamientos hacia el exterior. Para cada uno de ellos, calcularon el costo de pasajes aéreos, noches de alojamiento, comidas, servicios de transporte interno, entretenimiento y otros gastos característicos de viajes de este tipo. Una vez que sumaron todas esas erogaciones y las contrastaron con lo que Insaurralde percibía mensualmente como funcionario público, la conclusión fue inequívoca: desde el año 2021, esos desembolsos dejaron de guardar correspondencia razonable con los ingresos declarados.

Sin embargo, los peritos añaden una salvedad importante: el análisis que presentan está basado únicamente en gastos que pudieron documentarse. En numerosas ocasiones, la búsqueda de comprobantes de hoteles, restaurantes, transportes internos, alquileres de vehículos, actividades recreativas o pólizas de seguros resultó infructuosa. Frente a esta realidad, los contadores sostienen que el gasto real probablemente superó al que lograron reconstruir. Tampoco incorporan al cálculo los gastos ordinarios de manutención personal y del núcleo familiar —vivienda, alimentos, servicios básicos—, lo que significaría que la brecha entre ingresos y egresos podría ser todavía más profunda. Entre los viajes examinados figuran estadías en Marbella junto a la acompañante Sofía Clerici, así como navegaciones por aguas mediterráneas a bordo de una embarcación de lujo denominada El Bandido. Los especialistas lograron documentar componentes del gasto vinculados a esas travesías: vuelos de ida y vuelta, noches en establecimientos hoteleros de alto estándar, contratación de servicios de alquiler de embarcaciones y adquisiciones en tiendas de marcas de lujo, incluyendo una compra en Louis Vuitton. A pesar de estos datos, los peritos reconocen que la documentación disponible no permitió cuantificar todas las erogaciones asociadas a esos desplazamientos.

El análisis sobre Jésica Cirio: los años con déficit

Respecto a Jésica Cirio, quien es pareja de Insaurralde, los peritos no concentraron sus observaciones en hechos aislados sino en la trayectoria de sus recursos financieros a lo largo de múltiples ejercicios anuales. Después de reconstruir sus ingresos provenientes de contratos, negocios propios, movimientos en sus cuentas bancarias y lo declarado ante autoridades fiscales, los especialistas compararon esos recursos con sus gastos e inversiones realizadas. El resultado fue que en cinco años específicos —2014, 2017, 2018, 2019 y 2023—, los gastos efectuados superaron los recursos disponibles. Según el dictamen, esos desembolsos debieron financiarse mediante otras fuentes de dinero que los investigadores no pudieron identificar ni trazar mediante la documentación reunida en el proceso investigativo.

Este patrón de inconsistencias se repite cuando los peritos examinan distintas capas de información sobre Cirio. Cuando cotejan declaraciones tributarias con movimientos en cuentas bancarias, cuando comparan operaciones inmobiliarias con registros patrimoniales, cuando analizan inversiones respecto de fuentes declaradas, emergen diferencias que permanecen sin reconciliación. Varias de esas operaciones carecen de documentación suficiente para establecer con precisión de dónde provenían los fondos utilizados en cada transacción.

La investigación exhaustiva: qué se revisó y qué quedó sin documentar

El alcance de la investigación pericial fue extraordinariamente amplio. Los especialistas examinaron inmuebles registrados a nombre de los investigados, vehículos en sus registros, cuentas corrientes y cajas de ahorro en distintas entidades financieras, carteras de inversión, participaciones en sociedades comerciales. Rastrearon depósitos y transferencias, analizaron los patrones de consumo mediante tarjetas de crédito, revisaron escrituras de compraventa de propiedades y siguieron el rastro de movimientos de efectivo en diferentes instituciones bancarias. Contrastaron todo ello con las declaraciones tributarias que ambos habían presentado como contribuyentes.

A lo largo de este periplo investigativo, los contadores toparon con limitaciones. No pudieron determinar la totalidad de gastos realizados durante ciertos viajes internacionales. Tampoco lograron cuantificar diversos consumos personales y familiares. Las cifras que presentan en el informe funcionan, entonces, como un mínimo comprobable, no necesariamente como el gasto que efectivamente ocurrió. Esta aclaración es crucial: si el gasto mínimo que lograron documentar ya supera los ingresos declarados, y si ese mínimo representa solo una parte de lo que realmente se gastó, entonces la magnitud del desajuste podría ser significativamente mayor a la que aparece escrita en las páginas del dictamen.

Las observaciones judiciales y los próximos pasos

El peritaje oficial no determina por sí mismo la existencia de delito alguno. Esa conclusión corresponde al juez que conduce la causa. Sin embargo, el documento deja plasmadas observaciones de relevancia sustancial para la prosecución de la investigación. La información reunida abre la puerta a un posible nuevo llamado de Insaurralde y Cirio para ampliar sus declaraciones indagatorias, en las cuales podrían ser consultados sobre los puntos específicos que la pericia señala como inconciliables.

La causa se activó cuando se hizo público un episodio que capturó atención pública: el viaje de Insaurralde en una embarcación de lujo por el Mediterráneo junto a la modelo Sofía Clerici. Insaurralde, quien se desempeñó como exjefe de Gabinete del gobernador bonaerense Axel Kicillof, habría realizado setenta y seis vuelos internacionales durante el período investigado, incluyendo la travesía hacia Marbella. Estos datos fueron sintetizados en el pedido de indagatoria que presentaron los fiscales intervinientes en la investigación.

Las consecuencias posibles y las perspectivas de futuro

El informe pericial ahora en poder de la justicia sienta bases documentales para distintos escenarios. Una lectura de los datos sugiere que existe material suficiente para profundizar la investigación, solicitar ampliaciones o precisiones a los investigados, e incluso para que magistrados evalúen si corresponde escalada procesal en la causa. Otra lectura, más cautelosa, subraya que un peritaje contable identifica inconsistencias pero no automáticamente acredita ilicitud: queda en manos de abogados defensores, jueces y, eventualmente, tribunales colegiados, articular argumentos sobre cómo esas inconsistencias se originaron, si pueden explicarse legalmente, y si llegan a constituir los elementos típicos que exige la ley penal para configurar los delitos que se investigan. Lo cierto es que el documento de más de seiscientas páginas colocó sobre la mesa evidencia contable susceptible de ser debatida, analizada y, potencialmente, utilizada para impulsar o frenar la investigación según hacia dónde apunten nuevos desarrollos procesales.