La tensión política que atraviesa la Argentina en torno a los mecanismos electorales vuelve a ocupar el centro de la escena. Jorge Macri, máxima autoridad ejecutiva de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, salió al cruce de las iniciativas que pretenden suprimir las primarias abiertas simultáneas y obligatorias, reafirmando su postura a favor de estos comicios. La intervención del funcionario llega en un contexto donde el Gobierno nacional impulsa cambios en la normativa electoral, mientras que sectores de la política reclaman la continuidad del sistema que ha regido desde 2009. Este pronunciamiento cobra relevancia porque emerge en momentos donde el PRO y la administración nacional buscan definir acuerdos electorales para los próximos comicios, generando una suerte de contradicción entre lo que se dice y las negociaciones que se desarrollan en paralelo.

Durante una entrevista realizada el domingo, el funcionario porteño explicó su perspectiva sobre las PASO con argumentos centrados en la transparencia y la participación ciudadana. Según su visión, este mecanismo de competencia interna permite que las diferencias entre candidatos de un mismo espacio se diluciden públicamente, frente a la ciudadanía, en lugar de resolverse en espacios cerrados. Macri subrayó que él mismo fue beneficiario de estas primarias en su trayectoria política, lo que le impide ahora asumir posiciones contrarias. La lógica que presenta se vincula con una concepción republicana donde la participación electoral frecuente fortalece el sistema democrático, independientemente de su costo operativo. Este enfoque, sin embargo, contrasta con lo que plantean desde otros sectores del establishment político que consideran que la multiplicación de elecciones genera inestabilidad económica y despilfarro de recursos públicos.

El debate sobre el costo de votar

Uno de los argumentos más repetidos por quienes proponen la eliminación de las PASO gira en torno a su onerosidad. Macri abordó directamente esta cuestión, desestimando que el costo constituya una razón válida para reducir espacios de participación electoral. Desde su perspectiva, considerar que no debe realizarse una elección porque implica un gasto determinado representa un camino riesgoso para la democracia, ya que podría extenderse esta lógica a otros procesos democráticos. El dirigente del PRO enfatizó que el acto de votar constituye uno de los derechos más fundamentales recuperados en la historia reciente argentina, particularmente tras el retorno a la democracia en 1983, y que desvalorizarlo por razones presupuestarias supone un deterioro del tejido institucional.

En cuanto a la estructura de las votaciones, Macri señaló que los sistemas modernos de contabilización de votos han transformado sustancialmente la ecuación económica. La implementación de la Boleta Única Papel, aprobada en legislaturas del país, ha reducido de manera significativa el gasto que implicaba la impresión masiva de boletas en el sistema anterior. Este cambio tecnológico y operativo permite que las elecciones primarias sean menos costosas que en décadas pasadas, lo que contradice el relato de insostenibilidad fiscal que varios sectores esgimen. El funcionario también mencionó la viabilidad de mecanismos de voto electrónico como herramientas que simplifican procesos sin comprometer la seguridad del sufragio. De este modo, presenta a la tecnología como aliada para resolver la tensión entre participación electoral frecuente y eficiencia administrativa.

Las PASO, la reelección y la estrategia electoral del PRO

Mientras defiende públicamente las PASO, Macri admitió que el PRO aún no ha cerrado definiciones sobre candidaturas para la próxima contienda electoral en Buenos Aires. Reconoció que Hernán Lacunza mantiene su estatus de precandidato dentro de la estructura partidaria, aunque enfatizó que se trata de una situación temporal y que falta aproximadamente un año para que maduren las decisiones políticas. Esta aparente contradicción —defender un sistema de primarias mientras mantiene negociaciones cerradas con la administración nacional— pone de relieve la complejidad de la política argentina contemporánea, donde los discursos públicos y las maniobras detrás de escenas muchas veces no alinearse completamente.

El jefe de gobierno capitalino subrayó que las negociaciones con La Libertad Avanza para definir alianzas electorales son un asunto que corresponde al año electoral, y que actualmente su prioridad radica en la gestión de la ciudad. Expresó una postura que prioriza la administración sobre la especulación política, argumentando que la mejor estrategia para lograr la reelección consiste en demostrar buenos resultados en la conducción de la Capital Federal. Este enfoque sugiere una confianza en los indicadores de gestión como factor decisivo en la competencia electoral, más allá de alianzas tácticas. Sin embargo, la simultaneidad entre estas declaraciones y las negociaciones paralelas con el Gobierno nacional genera preguntas sobre las prioridades reales en la agenda política del PRO.

Las políticas de la Ciudad frente al endeudamiento de las familias

En la segunda parte de la entrevista, Macri pasó revista a las iniciativas que su administración ha implementado para mitigar los efectos del sobreendeudamiento de las familias porteñas. La reducción del impuesto de Ingresos Brutos aplicada al sector bancario buscó incentivar que estas instituciones ofrecieran esquemas de refinanciamiento accesibles, plazo que en varios casos se extendió más allá de los 180 días iniciales. El funcionario destacó que el Banco Ciudad, entidad pública dependiente de la administración local, ha procesado más de 11.000 casos de familias que solicitaron ayuda para reestructurar sus deudas. Además, mencionó la exención del Arancel de Bases Inmobiliarias (ABL) otorgada al sector gastronómico y hotelero durante el primer semestre del año, medida presentada como respuesta a las dificultades de estos rubros.

Estos datos son presentados como evidencia de la capacidad de la Ciudad para diseñar soluciones focalizadas que respondan a demandas específicas de sectores vulnerables. Macri estableció una comparación implícita entre la gestión porteña y la nacional, argumentando que la Ciudad mantiene sus cuentas fiscales ordenadas desde hace dos décadas, situación que le permite actuar con mayor margen de maniobra en políticas de asistencia. Esta afirmación toca un tema sensible en la política argentina: la capacidad diferenciada de distintas jurisdicciones para enfrentar crisis económicas, y cómo ello puede traducirse en fragmentación territorial de recursos y oportunidades. El argumento sugiere que el equilibrio fiscal previo constituye un prerequisito para la implementación de políticas redistributivas o de alivio financiero, una posición que genera debates en torno a los modelos de financiamiento y gasto público.

Los pronunciamientos de Jorge Macri en torno a las PASO, las candidaturas electorales y las políticas de endeudamiento exponen las tensiones que atraviesan actualmente la coalición política que gobierna la nación. La defensa pública del sistema de primarias coexiste con negociaciones que podrían derivar en acuerdos que, precisamente, busquen evitar enfrentamientos internos mediante candidatos de consenso. De concretarse modificaciones en la normativa electoral, la posición expresada por el funcionario quedaría expuesta a posteriores correcciones o matices. Alternativamente, si el sistema de PASO se mantiene, las actuales negociaciones entre el PRO y el Gobierno podrían resultar en candidatos únicos que no requieran de estas competencias primarias. La evolución de estos procesos en los próximos meses determinará si las afirmaciones de Macri representan convicciones profundas sobre el funcionamiento de la democracia o si constituyen posicionamientos tácticos sujetos a cambios conforme se redefinan los equilibrios políticos nacionales e internacionales.