La política provincial argentina atraviesa un nuevo capítulo de reconfiguración territorial. En Misiones, Hugo Passalacqua abrió las puertas del poder ejecutivo a una delegación del espacio denominado PJ Federal, movimiento que representa una lectura distinta sobre cómo debe reorganizarse el peronismo en los próximos años. Este miércoles, el encuentro reunió bajo un mismo techo a actores que históricamente disputaban dentro de la coalición justicialista, evidenciando cómo los liderazgos territoriales buscan construir alternativas que trascienda la clásica división entre kirchnerismo y otros sectores del movimiento.

El encuentro ocurrió en paralelo a una gira diferente que llevaba al gobernador bonaerense Axel Kicillof por la provincia de Chaco, consolidando así una estrategia de acercamientos selectivos en el interior del país. La delegación que visitó Misiones estuvo encabezada por la diputada nacional Victoria Tolosa Paz, acompañada por Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos, Federico Achával y Emir Félix. Se trata de un conjunto de figuras que vienen posicionándose como voces de un federalismo que reclama mayor equilibrio en las decisiones políticas nacionales, lejos del centralismo porteño que históricamente ha dominado el peronismo.

La agenda que une y divide

Según lo que trasendió de la reunión, los participantes coincidieron en diagnosticar un estado crítico de las infraestructuras viales de alcance nacional. Las rutas 12 y 14, arterias vitales para la circulación comercial de Misiones hacia otros puntos del país, fueron mencionadas como prioritarias en una eventual agenda legislativa conjunta. El deterioro de estos corredores no es un problema menor: representa directamente la capacidad de las provincias para comercializar sus productos, conectarse con mercados y desarrollar economía regional. Cuando Tolosa Paz difundió el encuentro en redes sociales bajo la consigna "Una agenda federal para la Argentina que viene", hacía referencia específicamente a esta necesidad de repensar las prioridades nacionales desde una perspectiva que considere al interior más allá de Buenos Aires.

Más allá de lo vial, emergieron en la conversación debates sobre la política tributaria. El sector productivo de Misiones solicitaría la reducción del IVA para la harina y la fécula de mandioca, dos productos clave en la economía provincial. La mandioca representa históricamente un cultivo de relevancia para pequeños y medianos productores, y cualquier medida impositiva que mejore su competitividad genera impacto directo en los ingresos rurales. Asimismo, se abordó la necesidad de mantener vigente el estado de emergencia en el sector yerbatero, industria que genera miles de empleos en la región y que en los últimos años ha sufrido presiones tanto por variables climáticas como por dinámicas comerciales desfavorables.

Un contexto económico que presiona desde abajo

La realidad que enfrentan las provincias del Nordeste trasciende cualquier cálculo electoral. Durante el encuentro se analizó un panorama económico provincial caracterizado por caída en la recaudación, incremento del endeudamiento familiar, contracción del consumo y un fenómeno que resume la crisis: la migración de compras hacia Paraguay. Este último dato resulta particularmente revelador. Ciudadanos que viven en Misiones cruzan la frontera para adquirir combustible y otros bienes de consumo, lo que evidencia un arbitraje de precios insostenible. Esta fuga comercial refleja cómo el contexto económico nacional impacta directamente en la capacidad de los argentinos para mantener su nivel de vida sin recurrir a estrategias de supervivencia como buscar mejores precios en el exterior.

El dato sobre las PASO también mereció espacio en la agenda. Este mecanismo de primarias abiertas simultáneas y obligatorias ha sido históricamente un punto de conflicto dentro del peronismo, con posturas divididas entre quienes lo ven como herramienta democratizadora y quienes lo consideran un desgaste innecesario antes de elecciones generales. Que esta cuestión haya sido retomada en la reunión de Misiones indica que los actores políticos ya comienzan a estructurar escenarios para 2027, cuando nuevamente se renovarán cargos presidenciales y legislativos.

Las rupturas que preceden a los acercamientos

Este encuentro no ocurre en el vacío. Apenas dos semanas antes, Passalacqua había cortado relaciones públicamente con Carlos Rovira al desafiliarse de la estructura conocida como Encuentro por Misiones. Esa ruptura implicó consecuencias organizativas inmediatas: reorganización del gabinete ejecutivo y un movimiento de poder sobre los legisladores nacionales de la provincia. El acercamiento actual al PJ Federal puede leerse como parte de una reconfiguración de alianzas dentro del peronismo provincial, donde distintos bloques buscan posicionarse de cara a competencias futuras. No se trata simplemente de un encuentro de cortesía, sino de un movimiento estratégico dentro de un tablero provincial que está siendo reordenado.

Mientras tanto, en territorio chaqueño se desplegaba una agenda paralela igualmente significativa. Kicillof realizaba actos públicos, presentaba su libro "De Smith a Keynes" en la Universidad Nacional del Nordeste, y se reunía con intendentes y federaciones empresarias. Su discurso fue contundente respecto al desempeño económico del gobierno nacional. Cuando cuestionó "¿Qué macro va a andar bien, si a la gente no le alcanza?" estaba expresando una crítica que trasciende a cualquier gobernador peronista individual: la desconexión entre indicadores macroeconómicos y la experiencia cotidiana de quienes deben pagar servicios, alimentos y combustible. Su afirmación de que "El problema de la Argentina tiene nombre y apellido: se llama Javier Milei" fue más directo aún, personalizando la responsabilidad de la crisis económica en la gestión actual del Ejecutivo nacional.

El respaldo que recibió Kicillof de figuras como el exgobernador chaqueño Jorge Capitanich y el exsecretario general de la CGT Héctor Daer completa el cuadro de un sector peronista que mantiene su propia estrategia de acercamientos territoriales. No se trata de dos agendas opuestas, sino de dos formas distintas de articular poder político dentro de una coalición que sigue siendo el peronismo, pero que ya no se comporta como un bloque monolítico.

El escenario que se dibuja hacia adelante permanece abierto a múltiples interpretaciones. Algunos analistas verían en estos movimientos el germen de una recomposición saludable del peronismo, donde distintos sectores buscan construir puentes que permitan enfrentar al gobierno nacional desde una posición más robusta. Otros podrían advertir en estos realineamientos territoriales el reflejo de una fragmentación cada vez mayor, donde los gobernadores provinciales juegan sus propias cartas sin subordinación a estructuras nacionales. Lo que es innegable es que tanto en Misiones como en Chaco, los liderazgos locales están ejerciendo su autonomía para construir agendas que reflejen las urgencias del interior: empleo, inversión pública, infraestructura y acceso a bienes de consumo a precios accesibles. Cómo se procese esta dinámica en los próximos meses, y si logra o no traducirse en una propuesta electoral competitiva para 2027, será uno de los elementos centrales que definirá el mapa político argentino.