La transformación que trae consigo el despliegue acelerado de la inteligencia artificial no será tema exclusivo de laboratorios tecnológicos ni de think tanks académicos. En las próximas semanas, directivos, empresarios y líderes de organizaciones de toda la Argentina se sentarán alrededor de una mesa para discutir qué ocurre cuando los algoritmos y el aprendizaje automático tocan las estructuras más profundas de cómo trabajamos, cómo nos educamos y cómo nos relacionamos en sociedad. La importancia de estos diálogos radica en que no se trata de especulaciones teóricas: son conversaciones que ya están sucediendo en salas de juntas directivas, en departamentos de recursos humanos y en mesas de negociación laboral. Lo que cambia ahora es que estas reflexiones tomarán forma visible en un espacio de deliberación colectiva donde participarán actores de distintos sectores, perspectivas y responsabilidades.

Entre el 9 y 10 de junio próximo, el 29° Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa convocará a sus integrantes en el Regimiento de Patricios, en la capital nacional. El evento, que se ha consolidado como uno de los espacios más relevantes para la reflexión empresarial del país, eligió como lema central "Lo esencial ¡ahora! El desafío de liderar empresas humanas y productivas"—una formulación que no es casual, sino que responde a las tensiones concretas que enfrentan las corporaciones contemporáneas. La elección de este eje temático ocurre en un momento histórico particular: el contexto incluye la reciente divulgación de la primera encíclica del papa León XIV y avances significativos hacia la beatificación de Enrique Shaw, fundador de la institución, tras el reconocimiento oficial de un milagro por parte del Vaticano. Estos elementos no son decorativos ni periféricos; reflejan una intención deliberada de anclar las discusiones sobre economía, trabajo y empresa en marcos de reflexión ética y espiritual.

El diagnóstico empresarial: fragilidad, cambio y el rol insustituible de lo humano

Alejandra Ferraro, directora global de Recursos Humanos de Accenture y presidenta de esta edición del encuentro, ha establecido el tono de lo que será la conversación. Su diagnóstico es contundente: vivimos en contextos que se caracterizan por ser extremadamente frágiles y no lineales, espacios donde la comprensión misma de lo que está ocurriendo resulta esquiva. A esta complejidad estructural se superpone una tecnología que redefine constantemente cómo se ejecutan las tareas, cómo se organizan los equipos de trabajo y cómo se articula la formación profesional. En este escenario, Ferraro enfatiza un punto que será central en el debate: las organizaciones no son máquinas ni depósitos de procesos, sino entidades constituidas por personas. Ese capital humano—esas capacidades distintivamente personales como la empatía, la resiliencia, la habilidad para colaborar—no se vuelve menos valioso cuando irrumpe la IA. Por el contrario, se vuelve más crítico. La tecnología modifica el contenido de los puestos de trabajo y las funciones específicas; pero las empresas que prosperen serán aquellas que refuercen precisamente aquello que ningún algoritmo puede replicar: la dimensión genuinamente humana del trabajo.

La agenda del primer día, que arrancará a las 18:30, privilegiará un espacio particularmente simbólico: la lectura de una misiva que llegará directamente desde el Vaticano, enviada por el cardenal Pietro Parolin en representación del pontífice actual. Este gesto político y espiritual anticipa una posible visita del Santo Padre a la Argentina en los próximos meses y refuerza la intención de vincular reflexiones sobre productividad empresarial con principios de doctrina social y humanismo cristiano. Luego de la bienvenida inicial de Ferraro, una reflexión espiritual a cargo de Felipe de Stefani, CEO de Leader Entertainment, preparará el terreno para el bloque técnico dedicado especialmente a inteligencia artificial y transformación laboral.

El diálogo internacional y el análisis de habilidades futuras

Majd Sakr, Chief Learning and Research Officer de Accenture, intervendrá de forma virtual para profundizar en las competencias que demandará el mercado en los próximos años. Su aporte busca situar las nuevas habilidades no como abstracciones especulativas, sino como requerimientos concretos que las organizaciones ya enfrentan. A continuación, un panel que incluirá a Walter Abrigo de Santex y Erica Reynoso de Naranja X, bajo la moderación de Silvia Tenazinha, directora general de Salesforce Argentina, analizará cómo se reconfiguran los equipos de trabajo frente al desafío que plantean los sistemas algorítmicos. La presencia de Sigrid Marz, presidenta de UNIAPAC Internacional, aportará una perspectiva europeo-global sobre cómo ejercer liderazgo en contextos signados por la incertidumbre, dialogando directamente con Ferraro sobre dilemas que no son locales sino planetarios.

Más allá de la dimensión estrictamente tecnológica y empresarial, el encuentro reservará espacios sustanciales para discutir el trabajo como realidad dignificante y como derecho social. El panel titulado "Liderar para el bien común" reunirá a Carlos Custer, dirigente sindical que posee la particularidad de haber negociado mejoras laborales directamente con Enrique Shaw en las Cristalerías Rigolleau décadas atrás, y a María Elena Critto, presidenta de Mujeres Independientes y Federales. Su conversación abordará cómo construir consenso social y cómo preservar la dignidad del trabajo en tiempos de transformación acelerada. Esta combinación de voces—la perspectiva laboral histórica junto con la mirada de género y participación política—traza un cuadro más completo de los actores sociales que deben estar en la mesa de decisiones.

