El plan inicial se desmoronó en las últimas horas. Adonis Frías no llegará a Racing: el defensor brasileño que parecía prácticamente cerrado desde Santos terminará siendo adquisición del Atlas de México, quien comprará su pase a la institución carioca. Este giro inesperado obligó a la dirigencia avellanedense a replantear sus estrategias defensivas con urgencia, abriendo simultáneamente tres flancos de negociación internacional que evidencian la necesidad apremiante del club por reforzar su línea de contención en los próximos días.
Apenas confirmada la salida de Frías del horizonte institucional, desde Avellaneda reaccionaron con celeridad. Mateo Carabajal, defensor central de Independiente del Valle, volvió a ocupar un lugar prioritario en las conversaciones de la dirigencia racinguista. El jugador, de 29 años y con contrato vigente hasta fines de 2027 en la institución ecuatoriana, ya había estado bajo consideración meses atrás pero había quedado relegado cuando la directiva optó por priorizar al brasileño. Los dirigentes de Racing enviaron una oferta por el argentino que rondó los 700.000 dólares, propuesta que fue desestimada por el cuadro de la Liga Pro ecuatoriana. Sin embargo, las conversaciones no se cerraron: ambas instituciones continúan en contacto explorando posibilidades, aunque el equipo andino mantiene una postura firme respecto a su jugador.
El perfil del defensor ecuatoriano y su actualidad deportiva
Carabajal representa un perfil consolidado en términos de experiencia y consistencia. El zaguero, quien anteriormente solo había participado en Arsenal de Sarandí desde su debut en 2016, ha desarrollado una carrera progresiva en Ecuador que lo posicionó como pieza medular del esquema defensivo de Independiente del Valle. Durante el presente año, acumula 30 presentaciones, de las cuales 21 fueron de titular, distribuidas entre la Liga local ecuatoriana, la Copa Libertadores, la Copa de Ecuador y la Supercopa local. En lo que va del actual semestre, ha disputado 10 encuentros. Su continuidad como titular en un equipo que compite en el máximo torneo continental sudamericano constituye un aval significativo respecto a su capacidad competitiva.
El propio jugador no ha ocultado sus pretensiones respecto a un posible regreso a la Argentina. En declaraciones efectuadas recientemente, Carabajal confirmó que existe contacto entre su representante y los directivos de Racing, específicamente con Saja, el director deportivo. "Sé que Saja habló con mi representante, pero todavía no hay charla formal. Acá estoy muy contento, me tratan muy bien, es un club correcto en los detalles. Pero si está la posibilidad de jugar en Racing, sería muy lindo. Siempre tuve la ilusión de jugar en un equipo grande de Argentina. Ojalá se dé en algún momento", expresó el defensor en un medio especializado. Sus palabras revelan una apertura hacia el proyecto racinguista simultáneamente con una conformidad respecto a su presente ecuatoriano, dinámico que complejiza cualquier negociación pero no la cierra.
Múltiples opciones en juego: Pérez desde Paraguay y Mendoza en escena
Casi en paralelo a las gestiones por Carabajal, desde Avellaneda iniciaron contactos formales con Matías Pérez, central de 27 años que se desempeña en Cerro Porteño de Paraguay. El jugador, quien posee antecedentes en clubes argentinos como Lanús y además experiencia en el fútbol ruso con Orenburg, ocupa una posición titular en su actual equipo y posee contrato hasta el cierre de 2027. Durante este año 2026, ha acumulado 27 partidos, lo que lo posiciona como un defensor de actividad considerable. Su perfil internacional, sumado a su continuidad como jugador regular, lo configura como una alternativa viable en el marco de las urgencias defensivas que atraviesa el club de Avellaneda.
Complementando este panorama de búsquedas múltiples, trascendió que Racing ha reabierto conversaciones respecto a Mateo Mendoza, zaguero de Godoy Cruz que milita en la categoría Nacional B. Este defensor, quien en momentos anteriores había pasado por el radar avellanedense, vuelve a ser considerado en el contexto de las necesidades institucionales actuales. La simultaneidad de estas tres líneas negociadoras expresa tanto la amplitud del análisis como cierta urgencia en la conformación defensiva del equipo.
La imperatividad de estas incorporaciones radica en circunstancias concretas del plantel. Marco Di Cesare, pilar central de la defensa racinguista, se encuentra fuera de competencia a causa de una intervención quirúrgica relacionada con una fractura de peroné en el tobillo derecho. Los tiempos de recuperación estimados oscilan entre tres y cuatro meses, lapso que obliga al club a cubrir su ausencia mediante incorporaciones. Paralelamente, existe consenso tanto desde la dirigencia como desde el propio jugador respecto a que Nazareno Colombo ha completado un ciclo en la institución, por lo cual la institución busca activamente un nuevo destino para el defensor. En caso de concretarse esta salida, la necesidad de reforzos se duplicaría, pasando de una a dos incorporaciones en la línea de cuatro. De cualquier forma, las gestiones en curso denotan que la Academia considera imprescindible como mínimo la llegada de un central para mantener competitividad durante los próximos meses.
Las implicancias de estos movimientos trascienden lo meramente deportivo: reflejan las dinámicas complejas del mercado de pases sudamericano, donde las resistencias de los clubes propietarios de los derechos, las expectativas económicas dispares, y los tiempos de negociación generan escenarios donde la incertidumbre predomina. Los próximos días determinarán si alguna de estas opciones concreta su transferencia hacia Avellaneda, mientras que el equipo continuará compitiendo en su estructura defensiva actual en una coyuntura donde los márgenes de error se han reducido considerablemente.



