El sistema que permite a millones de argentinos traer productos desde el mundo sin mayores trámites está en la mira de las autoridades aduanales. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) evalúa un conjunto de cambios profundos en el régimen de compras internacionales que podrían transformar radicalmente cómo y cuánto pagamos por esos envíos que llegan a nuestras puertas. Lo que comienza como una revisión burocrática esconde una intención mayor: recuperar ingresos fiscales, blindar el sistema contra fraudes y acompañar la transformación digital que ya modificó el comercio mundial. Esto importa porque afecta directamente el bolsillo de decenas de millones de personas, los márgenes de miles de pequeños emprendedores que venden a través de estas plataformas y, en última instancia, la recaudación estatal.

Un esquema que llegó al techo

Durante la Jornada Comex organizada por el Centro Despachantes de Aduana, José Andrés Velis, director general de Aduanas, expuso con claridad el diagnóstico que impulsa estos cambios. El régimen actual de pequeños envíos por courier, que data de hace años, se encuentra completamente saturado y ha generado toda una economía gris a su alrededor. Bajo la normativa vigente, cualquier persona puede realizar hasta cinco compras anuales con una franquicia que alcanza los US$400 por envío, sin pagar aranceles ni tributos adicionales. Lo que en su momento fue un mecanismo pensado para facilitar el acceso de los ciudadanos a productos internacionales se convirtió en una puerta abierta para maniobras que el Estado no podía controlar ni fiscalizar adecuadamente.

El funcionario reconoció públicamente que el esquema quedó "desbordado", eufemismo administrativo para decir que colapsó bajo el peso de su propia generosidad y de las prácticas fraudulentas que proliferaron. Desde ARCA observan cómo el actual marco regulatorio fue utilizado para evasión fiscal sistemática, operaciones fantasma y una trazabilidad casi nula. Los datos simplemente no existían o llegaban tarde. Los compradores permanecían anónimos en muchos casos. Los envíos se multiplicaban de formas sospechosas. La brecha entre lo que se suponía debería ocurrir y lo que efectivamente sucedía era abismal, lo que generó pérdidas de ingresos tributarios año tras año.

La solución: digitalización y control anticipado

La respuesta que ARCA plantea es ambiciosa: reemplazar el actual sistema por un esquema completamente digitalizado donde toda la información de la operación esté disponible desde el primer momento. En lugar de que el control ocurra después (cuando el paquete ya está en el país o cerca de llegar), la agencia busca que suceda antes, durante el acto mismo de compra. Para ello, se propone iniciar una prueba piloto con Amazon, la plataforma de compras internacionales más utilizada por los argentinos. La idea es que Amazon, en tanto intermediaria, se convierta en recaudadora de tributos en el mismo instante en que se efectúa la transacción. No habrá sorpresas al llegar el paquete. No habrá deuda aduanal pendiente. El impuesto se habrá pagado ya, de forma automática.

Este cambio de paradigma implica que Amazon (y potencialmente Temu y Shein, plataformas masivas entre usuarios argentinos jóvenes) remitirán de forma anticipada toda la información de la operación directamente a las bases de datos de la Aduana. El sistema podría cruzar automáticamente los datos del comprador con registros oficiales para detectar anomalías: compras realizadas con números de CUIT de personas fallecidas, menores de edad, o individuos sancionados. Lo que hoy requiere trabajo manual y rastrillar millones de envíos, mañana podría ocurrir de forma instantánea y sin intervención humana. Los tiempos de procesamiento se reducirían drásticamente. La trazabilidad sería completa. El anonimato desaparecería.

Además de la iniciativa con Amazon, ARCA también estudia modificaciones directas en los límites cuantitativos que rigen el régimen. El máximo de cinco envíos por año calendario, los montos de franquicia y las condiciones generales están todos bajo escrutinio. Se busca encontrar un punto de equilibrio donde persista la accesibilidad para el consumidor pero desaparezcan los espacios grises que hoy permiten fraudes. No hay un modelo único: las autoridades aduanales están considerando múltiples variantes, evaluando cuál podría ser más eficiente y menos disruptivo para el comercio legítimo.

El factor temporal y la incertidumbre regulatoria

Es importante subrayar que todas estas medidas se encuentran aún en fase de análisis. Ninguna ha entrado en vigencia. No existe una fecha de implementación confirmada. La reforma que ARCA plantea requiere ser oficializada mediante normativa específica antes de que los ciudadanos noten cambios efectivos. Esto genera un clima de incertidumbre tanto para los consumidores como para las plataformas internacionales y los despachantes aduanales que viven de este negocio. ¿Cuándo ocurrirá? ¿Cómo será exactamente? ¿Cuáles serán los nuevos costos para el usuario? Estas preguntas permanecen abiertas. Lo que sí es seguro es que el cambio está en el horizonte y que aquellos que realicen compras internacionales en los próximos meses deberían estar atentos a los anuncios oficiales.

Lo que está en juego es significativo. Para el Estado, representa la posibilidad de recuperar ingresos tributarios que se pierden cotidianamente a través del régimen actual. Para los consumidores, implica costos potencialmente mayores en sus transacciones internacionales, especialmente si la franquicia se reduce o desaparece. Para las plataformas como Amazon, Temu y Shein, significa adaptarse a una nueva realidad regulatoria argentina que las convierte en agentes de recaudación estatal. Para los despachantes aduanales, puede significar tanto una reconfiguración de su actividad como una oportunidad si se requiere su intermediación en los nuevos procesos. Cada sector tendrá incentivos diferentes para apoyar o resistir los cambios, dependiendo de cómo afecten sus intereses particulares. El resultado final dependerá de cómo ARCA negocie estos intereses divergentes y cómo el Gobierno decida finalmente implementar las modificaciones que ahora estudia.