La justicia federal abrió una puerta de investigación que apunta directamente hacia los gastos realizados con tarjetas de crédito corporativas de Nucleoeléctrica Argentina S.A., la empresa estatal responsable de la generación de energía nuclear en el país. Un fiscal decidió avanzar con imputaciones contra Demian Reidel, quien presidió la organización hasta hace poco, junto a miembros del directorio, la sindicatura y los usuarios de las tarjetas involucradas. Lo que comenzó como un conjunto de sospechas sobre el mal uso de recursos públicos derivó en un expediente judicial que busca esclarecer operaciones comerciales que van desde entretenimiento nocturno en capitales europeas hasta compras en tiendas libres de impuestos distribuidas globalmente. El caso expone tensiones internas sobre quién tenía responsabilidad sobre qué gastos y genera interrogantes sobre los mecanismos de control dentro de organismos estatales dedicados a funciones críticas como la energía nuclear.
Los consumos cuestionados y su dispersión geográfica
Un documento de 58 páginas denominado "Reporte Tarjeta Corporativa Nucleoeléctrica Argentina S.A." reveló una trama compleja de transacciones que trascienden lo que podría considerarse gasto corporativo convencional. El listado incluye operaciones fechadas entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, período que abarca gran parte de la gestión de Reidel al frente de la organización. Entre los gastos identificados figuran pagos en establecimientos nocturnos españoles, servicios de peluquería en Madrid, desembolsos en tiendas Primark ubicadas en una avenida porteña importante, transacciones en supermercados de descuento alemanes, y una cantidad significativa de operaciones en cadenas hoteleras distribuidas en ciudades como Viena, Ámsterdam, Singapur y Río de Janeiro.
Las transacciones en tiendas libres de impuestos representan un volumen llamativo. En el documento constan 45 menciones de "Duty Free" que totalizan US$5.957 dólares y $1,1 millones de pesos. Tres fechas concentran la mayor parte de estos gastos: el 18 de enero de 2026 con US$1.620, el 7 de febrero con US$1.292, y el 11 de febrero con US$1.665. Esta concentración temporal resulta particularmente relevante para la investigación, ya que permite establecer patrones de comportamiento. Los establecimientos hoteleros también figuran prominentemente en las transacciones, con pagos registrados en instituciones de categoría internacional ubicadas en capitales europeas y asiáticas.
El caso particular del "Hotel Melia de Viena" presenta un elemento de conexión temporal. Reidel había sido fotografiado en diciembre de 2025 en la capital austriaca junto a Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica. Solo dos días después de esa reunión, aparece un gasto de US$1.772,17 en el mismo hotel. Una situación análoga se había presentado el 28 de mayo de 2025 en la misma ciudad, cuando se registró una foto similar. Este paralelismo entre actividades documentadas públicamente y transacciones privadas constituye uno de los puntos que la investigación debe dilucidar.
La estrategia defensiva del exfuncionario y sus argumentaciones
Reidel presentó un descargo ante el juez Sebastián Ramos rechazando categóricamente cualquier vinculación personal con los gastos bajo escrutinio. Designó como defensores a Mariano Fragueiro Frías y Felipe Salvarezza, y afirmó en su presentación que "no realizó ninguno de los consumos cuestionados, ni tenía a su cargo el control de los gastos efectuados por el personal de la empresa". Esta posición sugiere que, desde su perspectiva, los desembolsos corresponderían a múltiples usuarios de diferentes extensiones de tarjeta, no solo a él.
El exfuncionario amplió su defensa mediante una comunicación en redes sociales donde aclaró que sus "resúmenes de tarjeta corporativa no muestran ningún gasto personal. Cero discotecas ni servicio de playa ni free shop ni nada". Argumentó que los artículos sobre el tema habrían mezclado datos de todas las tarjetas de la empresa, intentando atribuirle responsabilidad sobre transacciones que otros usuarios realizaron. Sugirió además que se investigara "hasta el último peso" gastado por los funcionarios que dependían de él, lo que podría interpretarse como un intento de redirigir el escrutinio hacia su estructura de mando. Su estrategia defensiva se basa entonces en una separación tajante entre su responsabilidad ejecutiva como presidente y la responsabilidad directa sobre consumos individuales.
El contexto de su salida y los antecedentes de las denuncias
Reidel ocupó la presidencia de Nucleoeléctrica desde abril de 2025 hasta febrero de 2026, un período de menos de un año. Su salida del cargo se produjo en medio de otras sospechas relacionadas con sobreprecios en procesos de licitación, específicamente en la contratación de servicios de limpieza. Esta situación previa genera un antecedente que condiciona la percepción pública sobre su gestión. Marcela Pagano, una legisladora nacional que había ingresado al Congreso bajo las filas de La Libertad Avanza pero que posteriormente se distanció del bloque oficialista, fue quien originalmente presentó la denuncia que derivó en la investigación judicial actual.
