La trama de sospechas patrimoniales que rodea al exintendente bonaerense Martín Insaurralde y a la modelo Jesica Cirio acaba de ganar un nuevo protagonista: Nicolás Ariel Trombino, un empresario de cuarenta y un años dedicado al negocio de distribución mayorista de alimentos y productos de consumo. Su incorporación al expediente judicial no se produjo por iniciativa propia, sino por la vía más expeditiva: un operativo de allanamiento que llevó investigadores hasta el domicilio de Cirio en Palermo, donde encontraron elementos que lo comprometen directamente en la causa. Lo que comenzó hace tres años como una investigación centrada en viajes al extranjero con fondos de dudosa procedencia se transformó, en apenas días, en una pesquisa que ahora toca aspectos tan concretos como la posesión de armas de fuego, municiones y sustancias estupefacientes. El episodio ilustra cómo los tentáculos de una investigación de estas características tienden a extenderse hacia círculos cada vez más amplios, involucrando a personas cuyos nombres nunca aparecieron en los titulares iniciales.

Un empresario en expansión: de Guernica a Miami

Trombino no es un empresario improvisado ni de reciente aparición en el mundo de los negocios. Su trayectoria en el segmento de distribución mayorista comenzó formalmente en 2012, cuando se inscribió como proveedor habilitado ante el Estado provincial para comercializar alimentos, bebidas y artículos de tabaco. En esa etapa inicial, su autorización operativa alcanzaba únicamente los municipios de Presidente Perón y Almirante Brown, en el conurbano bonaerense. Poco después diversificó sus movimientos. Ese mismo año de 2012, constituyó un fideicomiso que lo vinculaba con Marina Hebe Grecco, con quien mantenía una relación de pareja, el hijo de ambos y Victorio Agustín Bocchio, un empresario del sector transportista. La estructura societaria declararía como patrimonio inicial tres unidades de camiones Iveco, y quedaría autorizada para realizar actividades que iban desde simples mandados hasta operaciones financieras complejas, pasando por cobranzas y asesoramiento en bienes raíces.

La sede de esta primera estructura fue establecida en El Paraíso, un country de lujo ubicado en Presidente Perón que posee un campo de golf y cuyo club house funciona en una casona del siglo diecinueve que alguna vez fue propiedad de Torcuato de Alvear, una de las figuras históricas de la ciudad de Buenos Aires. Desde allí, Trombino expandería su influencia hacia nuevas áreas. En 2017 lanzó Mayorista Olti, una cadena que inicialmente operaba como un salón de ventas de productos de almacén, artículos de limpieza, perfumería y bebidas con base en Guernica. Con el tiempo, el negocio se amplió geográficamente. En 2022 inauguró un nuevo local mayorista en Tigre, multiplicando así sus puntos de operación. Actualmente, la estructura de negocios de Trombino se sostiene sobre dos entidades societarias principales: Mayorista Surglam S.R.L., constituida en 2014, donde participa como gerente y socio junto a Javier Alejandro López Da Silva, y Grupooltiar S.A., creada en 2020, con Gerardo Giuliano como socio participante.

Contratos públicos y operaciones en el exterior

El negocio mayorista de Trombino no se limitó al territorio bonaerense. Su expansión alcanzó provincias distantes. En 2022, Mayorista Surglam logró adjudicarse una licitación pública convocada por la Municipalidad de Salta, presentándose como la única oferente para el suministro de artículos de limpieza. El contrato resultante movió un monto total de $4.506.250, cifra que refleja la magnitud que sus operaciones comerciales habían alcanzado en ese momento. Este tipo de adjudicaciones, especialmente cuando se producen sin competencia licitadora, suele generar interrogantes en torno a las dinámicas de contratación pública, aunque formalmente Trombino cumplió con los pasos reglamentarios que el sistema exige.

Más allá del continente americano, sus negocios tocaron mercados internacionales. En 2021, Trombino participó en la creación de OltivaGroup Incorporation, una sociedad constituida en Miami, Florida, a través de la cual se autorizaba la realización de "cualquier y todo negocio lícito", una fórmula estándar en los documentos constitutivos de sociedades offshore. La entidad se mantuvo activa en los registros de Florida a lo largo de estos años. Sin embargo, en los últimos meses ocurrió un cambio en su estructura de gobierno corporativo. Horacio Quinto Ferro Méndez dejó de ejercer la presidencia de OltivaGroup, posición que fue asumida por Trombino junto con la responsabilidad de director ejecutivo. Este cambio fue registrado en los documentos que la sociedad presentó ante las autoridades de Florida en abril del año en curso, sugiriendo una concentración mayor de poder decisorio en manos del empresario bonaerense.

