La provincia de Misiones atraviesa un punto de inflexión político sin precedentes en su historia reciente. El gobernador Hugo Passalacqua ha ejecutado una serie de movimientos que reconfiguran completamente el mapa de poder territorial, desplazando a los operadores que durante años respondieron al exjefe de la Renovación, Carlos Rovira. Los cambios no son cosméticos: apuntan directamente al corazón económico-administrativo del Estado provincial, con énfasis en las dos instituciones que controlan los flujos monetarios más importantes de las arcas públicas. Se trata de una transformación que define no solo el presente inmediato, sino también el escenario político que enfrentará la provincia en los próximos años, particularmente de cara a las elecciones de 2027.

Las dos cajas que cambian de manos

El movimiento más estratégico del gobernador apunta a tomar control de Energía de Misiones SA (EMSA) y la Agencia Tributaria de Misiones (ATM). Estas dos instituciones no son meras dependencias administrativas: representan el epicentro del poder fiscal y energético provincial. EMSA, como generadora y distribuidora de energía, es insustituible en una provincia que carece por completo de gas natural y cuyo aparato productivo depende casi en su totalidad de la electricidad que suministra. La empresa pública controla el acceso al recurso más crítico para la producción agroindustrial, forestal y manufacturera de Misiones. Por su parte, la ATM es la vía principal a través de la cual el Estado provincial financia sus operaciones: explica más del 30 por ciento de los ingresos estatales. A nivel nacional, Misiones posee la octava agencia recaudadora más importante del país, y sus ingresos brutos equivalen a los que suman en conjunto Corrientes, Chaco y Formosa.

Passalacqua ya cuenta con decretos redactados para ejecutar estos cambios. Virginia Kluka, presidenta de EMSA hasta el momento, será reemplazada por Ricardo Barreto, intendente de Montecarlo. Pero la operación no se limita a cambiar una sola cara: el gobernador ha dispuesto descabezar completamente el directorio y las gerencias de la empresa de energía, instalando un equipo de gestión íntegramente nuevo. Simultáneamente, Belén Gregori, titular de la ATM, será desplazada de su cargo. Ambas funcionarias respondían directamente a Rovira, lo cual las convertía en canales de poder dentro del Estado para el exlíder de la Renovación. Su salida marca un punto de no retorno en la fractura política que ha dividido al oficialismo provincial.

El vaciamiento del gabinete rovirista

La limpieza no se circunscribe a las dos grandes agencias estatales. Passalacqua ha decidido además remover del gabinete provincial a tres ministros más que componían la estructura de Rovira. Marta Ferreira, titular de la cartera de Agricultura Familiar, Sergio Bresiski, director de Arquitectura, y Liliana Rodríguez, ministra de Acción Social, dejarán sus cargos. Rodríguez será reemplazada por Matías Vilchez, intendente de San Javier. Estos cambios representan el último acto de una larga agonía: hace meses que Rovira ya no cuenta con representantes significativos en las estructuras del poder ejecutivo provincial. Donde antes existía una red de funcionarios que le respondían incondicionalmente al exjefe de la Renovación, ahora reina el vacío. Los intendentes municipales, uno de los pilares históricos de su influencia territorial, se alinearon masivamente con Passalacqua en los últimos dos meses.

El contraste con la posición política de Rovira hace apenas unos meses es dramático. Días previos al comienzo del Mundial de Fútbol 2022, Rovira disponía aún de una estructura funcionarial propia dentro del gobierno provincial. Manejaba proyectos de envergadura, como la emisión de bonos en dólares destinados a financiar grandes obras de infraestructura. Negociaba directamente con el Poder Ejecutivo nacional cambios institucionales profundos, como modificaciones a la Ley de Lemas. En aquella época, un anuncio suyo equivalía prácticamente a una garantía de ejecución, incluso si sectores importantes de la sociedad se oponían. Hoy ese poder ha evaporado. Ni el endeudamiento externo que proponía, ni las reformas electorales que prometía, parecen contar con la viabilidad política que necesitarían para prosperar.

El quiebre legislativo y la reconfiguración del poder

En el plano legislativo, el desmoronamiento de la estructura de Rovira es igualmente visible. Hasta hace poco controlaba incondicionalmente los votos de veinte diputados provinciales. Hoy, al menos once de esos legisladores se han pasado al bloque pasalacquista, mientras que los nueve restantes permanecen en una posición de expectativa, evaluando hacia dónde se inclina el péndulo del poder. El dominio que Rovira ejercía sobre la Legislatura provincial se ha evaporado casi por completo. Esa erosión legislativa refuerza la capacidad de Passalacqua para impulsar sus decisiones sin cortapisas procedimentales.

