En un contexto donde las pequeñas y medianas empresas concentran el grueso de la ocupación laboral del país, se llevó a cabo una jornada de reconocimiento a organizaciones que durante años han apostado por la producción, la innovación y la expansión hacia mercados externos. La ceremonia, desarrollada en el corazón de Chacarita, congregó a referentes del mundo empresarial, financiero y académico para premiar historias que van desde emprendimientos de reciente creación hasta compañías centenarias. El acto pone nuevamente bajo los reflectores una realidad económica que suele pasar desapercibida: que dos de cada tres puestos de trabajo en Argentina surgen del esfuerzo de organizaciones pequeñas y medianas, alejadas del foco de los grandes monopolios mediáticos y de los conglomerados multinacionales.

La máxima distinción de la edición recayó en Sides, una compañía que durante casi tres décadas ha desarrollado un oficio específico pero de considerable envergadura: la fabricación de cabezales para sifones descartables y la producción-reparación de equipamiento para plantas embotelladoras. Ubicada estratégicamente en el sur del Gran Buenos Aires, la firma logró posicionarse en mercados donde la tecnología del sifón desechable no existía, abriendo nuevas líneas de negocio en el exterior. Al subir al estrado, Héctor Goizueta, quien conduce la operación diaria de la empresa, marcó un hito importante: la compañía se aproxima a sus tres décadas de trayectoria. Su reflexión tocó un punto neurálgico del debate económico contemporáneo. Goizueta expresó la necesidad de que las políticas públicas amparen de manera integral a las pymes, añadiendo una consideración que grafica la paridad del aporte: cada dólar que ingresa por exportaciones de una pequeña-mediana empresa tiene el mismo peso que el que trae una corporación trasnacional. La firma abastece desde embotelladoras familiares hasta gigantes como Coca-Cola, demostrando capacidad de escala sin perder el carácter de operación localizada.

Cuando la especialización se convierte en liderazgo regional

Bisignano representa otro caso de cómo la profundización en un nicho específico puede transformar a una empresa pequeña en referente continental. Radicada en San Carlos Centro, Santa Fe—a más de 160 kilómetros de Rosario—, la organización se dedica al diseño, manufactura y atención postventa de maquinaria para envasado de alimentos. Rubén Horacio Paporello, director general de la compañía desde hace más de cinco décadas, recibió el reconocimiento en categoría industrial. Su intervención subrayó que los gobernantes deberían considerar con mayor seriedad el rol de las pymes en la generación de empleo territorial. Paporello compartió cifras que ilustran la magnitud de lo que hace: prácticamente la totalidad de los yogures de las principales marcas comerciales del cono sur salen de líneas equipadas por su compañía. Las máquinas que fabrica en el interior santafesino se exportan a decenas de países, lo que demuestra que la geografía no es un impedimento para la competitividad global cuando existe expertise genuina.

En el frente de la educación y capacitación laboral, Eddis Educativa fue galardonada en la categoría de expansión comercial. Juan Pablo Silvano, fundador y conductor ejecutivo, relató que hace tres décadas la iniciativa comenzó con apenas dos institutos. Hoy, la red suma 150 franquicias distribuidas en territorio nacional, con presencia confirmada en Uruguay y Paraguay, y próxima llegada a Colombia. La empresa ofrece cursos con certificación universitaria, un modelo que permite profesionalizar la mano de obra en sectores que históricamente enfrentaban déficit de recursos capacitados. Silvano aprovechó para destacar que el mérito no es individual sino colectivo: franquiciados, docentes y equipos comprometidos con la propuesta validan el crecimiento sostenido. Esta estructura de franquicias, típica de modelos replicables, permite descentralizar tanto la ejecución como los beneficios económicos.

