El mercado de los teléfonos plegables está a punto de recibir un nuevo protagonista, y esta vez viene con una forma que rompe con lo visto hasta ahora. Samsung estaría trabajando en un dispositivo de formato ancho —similar a las dimensiones de un pasaporte— que buscaría competir directamente con propuestas ya existentes de Huawei y anticiparse al esperado ingreso de Apple a este segmento. Lo que importa no es solo el diseño en sí, sino lo que representa: la compañía surcoreana apostando fuerte a diversificar su línea de plegables en un momento en que el sector crece más rápido que el resto del mercado de celulares convencionales. Lo que cambia es la geometría de la competencia: si antes el debate era entre plegables verticales y horizontales, ahora aparece una tercera forma que nadie había masificado todavía.
Un filtrador con historial pone nombre y cara al rumor
Las primeras imágenes del dispositivo llegaron de la mano de Sonny Dickson, periodista y leaker con una trayectoria reconocida en anticipar productos tecnológicos antes de su lanzamiento oficial. Dickson publicó fotografías de lo que describió como unidades dummy —prototipos sin funcionalidad real, usados habitualmente para testear diseños físicos y accesorios— del próximo ecosistema de plegables de Samsung. Entre esos modelos aparece el que ya circula bajo el nombre provisional de Galaxy Z Fold 8 Wide, una denominación que todavía no fue confirmada oficialmente por la empresa pero que encaja con la lógica de nomenclatura de la línea.
Las unidades dummy son herramientas habituales en la industria: se fabrican en etapas tempranas del desarrollo para que los diseñadores de fundas, accesorios y materiales de marketing puedan trabajar sin necesitar el producto terminado. Por eso su aparición en el circuito de filtraciones no es casual ni insignificante: suele ocurrir meses antes del lanzamiento oficial, cuando la cadena de producción ya está en marcha. Que estas piezas hayan llegado a manos de un leaker sugiere que el dispositivo está en una etapa avanzada de su desarrollo.
El formato que nadie había dominado todavía
El diseño tipo pasaporte —más ancho que alto cuando está desplegado, con una pantalla que prioriza el eje horizontal— es una apuesta distinta a la que Samsung viene sosteniendo con su línea Z Fold tradicional, que despliega verticalmente y prioriza una experiencia más cercana a una tablet compacta. Este nuevo formato busca algo diferente: una pantalla amplia en el sentido horizontal que facilite el consumo de contenido multimedia, la navegación web y el trabajo con múltiples aplicaciones en pantalla dividida, todo en un dispositivo que, plegado, resulta más cómodo de guardar en un bolsillo por su menor altura.
El referente más directo en el mercado actual es el Huawei Pura X Max, que ya adoptó este tipo de geometría y generó un interés considerable, aunque con distribución limitada fuera del mercado chino. Samsung, con su red de distribución global y su musculatura comercial, podría llevar este concepto a una escala radicalmente mayor. Paralelamente, el lanzamiento estaría diseñado para anticiparse —o al menos posicionarse como alternativa— al plegable que Apple llevaría tiempo desarrollando en secreto y que distintas fuentes de la industria ubican como un proyecto real aunque sin fecha confirmada. La presión competitiva, entonces, opera en dos frentes al mismo tiempo.
Vale recordar que Samsung no es nueva en el negocio de los plegables: fue la primera empresa en masificar este formato con el lanzamiento del Galaxy Fold original en 2019, un debut que estuvo marcado por problemas de durabilidad pero que abrió el camino a toda una categoría. Desde entonces, la compañía refinó la tecnología, redujo precios y amplió opciones con los modelos Z Fold y Z Flip, que hoy representan una porción relevante de sus ingresos en el segmento premium. La introducción de un tercer formato dentro de la misma línea implicaría una expansión de su apuesta, no un reemplazo.
Un segmento que crece mientras el resto se estanca
El contexto del mercado global de smartphones justifica la movida. Mientras las ventas de teléfonos convencionales llevan varios años en una meseta —con crecimientos marginales o directamente caídas en algunos trimestres—, el segmento de plegables viene registrando tasas de expansión de dos dígitos año tras año. Según datos del sector, las ventas globales de dispositivos plegables superaron los 20 millones de unidades en 2024, una cifra que todavía representa una fracción pequeña del total, pero que crece a un ritmo que ningún otro segmento iguala. Para los fabricantes que compiten en el extremo premium del mercado, donde los márgenes son más generosos, dominar los plegables es una prioridad estratégica.
Samsung históricamente controló más de la mitad de ese mercado, pero la presión de competidores chinos como Huawei, Honor, Oppo y Xiaomi fue recortando esa ventaja. La introducción de nuevos formatos y diseños es parte de la respuesta: diferenciarse no solo en potencia de procesamiento o calidad de cámara, sino en la propia forma del dispositivo. Un plegable ancho que nadie más ofrece a escala global es, en ese sentido, una herramienta de diferenciación tan poderosa como cualquier especificación técnica.
Las implicancias de este lanzamiento —si se confirma para este año como los indicios sugieren— se ramifican en varias direcciones. Para los consumidores, significaría contar con una opción de formato genuinamente distinto dentro del ecosistema Android más extendido del planeta. Para el ecosistema de accesorios y desarrolladores de aplicaciones, implicaría adaptar fundas, interfaces y contenidos a nuevas proporciones de pantalla. Para Apple, que observa el mercado de plegables con cautela desde afuera, representaría otra señal de que el terreno podría estar más ocupado de lo deseable cuando finalmente decida ingresar. Y para la propia Samsung, la pregunta central es si el público masivo está listo para adoptar un tercer factor de forma en una categoría que todavía está consolidando su lugar en los hábitos de consumo. Los próximos meses, con el posible anuncio oficial del dispositivo, darán las primeras respuestas.



