La muerte de Carlos Alberto "Indio" Solari este viernes generó una serie de movimientos políticos que reflejan la complejidad de los vínculos entre el universo artístico y el establishment legislativo argentino. Pocas horas después de que los médicos confirmaran el deceso del histórico músico en su residencia de Parque Leloir, alrededor de las 8:30 de la mañana, Máximo Kirchner se trasladó hasta el domicilio para realizar una despedida personal. Lo que podría parecer un gesto privado derivó rápidamente en una iniciativa institucional que busca otorgarle un reconocimiento público de envergadura: el pedido de la bancada peronista para que el cuerpo del cantante sea velado en las instalaciones del Congreso de la Nación. Este episodio expone cómo la figura del Indio Solari, lejos de ser meramente artística, funcionó como puente simbólico entre sectores políticos, aunque nunca se autoproclamara como un artista militante.
El gesto privado que se volvió institucional
Alrededor de las once de la mañana, el diputado nacional por Fuerza Patria llegó a Parque Leloir, donde ya se congregaban seguidores del fundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y El Mister y los Marsupiales Extintos. En el círculo cercano a Kirchner explicaron que se trataba de una despedida a un amigo, dejando clara la naturaleza personal del acto. Sin embargo, cuando fue interceptado por la prensa, el hijo de la expresidenta optó por mantener la discreción, evitando cualquier declaración sobre el artista o sus motivaciones para concurrir al domicilio, que ya estaba resguardado por efectivos policiales. Tampoco utilizó sus redes sociales para compartir algún tipo de mensaje de adiós dirigido al cantante, un silencio que contrastó con las manifestaciones posteriores de su bloque legislativo.
La vivienda del Indio Solari se convirtió rápidamente en un punto de confluencia donde admiradores se acercaban a tributar respetos. El cuerpo fue hallado por su cuidadora cerca de la pileta techada, y la causa exacta de su fallecimiento requería esclarecimiento. Por esa razón, la Unidad Funcional de Instrucción N°2 de Ituzaingó, bajo la dirección del fiscal Lucio Rivero, ordenó la realización de una autopsia para establecer las circunstancias precisas de la muerte.
La solicitud del bloque peronista y sus alcances políticos
Mientras se desarrollaba el encuentro en Parque Leloir, los diputados del Partido Justicialista presentaron formalmente un requerimiento ante Martín Menem, presidente de la Cámara baja, solicitando que los espacios legislativos sean puestos a disposición de la familia para que la ciudadanía pueda ofrecerle un último adiós al músico. La iniciativa fue firmada por Germán Martínez, presidente de la bancada, las diputadas Paula Penacca, miembro de La Cámpora (la agrupación que encabeza Máximo Kirchner), y Cecilia Moreau. En su fundamentación, los legisladores sostuvieron que el Congreso, en tanto espacio de representación de todos los argentinos, constituye el ámbito idóneo para que la población despida a una figura considerada querida y central en la cultura nacional.
El planteo reviste particular significancia cuando se considera que, históricamente, los velorios en las instalaciones parlamentarias han sido reservados para personalidades de envergadura nacional, tanto del ámbito político como cultural. Sin embargo, distintos observadores consideran que la concreción de esta solicitud enfrenta obstáculos considerables vinculados con cuestiones operativas y de seguridad. Hasta el cierre de las primeras horas posteriores al deceso, la mesa directiva de Diputados no había emitido pronunciamiento oficial al respecto. Paralelamente, el bloque de senadores de Fuerza Patria difundió un breve comunicado en redes sociales bajo la leyenda "Indio Solari Eterno", acompañado de una frase que el propio cantante había pronunciado en algún momento: "Mi único héroe en este lío", junto con un reconocimiento al legado del artista en el sentimiento colectivo del pueblo argentino.
Una relación política ambigua pero consistente
A lo largo de varias décadas, el Indio Solari demostró gestos de respaldo hacia la familia Kirchner y su proyecto político, aunque nunca se inscribió a sí mismo dentro de las categorías de activista o artista comprometido militantemente en el sentido tradicional. No obstante, sus acciones concretas relativizan esa autoperepción. Meses previos a los comicios presidenciales de 2023, en los que Unión por la Patria se enfrentó a La Libertad Avanza, el cantante explicitó públicamente su adhesión al Partido Justicialista, argumentando que del lado opuesto existía un riesgo significativo representado por lo que caracterizó como el avance de la derecha encarnado en el posible acceso de Javier Milei al poder ejecutivo. Su discurso enfatizó la necesidad de evitar ese escenario que consideraba peligroso para el país.
Años atrás, el músico había manifestado admiración por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. En 2011, durante la presidencia de la exmandataria, el Indio Solari celebró públicamente lo que denominó como "los cojones" de quien entonces ocupaba la silla presidencial, refiriéndose a su disposición a enfrentarse simultáneamente con múltiples corporaciones. Ese tipo de expresiones demostraban una identificación con los planteos políticos del kirchnerismo, más allá de cualquier declaración sobre su supuesta no militancia. El año pasado, en ocasión de conmemorarse el tercer aniversario del intento de homicidio contra la expresidenta Cristina Kirchner, Máximo Kirchner compartió en sus perfiles de redes sociales una fotografía del Indio Solari junto a su pareja, Virginia Mones Ruiz, posando con la expresidenta. Esa publicación reactualizaba una advertencia que el artista había efectuado tiempo atrás respecto de la necesidad de resguardar la seguridad de Kirchner cuando ésta fungía como vicepresidenta, reafirmando así los lazos que mantenía con la familia política.
La respuesta familiar y las incertidumbres futuras
La familia del Indio Solari emitió un comunicado poco después de confirmarse el deceso, caracterizando la noticia como "la más triste", aquella que hubieran deseado nunca difundir. Expresaron que no existía manera adecuada de transmitir el dolor experimentado, dado que se trataba del mismo que sentía la sociedad en su conjunto. Los allegados del artista solicitaron comprensión ante el tránsito de esas primeras horas de desolación, indicando que en breve proporcionarían detalles sobre la modalidad en que se llevaría a cabo la despedida pública. Mientras tanto, pidieron respeto por la intimidad que, a su consideración, merece el momento.
Más allá de los aspectos protocolares que rodean a cualquier fallecimiento de una personalidad pública, la muerte del Indio Solari plantea interrogantes sobre cómo la sociedad argentina procesará la pérdida de una figura que, durante más de cinco décadas, ocupó un lugar singular en la cultura nacional. Su capacidad para generar adhesiones emocionales profundas entre públicos de características muy diversas, su rechazo explícito a ser clasificado como un artista de prédica política, combinado con sus gestos de respaldo concreto a determinados proyectos políticos, configura un perfil que desafía las categorías convencionales. Las iniciativas legislativas para otorgarle un reconocimiento oficial, junto con la concurrencia de Máximo Kirchner a su domicilio, revelan cómo distintos sectores políticos buscan asociarse con su legado. Sin embargo, también ponen de manifiesto tensiones potenciales: mientras algunos ven en la solicitud de velatorio parlamentario un acto de justicia cultural, otros pueden interpretarlo como un intento de apropiación política de una figura que, deliberadamente, mantuvo cierta distancia respecto de las lógicas institucionales tradicionales. Las decisiones que adopte la mesa directiva del Congreso, así como el carácter y la magnitud de los homenajes públicos que finalmente se concreten, terminarán de definir cómo la política argentina integra esta pérdida en su narrativa institucional.


