El desembarco en Suipacha: señales de poder en territorio enemigo
La tarde de este sábado en Suipacha marcó un punto de quiebre en la estrategia política que despliega La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia y hermana del mandatario, llegó al municipio para reactivar y fortalecer el andamiaje partidario que el oficialismo nacional necesita construir si pretende disputarle la gobernación al peronismo el próximo año. El mensaje fue claro: el gobierno no piensa ceder el bastión que comando Axel Kicillof sin una batalla frontal y bien articulada. La llegada de Milei en una camioneta con cristales polarizados, rehuyendo el contacto con la prensa y los vecinos congregados en la entrada del establecimiento donde se realizó la cumbre, no fue casual. Refleja una lógica de operación que busca proyectar solidez institucional sin las fricciones del contacto mediático espontáneo. Detrás de esa estrategia comunicacional existe una decisión política de fondo: avanzar con decisión sobre los espacios que tradicionalmente pertenecieron al justicialismo.
El encuentro no era un acto cualquiera de campaña. Se trató de una convocatoria cerrada a la prensa que reunió a la dirigencia territorial libertaria para actividades de capacitación, debates sobre organización política y presentación de programas de formación municipal. La ausencia de Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados y uno de los principales operadores de Milei en el Congreso, se debió a problemas de salud. Sin embargo, la presencia de otros dos nombres de peso político compensó esa baja: el ministro del Interior, Diego Santilli, y Sebastián Pareja, diputado nacional y presidente de la rama bonaerense de LLA. Ambos son figuras con aspiraciones propias de cara a la contienda por la gobernación. Que ambos estuvieran flanqueando a Karina Milei sobre el escenario no era meramente simbólico; era una declaración de posición dentro de la interna libertaria.
Armando la máquina: capacitación y formación de cuadros
El corazón del encuentro giró en torno a la inauguración de la Escuela de Formación, Debate y Análisis Político (Edfap), un proyecto que refleja una decisión estratégica más profunda. LLA no solo busca ganar una elección, sino construir una estructura territorial sólida y permanente que pueda competir con décadas de presencia peronista en la provincia. Para ello apunta a capacitar dirigentes y cuadros técnicos que puedan implementar el proyecto libertario en cada rincón bonaerense. La diputada provincial Myriam Niveyro está al frente de esta iniciativa, que ya ha comenzado un nuevo ciclo de educación política. Participaron del lanzamiento legisladores provinciales como Francisco Adorni, Carlos Curestis, Maximiliano Bondarenko, Diego Valenzuela y Juanes Osaba, quien asumirá próximamente la presidencia del bloque libertario en la Cámara provincial. Además, concurrieron concejales de 135 municipios y consejeros escolares, un indicador del alcance que pretende tener esta estructura de formación.
Karina Milei, en su rol de principal oradora, fue enfática en su mensaje ante la dirigencia local. Sostuvo que la construcción política en la provincia no puede originarse en espacios cerrados o escritorios, sino que requiere presencia constante, organización metódica y trabajo incesante en cada distrito. Remarcó además que el desafío real consiste en consolidar un entramado político con verdadero arraigo territorial y capacidad de gestión concreta. No se trataba de promesas difusas, sino de una visión que apunta a demostrar que LLA puede gobernar la provincia con eficiencia. Ramón "Nene" Vera, legislador provincial, reflejó ese mismo espíritu cuando aseguró que vienen trabajando de forma institucional y consciente, apoyando todas las medidas económicas del gobierno nacional en una coyuntura que caracterizó como un punto de inflexión para el país.
La gobernación bonaerense: el premio mayor en juego
Buenos Aires es la provincia más poblada del país y ha sido históricamente un feudo peronista prácticamente inexpugnable. Que LLA pretenda arrebatarle la gobernación a Kicillof en 2027 no es fantasía política, sino una aspiración fundada en resultados concretos. En octubre pasado, Santilli encabezó la lista de diputados nacionales con la cual La Libertad Avanza logró imponerse en la provincia, acumulando el 41,45% de los votos y superando la nómina peronista liderada por el exministro de Defensa Jorge Taiana. Ese resultado cambió los equilibrios electorales y mostró que el voto en territorio bonaerense es permeable a alternativas al peronismo. Pareja fue contundente en su conferencia de prensa matutina: el objetivo es que la provincia "se tiña de violeta" en los próximos comicios.
Santilli llegó al acto pasadas las 15 horas, minutos después de que la provincia estuviera cubierta de intenciones de voto a favor de LLA. Ante los dirigentes congregados, el ministro del Interior fue directo: hay que prepararse para lo que viene, que es ganar la Provincia de Buenos Aires. Planteó que existe el desafío de transformar una provincia que describe como profundamente productiva pero que bajo el mando peronista ha caído en el abandono y la decadencia. Su apelación fue a la unidad y a perpetuar el cambio que impulsa Javier Milei a nivel nacional, con la promesa de que la Argentina crezca durante dos décadas consecutivas. Fue un discurso que apunta a sedimentar la convicción de que solo LLA puede revertir la situación provincial.
