Un viaje con significado en el mapa político nacional

La política argentina vuelve a demostrar que las provincias son territorio de movimiento constante y realineamientos. A mediados de año, un grupo de dirigentes con peso en la estructura nacional se desplazó hacia Posadas para mantener un encuentro que trasciende lo meramente protocolar: llegar a acuerdos con Hugo Passalacqua, el gobernador de Misiones, en un momento en que éste atraviesa una transformación institucional profunda. Lo que sucedió en esa reunión representa un quiebre con patrones que dominaron la política provincial durante más de veinte años y señala el surgimiento de una grieta cada vez más visible en la estructura justicialista nacional. La importancia del encuentro radica en que marca un posible reposicionamiento territorial que podría alterar los equilibrios de poder en el Congreso, justo cuando el Ejecutivo Nacional comienza a perder aliados provinciales clave.

Los actores en movimiento: quiénes buscan construir fuera de Buenos Aires

Bajo la denominación de "peronismo federal" o "Grupo Parque Norte", existe un sector que se define a sí mismo como una tercera vía dentro del movimiento peronista. Este espacio nuclea a Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz y Emir Felix en la estructura de diputados nacionales, junto con figuras como el referente porteño Juan Manuel Olmos y el intendente de Pilar Federico Achával. Estos actores fueron quienes se trasladaron a territorio misionero para dialogar con Passalacqua. Desde la perspectiva de este colectivo, la política justicialista se encuentra atrapada en una disputa que poco tiene que ver con los intereses del interior del país: la puja entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro comandado por el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Según su diagnóstico, esta batalla interna por el control del peronismo está demasiado concentrada en la provincia de Buenos Aires, reproduciéndose como dos expresiones que compiten por los mismos espacios pero sin ofrecimiento de una propuesta política con verdadera dimensión federal.

La comitiva que llegó a Misiones había sido lanzada públicamente a principios de mayo en la zona de Costanera. En esa ocasión, plantearon la necesidad de construir "una alternativa con agenda nacional", buscando diferenciarse tanto del Gobierno Nacional como de las principales corrientes justicialistas que se disputan el futuro del peronismo. Para estos dirigentes, existe un vacío político en el territorio nacional que no está siendo cubierto por las fuerzas tradicionales.

Misiones: el reordenamiento interno que abre oportunidades

La visita de los dirigentes del "peronismo federal" a Posadas cobra significación particular porque ocurre en medio de una reconfiguración institucional sin precedentes en la provincia. Durante más de dos décadas, Carlos Rovira ejerció un control territorial prácticamente hegemónico a través de su estructura denominada Frente Renovador de la Concordia. Ese esquema, que funcionó como paraguas para agrupar a peronistas, radicales y aliados locales, logró mantener la gobernanza provincial durante el período que va desde 2003 hasta hace poco tiempo. Sin embargo, el gobernador Passalacqua decidió romper con Rovira. El quiebre se hizo evidente durante los primeros meses de 2026 y se formalizó cuando Passalacqua renunció a Encuentro Misionero, el sello que Rovira había creado para renovar la identidad del Frente Renovador.

Este distanciamiento no es un acontecimiento político menor. Durante el inicio de la gestión que encabeza el presidente Milei, la alianza Passalacqua-Rovira funcionó como socio estratégico de la Casa Rosada en el Congreso, bajo la lógica de lo que denominaban "mutua gobernanza". Misiones se convirtió así en una de las bases provinciales sobre las cuales el Ejecutivo Nacional pudo apoyarse para impulsar sus iniciativas legislativas más importantes durante los primeros dos años de administración. No obstante, esa relación comenzó a erosionarse a causa de la reducción en las transferencias de fondos nacionales hacia la provincia, lo que generó tensiones crecientes. Pero el golpe definitivo llegó cuando la interna provincial estalló, llevando a Passalacqua a tomar distancia de su antiguo mentor político.

El reordenamiento parlamentario como síntoma del cambio

En el Senado, los cambios fueron significativos. Inicialmente, la representación misionera se encontraba dividida entre Sonia Elizabeth Rojas Decuty y Carlos Arce. Sin embargo, Arce decidió abandonar su identificación con Rovira y realinearse bajo la estructura de Passalacqua, lo que resultó en una reunificación de la bancada senatoria en torno al gobernador. En la Cámara de Diputados, el cambio fue aún más marcado: los cuatro representantes provinciales —Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa, Yamila Ruiz y Daniel Vancsik— se posicionaron detrás de Passalacqua y anunciaron la constitución de un bloque parlamentario propio. Esta reorganización de las fuerzas legislativas provinciales en el Congreso Nacional introduce una variable nueva en los cálculos políticos del Gobierno, que durante estos primeros años contó con estos diputados como parte de su coalición de apoyo.