La primera jornada también incluirá perspectivas territoriales y de desarrollo local a través de Matías Sebely, intendente de Leandro N. Alem en Misiones, y Fedora Viviani, representante de Sheraton en Tucumán. Estas voces enfatizan que los cambios que impone la IA no son fenómenos urbano-céntricos ni concentrados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sino transformaciones que afectan a provincias y comunidades enteras. El cierre de la jornada estará a cargo de Eduardo "Coco" Oderigo, cofundador de la Fundación Espartanos, cuya experiencia emblemática en reinserción social a través del rugby encarna un modelo alternativo de cómo construir capacidades, dignidad y pertenencia en personas que han enfrentado exclusión.

La segunda jornada: macroeconomía, educación y liderazgo de alto rendimiento

El miércoles 10 de junio reanudará sus actividades a las 8:30 con una bendición en video del cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba. El primer panel de la mañana, que será moderado por el empresario Gastón Podestá, cruzará dimensiones sociales y demográficas mediante exposiciones del padre Mariano "Cholo" Caracciolo y de María Inés Passanante, socióloga de la Universidad Católica Argentina. Estos aportes ofrecerán marcos interpretativos sobre cómo las transformaciones tecnológicas afectan no solo a las corporaciones, sino a la estructura social y demográfica del país. A continuación, Fabián Calle, especialista en relaciones internacionales, proporcionará una lectura del nuevo escenario geopolítico global y sus puntos de tensión—contexto imprescindible para que los empresarios argentinos comprendan en qué mundo están navegando sus decisiones estratégicas.

El bloque destinado a macroeconomía y competitividad reunirá a figuras como Mariano Bosch de Adecoagro, Sofía Pescarmona de Lagarde y Gustavo Manríquez de Banco Supervielle. Su participación traducirá las discusiones conceptuales en diagnósticos sobre el estado de la economía argentina, las oportunidades de competitividad y los desafíos específicos del contexto local. La educación tendrá un espacio prioritario con intervenciones de Marcela de la Fuente, del Colegio Madre Teresa de Virreyes, y Claudia Viviana Gómez, de la Fundación Queen Mary, quien profundizará en la reconversión de modelos educativos hacia disciplinas científicas y tecnológicas (STEM)—un debate urgente que vincula directamente la transformación laboral actual con la formación de las próximas generaciones.

Alejandro Melamed, reconocido consultor especializado en transformación organizacional, abrirá las deliberaciones sobre cultura organizacional, preparando el terreno para que Tomás Giovanetti (fundador de TGA), Verónica Marcelo (especialista en transformación de negocios) y la propia Ferraro debatan sobre innovación y gamificación—mecanismos concretos mediante los cuales las empresas intentan mantener el engagement y la motivación en contextos de cambio vertiginoso. El encuentro culminará con un diálogo entre Felipe Contepomi, entrenador principal de Los Pumas, y Eduardo Braun, especialista en liderazgo, sobre alta competencia y construcción de equipos de alto rendimiento. Esta última sesión busca extraer enseñanzas del deporte profesional—un ámbito donde la cohesión, la excelencia y la adaptación táctica son literalmente cuestiones de victoria o derrota.

Las palabras de clausura estarán a cargo de Víctor Valle, presidente de la ACDE, quien reafirmará el compromiso institucional con la idea de que productividad y desarrollo humano deben avanzar de forma sincronizada, no en contraposición. Este mensaje final sintetiza la tensión constructiva que atraviesa todo el encuentro: no se trata de elegir entre tecnología y humanidad, sino de forjar caminos donde ambas dimensiones se refuercen mutuamente.

Implicancias y perspectivas futuras del debate empresarial

Lo que suceda en estas jornadas posee implicancias que van más allá de los pasillos del Regimiento de Patricios. Las decisiones que tomen las empresas argentinas en los próximos años respecto de cómo integrar tecnología, cómo reconfigurar equipos y cómo reimaginar la formación laboral afectarán directamente a millones de trabajadores, a sistemas educativos provinciales, a estructuras de negociación colectiva y a la cohesión social. Por un lado, existe la perspectiva que ve en la IA una oportunidad de aumentar productividad, reducir costos operativos y generar margen competitivo en mercados globales—una visión que enfatiza eficiencia y retorno de inversión. Por otro lado, surge la preocupación legítima respecto de desplazamiento laboral, precarización de empleo y ampliación de brechas de desigualdad si la transición no se gestiona con cuidado deliberado. Existe también una tercera posición que argumenta que el desafío no es elegir entre ambas, sino que construir instituciones—empresariales, educativas, de política laboral—que permitan capturar los beneficios de la tecnología mientras se protege a quienes resulten más vulnerables ante cambios estructurales. Las conversaciones de estos días ayudarán a mapear qué posiciones coexisten en el liderazgo empresarial argentino y qué grado de consenso existe respecto de responsabilidades comunes.