Sin embargo, la situación de Rovira a nivel nacional presenta matices distintos. Mantiene el respaldo de los cuatro diputados nacionales que representan a Misiones: Oscar Herrera Ahuad, Daniel Vancsik, Yamila Ruiz y Alberto Arrúa. También cuenta con el apoyo de los dos senadores oficialistas, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut. Estos seis legisladores nacionales se perfilan como el último activo político de relevancia con el que cuenta el exjefe del oficialismo misionero. Analistas políticos locales especulan que Rovira podría intentar utilizarlos como moneda de cambio en futuras negociaciones con la administración nacional libertaria, buscando asegurar una salida ordenada o posicionándose como aliado potencial para los comicios de 2027.

Los negocios vinculados a Rovira bajo escrutinio

Más allá de los cambios administrativos directos, Passalacqua aparentemente estudia remover del circuito estatal otros emprendimientos que históricamente estuvieron asociados con la órbita de Rovira. Entre ellos figura Alegramed, una plataforma de telemedicina que gestiona la distribución de turnos en el sistema de salud pública provincial. Esta empresa pertenece al joven empresario Augusto Marini, quien además es propietario de canales de streaming como "Blender" y "Carajo". Según versiones que circulan en círculos políticos locales, los ingresos generados por Alegramed habrían servido para financiar esos espacios audiovisuales digitales. Hace un mes la Legislatura aprobó un pedido de informes sobre este contrato, pero el trámite permanece estancado en las comisiones. "Carajo" cuenta entre sus principales figuras a Daniel Parisini, conocido como el Gordo Dan, una personalidad influyente en las redes sociales libertarias. En círculos políticos misioneros existe la creencia de que los recursos destinados a estos canales constituyeron un mecanismo para estrechar vínculos entre Rovira y Santiago Caputo, asesor cercano del presidente nacional.

Otro negocio que ha sido dado de baja por Passalacqua es la concesión del hotel del Instituto de Previsión Social, operado bajo la marca "Bagú". Esta operación estaba controlada por una entidad llamada South American Group, vinculada al empresario Maximiliano Brog, quien llegó a Misiones hace cinco años con capital para realizar diversas inversiones en hotelería y gastronomía. Actualmente, ese conglomerado se encuentra en retirada de sus operaciones en territorio provincial. Estos cambios generan incertidumbre respecto de otras empresas que operan como proveedoras fuertes del Estado y mantienen conexiones con personas cercanas a Rovira, como ATMEDO SRL, una empresa de atención médica domiciliaria que maneja una amplia cartera de contratos en el sector salud.

Existe además especulación sobre el destino de Medical Group, empresa que opera en el Parque Industrial de Posadas y que según versiones locales está asociada a Ramiro Rovira, hijo del exjefe de la Renovación con 30 años. Esta compañía provee de insumos médicos al Parque de la Salud, un complejo hospitalario de dimensiones excepcionales que prácticamente carece de equivalentes en otras provincias del interior argentino. La incertidumbre respecto de qué ocurrirá con estas operaciones económicas define gran parte del clima de nerviosismo que atraviesa actualmente a los círculos empresariales misioneros.

El aislamiento de Rovira y su posible retorno

Mientras estos cambios se ejecutan, Rovira se encuentra de vacaciones en el exterior, aparentemente ajeno a la velocidad con la que su estructura política se desmorona. Su aislamiento actual contrasta de manera casi abrupta con el poder que ejerció durante más de dos décadas. Durante ese período, prácticamente toda figura política de relevancia en Misiones actuaba bajo una lógica de temor reverencial mezclada con obsecuencia hacia su persona. Hoy casi todas las figuras del oficialismo provincial se pronuncian públicamente a favor de Passalacqua. Rovira mantiene el cargo formal de diputado provincial desde diciembre de 2023, aunque nunca ha hecho uso de la palabra desde su asunción en ese rol. Operadores políticos que conocen a ambas figuras especulan sobre si resultará posible para Rovira reintegrarse a la vida política provincial en tales condiciones, rodeado de legisladores que ya no le responden y con una estructura funcionarial completamente desmantelada.

Implicancias futuras y escenarios abiertos

El desenlace de esta pugna interna tendrá implicaciones que trascienden el plano estrictamente provincial. La relación que mantenga Rovira con la administración nacional libertaria, así como la capacidad que demuestre para negociar desde su posición actual de debilidad, definirá buena parte del juego político misionero de los próximos años. Los seis legisladores nacionales que aún lo respaldan podrían funcionar como moneda de cambio en negociaciones con el gobierno central, o bien como garantía de una presencia política diferenciada a nivel nacional. Por otra parte, el modo en que Passalacqua ejerza su nuevo dominio sobre las cajas fiscales y energéticas del Estado determinará su capacidad para consolidar un proyecto político propio de cara a 2027. La región se encamina hacia una reconfiguración territorial que involucrará tanto a fuerzas libertarias como a estructuras políticas tradicionales que buscan redefinirse en el nuevo contexto nacional. La provincia de Misiones, que durante dos décadas fue pensada desde las lógicas de poder de Rovira, experimenta ahora la incertidumbre propia de los momentos en que se redefinen los equilibrios fundamentales.