El reordenamiento silencioso de las estructuras partidarias
La provincia de Buenos Aires vive desde hace meses un proceso de reacomodamiento político dentro de las filas de La Libertad Avanza que trasciende los simples cambios administrativos. Sebastián Pareja, quien conduce la estructura provincial del movimiento mileísta, ha decidido modificar la mitad de los coordinadores que lideran las ocho secciones electorales del territorio bonaerense, movimiento que se complementa con intervenciones en los niveles municipales. Este reordenamiento no responde a criterios técnicos o administrativos convencionales, sino que forma parte de una estrategia deliberada de consolidación del poder personal, amparada en una adhesión sin cuestionamientos hacia Karina Milei, la hermana del presidente y figura clave en el entramado del poder ejecutivo.
Los cambios implementados en las últimas semanas revelan un patrón consistente: la instalación de dirigentes provenientes de espacios políticos diversos, muchos de ellos con trayectorias que transitan el justicialismo o la coalición de Juntos por el Cambio, pero que hoy juran lealtad absoluta a las banderas libertarias. Paradójicamente, este proceso de apertura territorial convive con una dinámica interna caracterizada por la ausencia total de márgenes para el debate democrático. La estructura que Pareja está edificando responde a una lógica vertical donde la subordinación a "El jefe", expresión con la que sus colaboradores se refieren a Karina Milei, se constituye como el requisito fundamental para ocupar cualquier cargo de relevancia.
Los nuevos rostros del poder territorial libertario
En la segunda sección electoral, la responsabilidad recayó en Ezequiel Saccani, un experimentado armador político cuya trayectoria ejemplifica el fenómeno de reciclaje de cuadros que caracteriza al nuevo ordenamiento de LLA en territorio bonaerense. Saccani proviene del círculo de Emilio Monzó en sus inicios, luego transitó por los espacios encabezados por Elisa Carrió, y finalmente formó parte del sello electoral "Hechos" liderado por los hermanos Passaglia. Su nombramiento como coordinador representa el desplazamiento de dirigentes que durante años dieron forma a la estructura libertaria provincial, como fue el caso de quienes anteriormente conducían esta región electoral.
En la primera sección, la más densamente poblada de toda la provincia, Luciano Olivera asumió responsabilidades que anteriormente ejercía la diputada nacional Andrea Vera, hija de Ramón "Nene" Vera, senador provincial quien mantiene una posición de considerable influencia dentro de LLA, especialmente en el municipio de Moreno. Olivera proviene de Malvinas Argentinas, donde estuvo vinculado al espacio político del intendente Jesús Cariglino, reconocido por sus cinco mandatos consecutivos. Durante su paso por Juntos por el Cambio, integró la estructura denominada Partido del Diálogo, espacio en el cual coincidió precisamente con Pareja. Este antecedente común sugiere una lógica de continuidades y lealtades que trasciende las etiquetas partidarias formales.
En la séptima sección, región de características muy particulares donde La Libertad Avanza no logró conquistar representación legislativa en la última renovación de la Asamblea Provincial, Pablo Disalvo fue confirmado en su rol de coordinador reemplazando al anterior responsable. Disalvo administra el municipio de Azul, uno de los pocos distritos donde el movimiento libertario obtuvo victorias tanto en la contienda nacional como en la provincial durante 2025. Su ascenso político no se limita al ámbito puramente partidario: fue designado en 2024 como jefe regional de la Unidad de Gestión Local de PAMI y posteriormente promovido, ya avanzado octubre del año anterior, a la Dirección Nacional de Asuntos Municipales dependiente del Ministerio del Interior. Junto a Disalvo, Carlos Calvella, dirigente de Saladillo y titular de la sucursal local del ANSES, participa activamente en las nuevas disposiciones de esta sección. Calvella es padre de Geraldine Calvella, diputada provincial cuya trayectoria incluyó un breve paso por la dirección del Renaper, institución de la cual se desprendió recientemente.