Las tensiones internas: una sombra sobre la unidad
Sin embargo, debajo de esta superficie de cohesión y entusiasmo colectivo bulle una tensión interna que no puede ser completamente soslayada. El oficialismo libertario está dividido entre dos sectores: uno que responde a Pareja y otro alineado con las Fuerzas del Cielo, que orbitan alrededor del asesor presidencial Santiago Caputo. Esa disputa se intensificó el año pasado cuando Pareja desplazó a los "celestiales" de las listas para los comicios bonaerenses. Solo Nahuel Sotelo, exsecretario de Culto, logró mantener un lugar destacado en la nómina junto a Santiago Santurio, los únicos referentes de primera línea de las Fuerzas del Cielo que asistieron al acto de este sábado.
La interna no ha quedado circunscrita a las cúpulas partidarias. Ha estallado en redes sociales, particularmente en X (exTwitter), donde la tropa digital de Caputo desempeña un papel central. La semana pasada, Lilia Lemoine, diputada nacional y nueva presidenta de la comisión de Juicio Político, lanzó un comentario provocador afirmando que quienes no respaldaban a Pareja debían "dejar de seguir" al Presidente. La respuesta no se hizo esperar: Daniel Parisini, conocido en redes como "Gordo Dan" y principal propagandista del gobierno en plataformas digitales, le replicó que no tenía "potestad para echar a nadie" y desató una cascada de acusaciones cruzadas. Esta guerra digital ha trascendido los límites de las redes sociales. La justicia porteña citó a indagatoria a un grupo de tuiteros libertarios en el marco de una causa que investiga supuestas amenazas e instigación a cometer delitos. El expediente se abrió en septiembre tras una denuncia presentada por el propio Pareja.
Gonzalo Cabezas, senador provincial, reconoció que se han publicado datos personales en redes que generaron preocupación, pero minimizó el conflicto de fondo. Desde el sector de Caputo también buscaron desactivar la bomba retórica: Franca Grippo, coordinadora política de la sexta sección electoral, aseguró que en su región la interna no afecta las actividades cotidianas ni el trabajo territorial, caracterizándola como "algo de la superestructura de las redes sociales". Sin embargo, dirigentes del espacio como Vera rechazaron comparaciones con el peronismo, insistiendo en que las luchas internas en LLA, lejos de destruir, refuerzan la construcción colectiva. El peso político de esa afirmación radica en que efectivamente la disputa no ha explosionado públicamente, pero su gestión seguirá siendo delicada de aquí a 2027.
Pro en la ecuación: alianza subordinada o fractura
Otro factor crítico en la ecuación electoral es la relación con Pro, el partido amarillo que en octubre pasado confluó con LLA en las elecciones legislativas. La alianza funcionó bajo condiciones muy específicas: las figuras libertarias encabezaron las listas. Carlos Curestis, presidente del bloque libertario en el Senado bonaerense, fue enfático: "El proyecto es de La Libertad Avanza y está abierto a todos los que se quieran sumar". Esa formulación deja clara la jerarquía: LLA conduce, otros pueden acompañar. Grippo advirtió que para reeditar una alianza electoral conjunta es necesario que Pro se comprometa a no armar un bloque independiente tras los comicios. "Hay gente de Pro que se abrió y eso no puede volver a pasar", subrayó. Esta preocupación refleja que la alianza anterior dejó fracturas y desconfianzas que no han sido completamente cerradas.
Santilli, exdirigente de Pro que continúa formalmente afiliado al partido macrista pero ya no participa en actos ni reuniones de ese sello, es un símbolo viviente de esa tensión. Su participación en el acto de este sábado constituye un guiño inequívoco de su alineamiento con los hermanos Milei. Podría ser un primer movimiento calculado hacia una eventual candidatura, aunque él mismo evita adelantarse. Cuando se le preguntó sobre sus propios planes electorales, respondió que lo más importante es consolidar el proceso de cambio que impulsa el gobierno nacional, dejando las candidaturas para el próximo año. Es una respuesta cautelosa, pero que permite leer entre líneas una posición en construcción.
La oposición peronista como catalizador de la unidad libertaria
En La Libertad Avanza observan de cerca las turbulencias internas del peronismo. Dirigentes del sello violeta consideran que cuanto más desgarrada esté la coalición gobernante provincial, mayor será el margen de maniobra para un frente antiperonista cohesionado. Las críticas cruzadas entre figuras del PJ, incluyendo actitudes que trascienden hacia gestos de "humanidad" con personajes específicos del peronismo, contrastan con el mensaje que LLA intenta proyectar: unidad en torno a un proyecto nacional de transformación económica. Los dirigentes libertarios subrayan que sus diferencias internas son de naturaleza política pero no amenazan la viabilidad de la construcción colectiva.
Más allá de las internas, la meta está clara. El ejercicio de poder que Milei encabeza a nivel nacional requiere consolidar una base territorial sólida en Buenos Aires. La provincia concentra una tercera parte del electorado argentino y sus recursos fiscales son vitales para cualquier proyecto de gobierno. Que Karina Milei haya hecho un viaje a Suipacha para reactivar el armado territorial muestra que esa batalla electoral es una prioridad en la agenda política del oficialismo. En los próximos meses, esa estructura que se está creando ahora deberá demostrar su solidez.


