La primera aparición de Santilli en territorio amarillo
La política de Buenos Aires se remueve en los últimos días por un encuentro que marca un quiebre en la dinámica que ha caracterizado los primeros meses de la actual administración nacional. Diego Santilli, quien ocupa la cartera de Interior en el gabinete presidencial, concurrió a una reunión convocada en las oficinas de Pro provincial, cerrando así un capítulo de distancia que se había abierto cuando abandonó la banca legislativa para acompañar al actual mandatario en el Ejecutivo. Esta convocatoria no es un hecho menor en el tablero político bonaerense: representa la primera oportunidad en la que el funcionario comparte un escenario con los dirigentes que encabeza Cristian Ritondo desde el cierre de su gestión como ministro de Seguridad provincial.
Lo que sucedió en esa reunión de tarde lluviosa en la provincia refleja una realidad más profunda que trasciende los saludos de cortesía y los discursos de unidad que suelen caracterizar estos encuentros. La convocatoria incluyó a un elenco variopinto de fuerzas políticas: desde legisladores nacionales y provinciales hasta intendentes del sello amarillo, todos con una expectativa clara sobre lo que esperaban obtener del encuentro. Para algunos, la presencia de Santilli significaba la oportunidad de canalizar demandas históricas; para otros, era el símbolo de que la distancia entre dos espacios que en 2023 lograron confluir electoralmente volvía a acortarse.
Las grietas que amenazaban la convivencia política
Durante los últimos meses, la relación entre Pro y La Libertad Avanza (LLA) ha estado signada por una tensión soterrada que ahora buscaba resolverse. Los intendentes bonaerenses del partido macrista habían ventilado públicamente su frustración por lo que denominaban la "ingratitud de LLA" en los distritos donde ellos ejercen la conducción. La queja específica apuntaba a un comportamiento que parecía contradictorio: mientras Pro había demostrado una predisposición a evitar confrontaciones directas con el gobierno nacional para facilitar la gobernabilidad a nivel federal, los concejales libertarios dentro de los concejos deliberantes locales no reciprocaban esa benevolencia, asumiendo en cambio un rol de oposición constante.
Esta asimetría genera un problema táctico complejo para los dirigentes amarillos. En varios distritos bonaerenses, los representantes electos por listas de Pro que integraban fuerzas libertarias parecían empeñados en una estrategia de confrontación que dificultaba la gestión municipal. Para los intendentes, el escenario es paradójico: ceden espacios y poder legislativo a cambio de una colaboración que no llega, quedando expuestos tanto al electorado local como a sus propias bases partidarias. El malestar acumulado durante meses encontraba en esta reunión un momento propicio para expresarse y, idealmente, para comenzar a revertirse.
Más allá de los conflictos municipales, Pro había comenzado también a marcar una mayor independencia respecto de la Casa Rosada en las últimas semanas. El rechazo a la iniciativa presidencial de eliminar las PASO para cargos nacionales fue un indicador claro de que el espacio macrista no estaba dispuesto a fungir indefinidamente como un satélite político del gobierno libertario. Sin embargo, en temas más sensibles —como la investigación judicial que recae sobre Manuel Adorni, vocero presidencial— Pro optaba por mantener una mayor cautela, evitando pronunciamientos que pudieran interpretarse como críticas directas hacia la administración.
El objetivo: reconstruir la alianza ganadora de 2023
Para Santilli y su entorno, la tarea de esta tarde no era menor: se trataba nada menos que de sentar las bases para una confluencia electoral que permitiera desalojar al Partido Justicialista de la gobernación bonaerense en 2027. El funcionario había sido, años atrás, uno de los principales constructores del acuerdo que en 2023 permitió que Pro y LLA compitieran juntos. Fue precisamente él quien encabezó la nómina de diputados nacionales cuando José Luis Espert se vio forzado a renunciar a su candidatura tras revelarse sus vínculos con Fred Machado, empresario acusado de narcotráfico en Estados Unidos. Santilli renunció a asumir en el Congreso para mantener su proximidad con Milei, una decisión que algunos interpretan como una apuesta a futuro.
El ministro del Interior cuenta con una subsecretaría dedicada específicamente a los municipios, lo que le confiere legitimidad para convocar a los jefes comunales. Su presencia en la reunión no era, por tanto, un acto aislado de cortesía partidaria, sino parte de una estrategia de gestión que buscaba reactivar vínculos atrofiados durante los primeros meses de su gestión. Desde su entorno explicaban que la reunión respondía a la necesidad de "encontrar puntos en común para poder avanzar todos juntos en la provincia de Buenos Aires", un mensaje que apuntaba a recordar que la única vía viable para competir contra el peronismo era a través de una alianza de fuerzas que trascendiera los egos individuales.