En la octava sección, el diputado provincial Juan Osaba —quien aparece como candidato para ocupar la conducción del bloque libertario en la Legislatura bonaerense— ha delegado progresivamente las responsabilidades coordinadoras en Micaela Fragasso, quien dirige localmente el ANSES en La Plata. Fragasso posee una larga trayectoria en la capital bonaerense y transitó previamente por las estructuras de Cambiemos, donde ocupó funciones de segundo nivel durante la administración del intendente Julio Garro. Su incorporación al proyecto libertario marca otro punto en la tendencia visible: dirigentes provenientes de otras coaliciones que encuentran en LLA un espacio de reposicionamiento político. Fragmentos de su pasado laboral incluyen capacitaciones en liderazgo femenino y negociación organizacional, además de una experiencia en la órbita gubernamental durante la presidencia del Frente de Todos, específicamente en el Ministerio de Seguridad bajo la conducción de Aníbal Fernández.
Las grietas internas y la resistencia de las bases
Este proceso de reacomodamiento territorial se ha convertido en blanco constante de críticas provenientes de los sectores que suelen denominarse como "celestiales" dentro de la tradición mileísta: militantes de fuerte presencia en redes sociales y en espacios digitales que en sus orígenes fueron considerados la avanzada ideológica del movimiento. Los dirigentes territoriales afiliados a Pareja responden a estas críticas con cierta sorna, refiriéndose irónicamente a las Fuerzas del Cielo como las "fuerzas del suelo", una broma que exhibe la creciente distancia entre ambos sectores. Los últimos movimientos organizacionales, sumados a procedimientos legales que el propio Pareja promovió después de denunciar hostigamiento digital, han desatado una cascada de acusaciones cruzadas que amenazan la cohesión interna del movimiento en la provincia.
Los dirigentes con responsabilidades territoriales defienden su rol argumentando que son ellos quienes mantienen las operaciones cotidianas del partido, particularmente en el conurbano profundo, donde —según su perspectiva— los detractores digitales "no tienen presencia ni capacidad de gestión". Como forma de legitimación, invocan constantemente la conexión directa con Karina Milei: utilizan la frase "Sebastián es Karina y Karina es Javier" como escudo protector frente a las críticas. Complementan este argumento sosteniendo que la cadena de mando en la estructura libertaria provincial está claramente establecida en el siguiente orden: Pareja, los Menem y Karina. Sin embargo, esta versión de los hechos no logra contener el descontento que brota desde las bases militantes.
El sentimiento de desencanto ha comenzado a permear entre simpatizantes libertarios de las capas inferiores de la organización, generando retiros voluntarios de actividades, campañas y labores de fiscalización. Un dirigente con experiencia en la construcción de armados territoriales dentro de LLA y conocedor de las tribus políticas en pugna, diagnostica que "la interna sembró desconfianza, paranoia y espantó a mucha gente". En la misma línea, otros referentes de la base violeta manifiestan evaluaciones más drásticas: "Varios de los que estamos desde el principio evaluamos dar un paso al costado. Seguimos apoyando a Javier, pero no al partido". Esta afirmación sintetiza una fisura profunda entre la adhesión a la figura presidencial y el rechazo creciente hacia las estructuras organizacionales que pretenden representarlo en el territorio.
Las estructuras de contención y las réplicas al conflicto
En un intento por contener la conflictividad interna que prospera en los estratos municipales, la estructura libertaria de Buenos Aires implementó recientemente el Foro Provincial de Concejales, un organismo descrito como espacio de "coordinación política" y "asistencia técnica para la gestión local". Esta iniciativa fue puesta bajo la dirección de Alejandro Carrancio, diputado nacional y dirigente de Mar del Plata con una trayectoria política tan ecléctica como la de otros cuadros reciclados: fue fundador del frente vecinal UNIR, pasó por la órbita del massismo y luego por Juntos por el Cambio. Actualmente, Carrancio ocupa la vicepresidencia de la estructura provincial de LLA y se posiciona como uno de los "alfiles" fundamentales de la tropa parejista en el Congreso Nacional.