La irrupción de la inteligencia artificial en la gestión empresarial pequeña

Alkemy llegó al premio en categoría innovación digital con un curriculum relativamente acotado: nació en 2020, en plena pandemia, como iniciativa de tres emprendedores—Federico Repetto, Jean Pierre Saint Hubert y Juan Manuel Ferreyra—que vieron una oportunidad en el desorden. La plataforma se especializa en soluciones de recursos humanos impulsadas por inteligencia artificial, medición de competencias técnicas y programas de entrenamiento corporativo. Ornella Mangialavori, estratega de contenidos de la firma, expresó orgullo por ser parte de una generación de emprendedoras que contemplaba simultáneamente empresas de 30 y 50 años de trayectoria. Alkemy ya opera en más de 15 países. Un aspecto crucial de su discurso residió en cómo la digitalización y el trabajo remoto permiten a pymes generar empleo en el interior: parte de sus equipos están distribuidos en Córdoba y Tucumán, colaborando sin fricciones geográficas. Esta realidad contradice la vieja ecuación que vinculaba tamaño empresarial con concentración geográfica.

En materia de trayectoria de largo plazo, Las Marías recibió el reconocimiento específico a la trayectoria empresarial. La firma, fundada en 1924 por Víctor Navajas Centeno, quien plantó los yerbales más australes del planeta, hoy transita su cuarta generación generacional bajo conducción de Victor Jorge Navajas Artaza y Adolfo Navajas Fournier. Con más de un siglo de operaciones, la compañía se dedica a la elaboración integral de yerba mate y té, marcas como Taragüi, La Merced, Mañanita y Unión forman su portafolio. Al recibir el galardón, los miembros de la familia fundadora enfatizaron que lo que comenzó como operación doméstica, con escasos recursos, se transformó mediante esfuerzo, tecnología y capacitación en una organización de envergadura internacional. Ciento dos años de continuidad, especialmente en un sector extractivo-transformador sometido a volatilidades climáticas y mercadológicas, representa una hazaña que pocas instituciones de cualquier tamaño logran acumular.

El acto contó con la presencia de un jurado integrado por Héctor Aranda (CEO de Clarín), Santiago García del Río (business development de Banco Galicia), Ricky Sarkany (empresario textil-calzadista), Marysol Rodríguez (Sinteplast), Daniel Serrot (MBA de UdeSA) y Carlos Pan (Industrias Guidi). La diversidad de perfiles evaluadores—desde comunicación hasta manufactura, desde academia hasta finanzas—sugiere una intención de contemplar diferentes dimensiones de lo que significa ser pyme competitiva. Previo a la premiación, Fredi Vivas, especialista en inteligencia artificial y análisis de datos, facilitó una charla sobre cómo las empresas pequeñas pueden incorporar tecnología de IA con una hoja de ruta acotada a 90 días. Vivas, CEO de Rocking Data, argumentó que nunca hubo mejor momento histórico para que una pyme acceda a herramientas de inteligencia artificial. Los ganadores recibirán como parte del paquete espacios comunicacionales, consultoría empresarial y acceso a programas educativos ejecutivos.

La ceremonia visibiliza dinámicas económicas que frecuentemente quedan en segundo plano: mientras el debate público tiende a concentrarse en corporaciones, tasas de cambio y política monetaria, la realidad concreta de millones de trabajadores se asienta en compañías como estas, donde decisiones sobre inversión, capacitación y expansión se toman con criterios diferentes a los de un holding multinacional. Que empresas nacidas en áreas rurales, en localidades del interior o en zonas industriales del conurbano logren posicionarse globalmente mientras generan empleo territorial sugiere que las barreras para la competitividad internacional no son insalvables. Sin embargo, la insistencia de varios galardonados en la necesidad de políticas públicas favorables también plantea interrogantes sobre el contexto institucional en el cual estas iniciativas se despliegan: ¿cuántas empresas con similar potencial no alcanzan escala por falta de crédito, infraestructura o estabilidad normativa? ¿Cómo se distribuye el acceso a tecnología, mercados y capital entre pymes según su ubicación geográfica? Estas preguntas quedan abiertas para quienes conducen políticas de desarrollo económico territorial.