Hay jornadas en el desierto que no solo definen una carrera, sino que insinúan lo que viene. La cuarta etapa del Abu Dhabi Desert Challenge 2025, segunda cita del Campeonato del Mundo de Rally-Raid, fue una de esas. Con 300 kilómetros de especial desde el campamento de la maratón hasta Mezeer'Ah, la prueba volvió a mezclar nombres consagrados con figuras emergentes, y el resultado fue tan revelador como impredecible. Lo que importa no es solo quién ganó el día, sino lo que estas posiciones dicen sobre el presente y el futuro de una disciplina que crece en complejidad y competitividad. Antes de que llegue la etapa definitiva con destino a Abu Dhabi, el mapa de poder está bastante claro: en motos, Daniel Sanders tiene la general prácticamente en el bolsillo; en coches, la sorpresa vino desde un lugar inesperado.
Goczal: el nombre que nadie tenía en la quiniela
En la categoría de vehículos de cuatro ruedas, el protagonismo de la jornada no lo tuvo ninguno de los favoritos de siempre. Eryk Goczal, joven piloto polaco que viene acumulando experiencia en el rally-raid internacional, firmó el mejor tiempo de la especial y se impuso ante figuras de la talla de Nasser Al Attiyah y Sébastien Loeb, dos pesos pesados del automovilismo todoterreno mundial. La diferencia con el segundo clasificado, Lucas Moraes, fue de más de dos minutos y medio, lo que no deja margen para hablar de un triunfo ajustado: Goczal fue el más rápido, sin discusión. Al Attiyah, uno de los pilotos más ganadores de la historia del Dakar, tuvo que conformarse con el tercer puesto de la etapa, apenas unos segundos detrás del brasileño.
El cuarto lugar fue para Seth Quintero, compañero de Moraes en el equipo, a casi cuatro minutos del ganador del día. Cerrando los cinco primeros en coches apareció Mitch Guthrie Jr., otro joven que viene empujando fuerte. Sin embargo, en la clasificación general el panorama es diferente: Al Attiyah sigue siendo el líder absoluto tras más de doce horas de competición acumulada, seguido por una fuerte presencia de Toyota encabezada por Moraes. El único que interrumpe esa hegemonía de la marca japonesa en los primeros puestos generales es Joao Ferreira, que ocupa la quinta posición, aunque con una distancia considerable respecto del podio. Yazeed Al Rajhi, otro nombre de peso en la disciplina, se ubica por detrás y sin posibilidades reales de revertir la situación antes de la llegada a la capital emiratí.
Sanders y KTM, al borde de la victoria
En motos, la historia de la jornada tuvo otro protagonista central. Daniel Sanders aprovechó su posición de salida y completó los 300 kilómetros en menos de tres horas, un tiempo que le bastó para imponerse con claridad. El australiano, que corre para KTM, superó al segundo del día, Adrien van Beveren, por más de tres minutos. En tercer lugar llegó el chileno José Ignacio Cornejo, quien fue el último de los pilotos de categoría RallyGP en completar el podio de etapa, dado que Michael Docherty se adjudicó el cuarto lugar pero dentro de la división Rally2.
La jornada volvió a ser complicada para el equipo Honda. Ricky Brabec, el principal perseguidor de Sanders en la general, cruzó la meta a casi seis minutos del ganador, lo que no hizo más que ampliar la brecha entre ambos en la tabla. Skyler Howes fue sexto, a más de siete minutos, mientras que Tosha Schareina, que en algún momento lideró la clasificación general, tuvo una etapa para el olvido: terminó octavo, a más de diez minutos y medio de la cabeza de carrera. Entre los estadounidenses de Honda y el alemán se coló Luciano Benavides, que al menos salvó el honor argentino en una etapa que no fue generosa con los pilotos del bloque Honda. Konrad Dabrowski y Martim Ventura completaron los diez primeros, aunque este último a más de un cuarto de hora del líder del día.
Una ventaja que habla por sí sola
Con la etapa final por disputarse, Sanders llegaba a la recta final con siete minutos de ventaja sobre Brabec en la clasificación general. En una disciplina donde los imprevistos mecánicos o una navegación errónea pueden cambiar todo en minutos, siete minutos no son una garantía absoluta, pero sí un colchón más que respetable. KTM, la marca austríaca con una historia gigantesca en el Dakar y en el rally-raid mundial —con victorias que se cuentan por decenas en las últimas dos décadas—, estaba a un paso de celebrar en la segunda fecha del calendario 2025. El recorrido de la etapa decisiva incluía 167 kilómetros cronometrados, lo suficiente para que algo pudiera pasar, aunque lo suficientemente corto como para que Sanders, con su ritmo demostrado, lo administrara sin sobresaltos.
El Abu Dhabi Desert Challenge tiene una historia relativamente reciente dentro del panorama del rally-raid de élite, pero en los últimos años fue escalando posiciones hasta convertirse en una cita obligada del calendario mundial. La geografía de los Emiratos Árabes Unidos, con sus dunas de arena fina, sus planicies rocosas y sus cambios de temperatura extremos, exige a los pilotos un nivel de concentración y adaptación que pocas pruebas del circuito pueden igualar. No es casualidad que los campeones del mundo de la especialidad hayan pasado por este desierto como una prueba de fuego antes de enfrentar desafíos aún mayores.
Lo que viene y lo que esto puede significar
El desempeño de Goczal en coches y de Sanders en motos abre interrogantes que van más allá del resultado final de esta carrera. En el caso del piloto polaco, su victoria de etapa ante rivales con décadas de experiencia y títulos acumulados plantea si el relevo generacional en la categoría de cuatro ruedas está más cerca de lo que muchos suponen. Al Attiyah sigue ganando generales y acumulando títulos con una regularidad que asombra, pero jornadas como esta recuerdan que la competencia por debajo suya se vuelve cada vez más feroz e impredecible. En motos, la pregunta es si Honda puede encontrar la vuelta antes de que el campeonato se defina, o si KTM consolidará su dominio a lo largo de la temporada.
Para Sanders, una victoria aquí significaría un arranque de temporada 2025 con una solidez difícil de ignorar. Para Brabec y Honda, la necesidad de reaccionar se vuelve urgente. Para Goczal, una etapa ganada en Abu Dhabi puede ser el catapulta hacia un protagonismo mayor en las próximas fechas del campeonato. Y para la categoría en general, la convivencia entre veteranos y jóvenes talentosos que ya no se conforman con completar el recorrido, sino que van a buscar el triunfo, es quizás la señal más interesante de todas: el rally-raid mundial está en un momento de transición, y lo que pase en las próximas fechas del calendario 2025 podirá confirmar si estamos ante un cambio de era o ante un destello puntual en la arena del desierto.