La iniciativa del Foro Provincial responde a la complejidad territorial de la provincia, que abarca 135 municipios con realidades diversas pero desafíos compartidos. La propuesta articula un esquema organizacional en tres grandes regiones: AMBA (que incluye las secciones primera, tercera y octava), Centro-Norte (secciones segunda, cuarta y séptima) y Sur (secciones quinta y sexta), cada una con subcoordinadores designados por sección. A pesar de esta estructura de contención, los síntomas de descontento continúan aflorando en municipios específicos, evidenciando que los reajustes administrativos resultan insuficientes para resolver las tensiones políticas subyacentes.
En la primera sección, el concejalista Rafael De Francesco de Hurlingham, ex dirigente peronista y jefe del partido Unión Celeste y Blanco, fue designado como responsable de coordinar este espacio. De Francesco proviene de la órbita política del empresario Francisco de Narváez, representando otra continuidad de dirigentes que migran de espacios anteriores hacia la estructura libertaria. Sin embargo, incluso los reajustes nominales han dejado víctimas políticas en su camino. Maximiliano Corio, concejal de Campana y quien fuera desplazado de responsabilidades coordinadoras en su municipio, emitió un comunicado crítico en redes sociales acusando que "Luciano Olivera, exchofer de Ramón Vera", lo notificó de su destitución. Corio despotricó contra Pareja de manera frontal, rompiendo con el protocolo de silencio cómplice que caracteriza usualmente a los conflictos internos libertarios.
En Quilmes, el dirigente Leandro Goria, con antecedentes en el peronismo kirchnerista, fue destituido de la conducción del bloque libertario luego de que el 24 de marzo reivindicara públicamente a las Madres de Plaza de Mayo en un acto municipal. Su reemplazo fue Estefanía Albasetti, quien trabaja articuladamente con el legislador Nahuel Sotelo. Sotelo representa una anomalía dentro del esquema: es el único dirigente identificado con los "celestiales" que logró atravesar el filtro de las depuraciones que realiza la estructura parejista, una excepción que probablemente responda a equilibrios locales específicos del municipio.
El declive de los "celestiales" y la consolidación del poder territorial
La caída en desgracia de los activistas digitales libertarios y la progresiva pérdida de influencia del asesor Santiago Caputo en el esquema de poder presidencial han transformado la correlación de fuerzas dentro de La Libertad Avanza bonaerense. Mientras que Caputo experimentaba su eclipse político, Karina Milei consolidó una posición de creciente preeminencia, lo que se refleja directamente en la fortaleza que Pareja mantiene como gestor territorial de la provincia. Esta reconfiguración de poder central repercute inevitablemente en las lógicas locales del partido. Los movimientos que describe este artículo no son casuales ni responden a reorganizaciones administrativas rutinarias, sino que constituyen expresiones de una batalla política más amplia donde territorios, cuadros y lealtades están siendo reordenados en función de nuevas jerarquías.
Pareja consolidó, en los últimos meses, una posición que le permite mirar hacia 2027 con cierto optimismo sobre su capacidad de maniobra electoral. Sin embargo, este optimismo convive con grietas profundas que amenazan la cohesión del movimiento en su base. El reciclaje de dirigentes de otras coaliciones, que en principio representa una estrategia de apertura y ampliación del espectro, también genera interrogantes sobre la solidez ideológica del proyecto y sobre la verdadera naturaleza de las adhesiones que lo sustentan. Los militantes que ahora cuestionan su permanencia en las estructuras libertarias, aunque continuaron apoyando la gestión presidencial de Javier Milei, evidencian que existe un límite a la tolerancia respecto de las prácticas internas del movimiento partidario.
La provincia de Buenos Aires, con su magnitud territorial, su complejidad demográfica y su importancia electoral estratégica, se ha convertido en un microcosmos donde se juegan las grandes preguntas sobre la viabilidad futura de La Libertad Avanza como proyecto político duradero. Las respuestas que Pareja y su entorno puedan ofrecer a las fracturas internas y al descontento de bases determinarán no solo la suerte electoral del movimiento en 2027, sino también su capacidad de transformarse en una estructura partidaria sólida que trascienda la figura presidencial y las dinámicas personalistas que actualmente predominan en su funcionamiento.