Uno de los integrantes del espacio que viajó a Misiones expresó preocupación respecto de cómo esto impactará en la capacidad del Ejecutivo para consolidar respaldos legislativos. Según su perspectiva, "el fallido del gobierno con la Ley de Tierras es una bisagra" que marcará un punto de inflexión. Esta ley, que buscaba asegurar la inviolabilidad de la propiedad privada, no logró los apoyos legislativos esperados, lo que algunos analistas interpretan como un primer síntoma de que el Gobierno comienza a perder aliados territoriales clave. El mismo dirigente agregó que "al oficialismo le va a costar mucho más juntar los avales que supo tener de ahora en adelante".

Problemas concretos de una provincia en transformación

El diálogo que mantuvieron los dirigentes del "peronismo federal" con Passalacqua no se limitó a abstracciones políticas. Según los relatos de quienes participaron en el encuentro, la conversación se enfocó en cuestiones concretas que afectan a la población misionera. Se abordó el deterioro de las rutas nacionales, un tema histórico en las provincias del interior que frecuentemente denuncian falta de inversión federal en infraestructura vial. Asimismo, se discutió sobre lo que denominaron "el abandono del interior productivo", un diagnóstico que refleja la preocupación de estas provincias por sentirse marginalizadas en las decisiones de política económica nacional. También fue motivo de análisis el impacto de la economía sobre sectores estratégicos como la industria, el comercio y las fuentes de trabajo. Victoria Tolosa Paz, quien compartió detalles del encuentro a través de redes sociales, enfatizó la necesidad de que la Argentina requiere "una nueva etapa profundamente federal, construida con más diálogo, con fraternidad entre quienes hacemos política". El mensaje buscaba poner en el centro del debate la idea de que quienes producen y generan desarrollo deben volver a ocupar un lugar prioritario en la agenda nacional.

La situación de Misiones presenta particularidades que justifican esta preocupación. El endeudamiento de las familias misioneras ha crecido de manera sostenida. El éxodo migratorio hacia Brasil se ha convertido en una realidad cada vez más presente, impulsada por la búsqueda de oportunidades laborales que la economía local no logra ofrecer. Incluso ha surgido una práctica que ejemplifica bien las dificultades económicas: ciudadanos misioneros se desplazan hacia Paraguay para cargar combustible a menor costo, una escena que antes era anecdótica y ahora se ha normalizado en la vida cotidiana de la provincia.

Un mapa político en expansión territorial

La misión de los dirigentes del "peronismo federal" no se agota en Misiones. El movimiento ha comenzado a explorar alianzas en otros territorios provinciales. Gustavo Sáenz, el gobernador de Salta, es otro de los mandatarios que ha abierto diálogos con este espacio. De hecho, Michel mantiene conexiones con el Frente Renovador que encabeza Sergio Massa, con quien Sáenz compartió una fórmula presidencial en el año 2015. En Córdoba, los dirigentes del "peronismo federal" también han realizado acercamientos, incluyendo contacto con la diputada Natalia de la Sota. Aunque De la Sota no forma parte de la estructura, el espacio señala que existe sintonía con diputados como Miguel Pichetto respecto de un objetivo común: reagrupar al peronismo y sus expresiones satélites a escala federal, alejándose de la confrontación que domina entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof.

Este movimiento territorial sugiere que existe un intento deliberado de construir una red de alianzas que atraviese múltiples provincias, buscando generar una fuerza política con peso nacional pero que no necesariamente se subordine a los centros de poder tradicionales. La estrategia apunta a capitalizar descontentos locales y ofrecer un marco político diferenciado que no obliga a las provincias a elegir entre el Gobierno Nacional o las principales corrientes justicialistas que se disputan Buenos Aires.

Interrogantes y escenarios posibles

Los cambios políticos desencadenados por la ruptura entre Passalacqua y Rovira, y la consiguiente aproximación del gobernador misionero hacia sectores como el "peronismo federal", abren interrogantes sobre cómo evolucionará el panorama legislativo nacional en los próximos tiempos. El hecho de que diputados que antes formaban parte de la coalición de apoyo al Gobierno comiencen a distanciarse, o al menos a diversificar sus alianzas, implica que el Ejecutivo Nacional tendrá que enfrentar nuevas dificultades para obtener los respaldos legislativos que necesita. Por otro lado, la emergencia de una tercera vía dentro del peronismo podría fragmentar aún más a una fuerza política que ya vive enfrentada internamente, o podría convertirse en un espacio capaz de articular una propuesta alternativa. Las provincias, históricamente, han jugado un papel determinante en los realineamientos políticos nacionales, y el caso de Misiones parece ser un laboratorio donde se están probando nuevas formas de asociación política que podrían replicarse en otros territorios. Los próximos meses revelarán si estos encuentros iniciales logran consolidarse en alianzas electorales concretas o si permanecen como ensayos políticos sin mayor trascendencia institucional.