El operativo que lo salpicó: armas, municiones y estupefacientes

Los detalles de lo secuestrado en el allanamiento al departamento de Cirio en Palermo pintan un cuadro que trasciende por completo la esfera de los negocios comerciales convencionales. Los efectivos policiales que ejecutaron el operativo hallaron dos armas de fuego que, según los registros del procedimiento, serían propiedad de Trombino. La primera corresponde a una escopeta de repetición marca Akkar, modelo Stopping Power, calibre 12, identificada con el número de serie 173/174. La segunda es una pistola Glock, modelo 19, calibre 9 milímetros. Ambas armas fueron trasladadas como evidencia dentro de la causa. Junto a los dos dispositivos letales, se decomisaron también cargadores y cajas de municiones de diferentes calibres: munición CBC de 9 milímetros y de calibre 12, todas ellas compatibles con las armas halladas.

Pero el operativo no terminó en el decomiso de armamento. Los investigadores también localizaron dos bolsas que contenían sustancias de características incompatibles con cualquier actividad comercial lícita. La primera contenía un polvo de tonalidad rosada, cuyo peso alcanzaba los 0,83 gramos. La segunda bolsa contenía una sustancia de aspecto granulado y coloración amarronada que pesaba 1,57 gramos. De acuerdo a los parámetros que manejan los especialistas en toxicología, la sustancia rosada podría corresponder a lo que en jerga narcotraficante se conoce como "tusi" o cocaína rosa, una droga de síntesis que combina cocaína con otros componentes químicos y que ha ganado circulación en ciertos círculos urbanos de Argentina durante los últimos años. Este hallazgo transformó a Trombino de un empresario que estaba siendo investigado por vínculos patrimoniales a una persona alcanzada por delitos que cruzan la línea de la posesión de armas ilegales y probable comercialización o consumo de drogas controladas.

El nexo con Cirio y la ampliación de la causa

Trombino y Jesica Cirio se convirtieron en pareja hace un tiempo que todavía no se precisa públicamente con exactitud. Lo que sí quedó establecido es que ambos esperan un segundo hijo en común, lo que indica una relación que ha alcanzado cierto nivel de solidez y proyección hacia el futuro. Es precisamente esta convivencia la que explica por qué un allanamiento dispuesto contra la modelo terminó generando evidencia que incrimina al empresario. El departamento en Palermo donde se realizó el operativo es el espacio donde ambos habitan, lo que significó que la búsqueda que inicialmente perseguía profundizar en las cuentas y movimientos patrimoniales de Cirio terminara exponiendo elementos que la Justicia vincula con Trombino.

La incorporación de Trombino a la causa representa una inflexión importante en el desarrollo de esta investigación. Lo que comenzó en 2021 como una pesquisa centrada en Insaurralde y el famoso viaje al yate "El Bandido" en Marbella ha evolucionado en múltiples direcciones. El video de Cirio exhibiendo millones de dólares fue el detonante más reciente que aceleró las acciones judiciales. Ahora, menos de una semana después del allanamiento, la causa no solo examina cómo fue financiado ese dinero, sino que también investiga la posesión de armas de fuego y estupefacientes. La trama se ha vuelto más compleja, más ramificada, y los hilos que la componen alcanzan ahora a un empresario cuya trayectoria comercial, aunque ascendente y aparentemente próspera, comenzaba a mostrar grietas en el fondo.

Perspectivas abiertas y preguntas sin resolver

El caso de Nicolás Trombino plantea múltiples interrogantes sobre cómo las investigaciones judiciales por enriquecimiento ilícito pueden derivar hacia descubrimientos de delitos más graves y directamente penalizados. Desde una perspectiva institucional, el operativo ejecutado en Palermo generó evidencia que ahora debe ser analizada: los fiscales responsables de la causa deberán determinar si las armas fueron registradas legalmente ante las autoridades, si el armamento fue utilizado en comisión de delito alguno, y cuál es la procedencia de las sustancias estupefacientes halladas. Desde otra óptica, el hallazgo de elementos comprometedores en el domicilio compartido por Trombino y Cirio abre preguntas sobre el grado de conocimiento que la modelo pudiera haber tenido respecto de su posesión. A su vez, la estructura de negocios que Trombino ha construido durante años, incluyendo sociedades offshore y contratos con municipios, será objeto de revisión exhaustiva a fin de determinar si existieron mecanismos de lavado de activos o si los fondos movilizados provenían de actividades ilícitas. El tiempo que tarden los investigadores en responder estas cuestiones determinará si se trata de un caso de armas y drogas encontradas en un domicilio compartido, o si la pesquisa revelará estructuras más profundas de financiamiento y operatoria delictiva que vinculen a todos los actores involucrados de maneras que todavía permanecen en la penumbra.