El hecho de que una legisladora que compartía bancos con el gobierno nacional se convirtiera en impulsora de la acusación sugiere fracturas internas en la coalición gobernante respecto de cómo supervisar organismos estatales de importancia estratégica. Pagano adoptó posteriormente una posición crítica hacia la administración, lo que añade una dimensión política al caso, aunque los hechos investigados permanecen independientes de cualquier evaluación partidaria.
Las medidas solicitadas por la fiscalía y los próximos pasos
El fiscal Ramiro González, quien promueve la investigación, solicitó al juzgado una serie de medidas probatorias destinadas a esclarecer la responsabilidad individual en cada transacción. Pidió que la institución bancaria emisora de la tarjeta corporativa proporcione el detalle completo de todas las operaciones realizadas, con especificación de quién era el usuario de cada extensión de tarjeta, su número de plástico asignado y su vínculo funcional con la empresa. Esta información resultará crucial para determinar si las imputaciones deben mantenerse contra Reidel o si deben redirigirse hacia otros funcionarios.
Los delitos por los que fue imputado el exfuncionario incluyen administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, malversación de caudales públicos, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas e incumplimiento de deberes de funcionario público. Se trata de figuras legales graves que, de probarse, comportarían consecuencias sustanciales. Sin embargo, la calidad de la imputación dependerá de si se logra establecer vínculos causales directos entre Reidel y los gastos específicos, o si quedará demostrado que otros funcionarios fueron quienes realizaron las transacciones.
Los gastos operacionales versus los consumos cuestionados
Es importante notar que el reporte de Nucleoeléctrica contiene una mezcla de operaciones que podrían ser legítimas desde el punto de vista corporativo y otras que resultan de difícil justificación. Entre los primeros figuran pagos a instituciones identificadas como "Nuclear Energy Institu", "Zachry Nuclear Enginee" y "Org. of Canada Nuclear", que corresponderían a gastos relacionados con el sector energético y nuclear. Estos desembolsos podrían estar vinculados a conferencias, capacitaciones, adquisiciones técnicas o membresías en organismos internacionales. Sin embargo, aparecen intercalados en el mismo documento con transacciones que carecen de justificación técnica evidente, como compras en perfumerías, cosméticas y servicios de peluquería.
El documento también refleja gastos en "Delinas Tecnatom", identificado como el buffete de esa empresa consultora nuclear, lo cual podría considerarse un gasto corporativo legítimo. No obstante, estos pagos aparecen yuxtapuestos a transacciones en locales nocturnos españoles realizadas días después. El 6 de noviembre de 2025 se registró el pago a Tecnatom, pero el 7 de noviembre aparecen US$22 en "S Bossi Peluqueros SL" en Madrid y US$70 en "Discotecas Amadis S L", también en España. Esta secuencia temporal abre interrogantes sobre si los viajes corporativos fueron utilizados para combinarse con gastos personales.
Juan Martín Campos, quien asumió la presidencia de Nucleoeléctrica tras la salida de Reidel, anunció una medida administrativa preventiva: la eliminación del uso de tarjetas de crédito corporativas para viajes. Esta decisión sugiere que la organización reconoce que el sistema anterior permitía discrecionalidad excesiva y generaba dificultades para el control de gastos. La medida representa un cambio de política que busca evitar situaciones similares en el futuro, aunque no resuelve la interrogante sobre qué ocurrió durante el período anterior.
Implicancias y perspectivas futuras del caso
Las consecuencias de esta investigación trascienden el ámbito puramente judicial. Si se comprueba que funcionarios públicos utilizaron recursos estatales para consumos personales, se reforzaría la percepción ciudadana de que los mecanismos de fiscalización dentro de organismos públicos resultan insuficientes. Por el contrario, si se establece que se produjo una imputación excesiva basada en información incompleta o mal interpretada, podría sentar precedentes sobre cómo se manejan acusaciones contra exfuncionarios. En ambos escenarios, el rol de las instituciones de control, el acceso a información financiera y la capacidad del poder judicial para dilucidar responsabilidades individuales quedarán bajo escrutinio. Las próximas semanas, cuando se cumplan las medidas probatorias ordenadas por el juez, permitirán que la investigación avance hacia conclusiones más sólidas respecto de quién fue responsable de cada transacción específica.



