La competencia que se desarrolla en los arenales de Abu Dhabi durante esta temporada 2024 del circuito mundial de Rally-Raid dejó una estampa que remite a lo sucedido apenas días atrás: nuevamente Nasser Al Attiyah encabezó la categoría Ultimate con autoridad, mientras que en la división Challenger el país ibérico se quedó con las tres primeras colocaciones de la jornada inaugural. El primer tramo cronometrado de la contienda, que se extendió por 248 kilómetros alrededor de la localidad de Aldannah City, coronó como ganador al dúo integrado por Austin Jones y Oriol Mena, quienes lideraron la batalla de los Challenger. Les siguieron en la tabla de posiciones Rokas Baciuska con Oriol Vidal como navegante, y completó el podio Laia Sanz. Sin embargo, el desenlace de la categoría reina no resultó tan transparente desde el comienzo de la jornada.
El dominio inicial que no perduró
Cuando sonaron los primeros cronómetros de la mañana, fue Guerlain Chicherit quien emergió como el más veloz en las mediciones preliminares, estableciendo un ritmo que parecía inexpugnable. El piloto francés lideraba la clasificación mientras que Al Attiyah, quien ostenta la corona mundial de la temporada anterior, aguardaba su momento con paciencia táctica. Conforme avanzaban los kilómetros, la configuración del pelotón comenzó a reorganizarse de manera paulatina. Juan Cruz Yacopini, el experimentado navegante argentino que acompañaba al galo, mantenía a su equipo en la primera posición mientras que Lucas Moraes se posicionaba tercero en esa fase inicial del recorrido, con su copiloto español Armand Monleón a su lado. El brasileño que representa a los colores de Toyota se mantenía firme en esa posición, dejando atrás a otros competidores como Denis Krotov, Martin Prokop y Seth Quintero, quien resistía las embestidas de Yazeed Al Rajhi desde la octava posición.
La verdadera transformación llegó cuando Guillaume de Mevius, el belga que había cosechado laureles en la pasada edición del Dakar, decidió demostrar sus credenciales y trepó hasta la segunda ubicación, desplazando al brasileño. Sin embargo, esta alternancia de posiciones resultó efímera. La carrera, como suele ocurrir en las competiciones desérticas de largo alcance, tenía aún mucho trama por desplegarse. Los pilotos más potentes aguardaban el instante preciso para desplegar su verdadero arsenal de velocidad.
El qatarí toma las riendas en el kilómetro 169
El punto de quiebre llegó exactamente en el kilómetro 169 de la jornada. Fue en ese instante cuando Al Attiyah, pilotando para el equipo Prodrive, ejecutó su movimiento definitivo y se posicionó en la primera plaza de la clasificación, dejando tras suyo al galo Chicherit y a Yacopini. El qatarí había estado observando pacientemente los movimientos de sus adversarios, calibrando cada decisión, cada cambio de ritmo. Cuando consideró el momento idóneo, aceleró con precisión quirúrgica y se apoderó del comando de la contienda. Desde ese instante, su ventaja fue expansiva: acumuló más de un minuto y cuarto sobre el francés al aproximarse al final de la especial, y ningún rival logró acercarse a su estela.
Las posiciones del podio en la categoría Ultimate se cristalizaron en los últimos tramos sin mayores sorpresas. Al Attiyah cruzó primero la línea de meta con una ventaja de poco más de tres minutos sobre De Mevius, quien se alzó con el segundo lugar. Juan Cruz Yacopini y su equipo completaban el podio en tercer lugar. Detrás de ellos se ubicaban Lucas Moraes con su navegante Armand Monleón en la cuarta plaza, seguido por Martin Prokop que cerraba las cinco primeras posiciones. Para el piloto qatarí, esta victoria representaba una consolidación de su dominio y lo colocaba al frente de la general con una ventaja holgada que presagiaba una contienda controlada en las etapas venideras.
El barrido español en los Challenger
Mientras la categoría Ultimate escribía su propio relato de idas y vueltas, la división Challenger ofrecía un guión radicalmente distinto. El dominio español fue tan completo que prácticamente no dejó resquicios para la incertidumbre. Austin Jones, junto a Oriol Mena como copiloto, marcó el mejor tiempo de la especial y se llevó el primer lugar sin discusión. Rokas Baciuska acompañado por Oriol Vidal como navegante ocupó la segunda posición, y Laia Sanz completó un podio que resultaba una exhibición de potencia técnica ibérica. Los tres primeros puestos en manos españolas ilustraban el nivel técnico y la preparación que el país ibérico ha alcanzado en esta modalidad de competición desértica.
No todos los competidores lograron terminar la jornada con fortuna. Cristina Gutiérrez, quien había brillado durante el prólogo al establecer el mejor crono, sufrió un percance que truncó su participación. Su vehículo quedó detenido aproximadamente en el kilómetro 93 de la especial, viéndose obligada a abandonar la etapa sin poder completar el recorrido. Este tipo de inconvenientes, frecuentes en las carreras de resistencia en terrenos desérticos, pueden cambiar radicalmente los planes de cualquier equipo, por experimentado que sea.
En la categoría de motos, la ausencia de los favoritos que compitieron en la anterior cita saudí permitió que las máquinas Rally2 tomaran protagonismo indiscutido. Michael Docherty se llevó la victoria de la especial con un margen impresionante de casi tres minutos sobre la RallyGP de Aaron Mare. Ross Branch, que también participaba en la contienda, sufrió un contratiempo significativo que lo dejó aproximadamente media hora atrás en la clasificación de la jornada. Este resultado preliminar sugería que en las próximas etapas la batalla en dos ruedas podría ser más competitiva una vez que los mejores pilotos de la categoría reina se reincorporen al circuito.
La segunda jornada de competición real llevará a todos los participantes a atravesar 239 kilómetros de tramo cronometrado que se extenderá entre las ciudades de Adhannah City y Mezaira'a, con 88 kilómetros adicionales de enlace para completar el itinerario total. Las decisiones y estrategias que se adopten en esta etapa podrán reconfigurar significativamente los órdenes que comenzaron a definirse en esta primera jornada de acción real. Al Attiyah deberá administrar su ventaja con inteligencia táctica, los españoles de Challenger continuarán buscando mantener su dominio, y los demás participantes estarán atentos a cualquier oportunidad para modificar los órdenes que se establecieron en estos primeros kilómetros del campeonato mundial.



