Una semana que podría definir buena parte del rumbo deportivo de Racing Club arrancó con noticias que complican los planes de Gustavo Costas. No es solo el viaje a Venezuela para enfrentar a Caracas FC por la Copa Sudamericana lo que concentra la atención del cuerpo técnico: en paralelo, el club aguarda un enfrentamiento decisivo ante Huracán en el Cilindro de Avellaneda, un partido que determinará si la Academia accede a los playoffs del Torneo Apertura. En ese contexto, la confirmación de las lesiones de Adrián "Maravilla" Martínez y del capitán Santiago Sosa encendió las alarmas, no tanto por lo que implica para el duelo internacional, sino por lo que puede significar para ese choque de carácter eliminatorio que se viene en el fin de semana.

Dos figuras en el margen, dos diagnósticos distintos

Los estudios médicos realizados este lunes por el departamento de salud del club arrojaron resultados que, aunque distintos en su gravedad, dejan a Racing sin dos de sus hombres más influyentes para el partido en tierras venezolanas. En el caso del delantero Maravilla Martínez, el diagnóstico fue un esguince en la rodilla derecha, producto de un golpe recibido en el empate ante Barracas Central. La lesión lo descarta del viaje y lo pone en un estado de duda real para el partido con el Globo, aunque todavía no hay fecha confirmada para ese cruce. El historial del propio delantero, sin embargo, invita a no dar nada por sentado: a principios de 2025, con un edema óseo diagnosticado en esa misma rodilla —una lesión que médicamente requiere alrededor de un mes de recuperación—, Martínez jugó los 98 minutos del clásico ante Independiente, que finalizó 1 a 1, y tres días después completó 86 minutos frente a Unión. Esa capacidad de sobreponerse al dolor físico lo convierte en un jugador difícil de descartar incluso cuando todo indica que debería estar en reposo.

El panorama de Santiago Sosa, en cambio, genera menos preocupación a nivel médico. El capitán arrastra una sobrecarga en el cuádriceps derecho que lo obligó a retirarse a los 40 minutos del segundo tiempo en el partido ante Barracas, siendo reemplazado por Matko Miljevic. La evaluación preliminar indica que llegaría en condiciones para el duelo ante Huracán, lo que en parte reduce la tensión acumulada por las novedades de la mañana. De todas formas, las sobrecargas musculares son lesiones que requieren seguimiento diario y no admiten certezas anticipadas: un traspié en la evolución puede cambiar el cuadro en pocas horas.

El equipo que viajó a Caracas y los dilemas tácticos de Costas

Con estas dos ausencias confirmadas, el entrenador Gustavo Costas convocó a un plantel de 25 futbolistas para el vuelo que primero hizo escala en Bogotá y luego aterrizó en Caracas durante la noche del lunes. El partido ante el equipo venezolano está programado para este martes a las 19:00 horas, correspondiente a la tercera fecha del Grupo de la Copa Sudamericana. Racing llega con el objetivo de escalar posiciones en la tabla y reconquistar el liderazgo en su zona. La lista completa incluye a: Matías Tagliamonte, Facundo Cambeses, Gastón Gómez; Marco Di Cesare, Franco Pardo, Tobías Rubio, Gastón Martirena, Nazareno Colombo, Marcos Rojo, Ezequiel Cannavo, Gabriel Rojas, Agustín García Basso; Alan Forneris, Ignacio Rodríguez, Matko Miljevic, Bruno Zuculini, Matías Zaracho, Tomás Conechny, Gonzalo Sosa, Adrián Fernández, Baltasar Rodríguez; Duván Vergara, Santiago Solari, Tomás Pérez y Damián Pizarro.

Las decisiones más interesantes que deberá tomar Costas pasan por cubrir los espacios que dejan los ausentes. En la zona del mediocampo, el técnico cuenta con mayor respaldo de plantel: Alan Forneris, quien ingresó durante los últimos 22 minutos ante Barracas, aparece como el reemplazante natural de Sosa. Su rendimiento en ese breve lapso y su conocimiento del sistema le dan cierta ventaja sobre otras alternativas disponibles. El verdadero interrogante está en la delantera: con Martínez afuera, Costas evalúa entre darle minutos al juvenil Tomás Pérez —quien hasta ahora acumula apenas 20 minutos en Primera División— o apostar por el chileno Damián Pizarro, un delantero con mayor experiencia internacional y potencia física, pero que todavía busca consolidarse en el esquema del equipo.

El peso de lo que viene: el partido ante Huracán como eje de todo

Más allá del resultado en Venezuela, lo que realmente pone en tensión a la dirigencia y al cuerpo técnico es el cruce con Huracán. Se trata de un partido que Racing necesita ganar para meterse en los playoffs del Torneo Apertura, una instancia que define quiénes avanzan hacia las etapas decisivas del campeonato doméstico. La competencia local tiene para el club un peso económico y deportivo que no puede subestimarse: clasificar a los playoffs no solo implica seguir compitiendo, sino también garantizar ingresos y visibilidad que impactan directamente en la planificación del semestre. En ese marco, la presencia o ausencia de Maravilla Martínez no es un detalle menor; es, potencialmente, la diferencia entre tener o no al máximo goleador del equipo en un choque que puede definir la temporada.

Vale recordar que Racing viene de una actuación que dejó mal sabor en Avellaneda. El empate ante Barracas Central generó un clima hostil en torno al equipo y renovó algunas críticas hacia el rendimiento colectivo en el torneo local. La Academia, que en los últimos años recuperó protagonismo tanto a nivel nacional como continental —incluyendo la obtención de la Copa Sudamericana 2024, su primera conquista internacional en décadas—, sabe que mantener ese nivel de exigencia requiere resultados consistentes en ambos frentes. Un traspié en la fase de grupos de la Sudamericana sería tolerable; quedar fuera de los playoffs del Apertura, mucho menos.

Las próximas horas definirán cómo evoluciona físicamente cada uno de los dos jugadores lesionados y qué decisiones toma el cuerpo técnico para administrar esfuerzos en una agenda que acumula compromisos sin pausa. Si Racing gana en Caracas y Maravilla Martínez se recupera a tiempo, el club llegará al duelo con Huracán con confianza y con su arma ofensiva más afilada disponible. Si alguna de esas dos variables falla, Costas tendrá que demostrar que el plantel tiene profundidad suficiente para sostener la competitividad en dos frentes simultáneos. Para quienes siguen de cerca al club, ese es el verdadero test de esta semana.