Lo interesante es que Santilli mismo aparece en algunos sectios como un posible candidato a gobernador por el sello violeta de LLA, aunque mantiene su afiliación formal en Pro. Hace poco comparecía en un acto partidario junto a Karina Milei y Sebastián Pareja, quien lidera LLA en la provincia y también es mencionado como un potencial aspirante a encabezar la boleta bonaerense. El respaldo de la secretaria general de la Presidencia parece ser crucial para cualquier proyecto de ascenso político en la provincia, un factor que no pasa desapercibido para los observadores del tablero político local.
Las incertidumbres sobre una alianza aún frágil
Aunque Pareja ya había demostrado una apertura respecto de reeditar acuerdos con Pro hace dos semanas, cuando convocó a una escuela de formación de dirigentes libertarios en Suipachá, las convergencias siguen siendo más aspiracionales que concretas. El dirigente libertario se mostró dispuesto al "diálogo y a discutir las cuestiones que hay que discutir", pero sin cerrar ningún tipo de arreglo definitivo. Dentro de Pro, mientras tanto, la postura es más matizada: algunos sectores reconocen que una alianza con LLA es inevitable si se quiere competir seriamente contra el justicialismo, pero otros mantienen una prudencia cautelosa que no cierra la puerta a alternativas.
Legisladores provinciales del espacio amarillo como Pablo Petrecca, vicepresidente segundo de Pro en la provincia, articulaban en sus intervenciones que la construcción de una coalición ganadora requería amplitud. Según su perspectiva, ni Pro ni LLA por separado tenían capacidad para desalojar al peronismo de su bastión histórico. Sin embargo, la propuesta de Petrecca iba más allá de una simple dupla macrista-libertaria: mencionaba la experiencia de "Somos Buenos Aires", una plataforma que en septiembre pasado había nucleado a disidentes de Pro que decidieron romper con LLA, a radicales, a integrantes de la Coalición Cívica y a peronistas no kirchneristas como Julio Zamora y Florencio Randazzo. Para Petrecca, esa amplitud era la que había permitido buenos resultados en los comicios bonaerenses anteriores y podría replicarse en 2027.
La tensión subyacente es que mientras Pro está dispuesta a considerar múltiples combinaciones electorales, la voluntad de LLA de confluir con esas mismas fuerzas sigue siendo una incógnita. Los chispazos entre el gobierno nacional y Pro en cuestiones como las PASO generan dudas respecto de si la relación entre ambos espacios puede profundizarse de manera sostenible. A la inversa, tampoco está claro si las fuerzas alternativas —radicales, civiles, peronistas disidentes— estarían dispuestas a aceptar un esquema en el que LLA tuviera un rol protagónico, dado que la marca libertaria mantiene una relación conflictiva con varios de estos sectores.
El escenario futuro y sus múltiples caminos
Lo que ocurra en los próximos meses determinará si este encuentro de Santilli con los dirigentes amarillos bonaerenses marca el inicio de una nueva fase de colaboración o si, por el contrario, constituye un último intento de rescatar una alianza que ya ha comenzado a deteriorarse de manera irreversible. La realidad política en Buenos Aires es compleja porque existen varios actores con intereses parcialmente convergentes y parcialmente divergentes. Pro necesita de LLA para competir, pero también explora otras opciones que pudieran maximizar su poder relativo. LLA necesita de Pro para legitimidad institucional y para penetrar en estructuras municipales profundas, pero mantiene una distancia que podría explicarse por cálculos de fortaleza política propia.
Lo que está en juego es nada menos que el control de la provincia de Buenos Aires en 2027, un territorio que concentra más de 40% de la población nacional y que ha sido históricamente el bastión del peronismo. La última gobernadora fue Cristina Fernández de Kirchner en el período 2007-2015, tras lo cual asumió el radical Cambiemos y posteriormente gobernó Axel Kicillof del Partido Justicialista, quien continúa en el cargo. Cualquier cambio en la correlación de fuerzas provinciales tendría repercusiones nacionales, algo que todos los actores políticos comprenden perfectamente.
El resultado de esta búsqueda de convergencia aún está lejos de determinarse. Podría ocurrir que Santilli y su estrategia logren efectivamente una alianza amplia que unifique a Pro, LLA y otros espacios, configurando un frente capaz de desafiar seriamente al peronismo. Alternativamente, es posible que las incompatibilidades ideológicas y los egos políticos terminen fragmentando nuevamente el espacio antiperonista, abriendo la puerta a una victoria nueva de las fuerzas que actualmente gobiernan la provincia. También existe un tercer escenario en el que Pro y otros espacios opten por una estrategia alternativa que prescinda de LLA, buscando un acuerdo con sectores radicales y peronistas no kirchneristas que replicaría la estructura de "Somos Buenos Aires". Cada uno de estos caminos contiene implicaciones distintas no solo para la política bonaerense, sino para la configuración del sistema político nacional en su conjunto durante los próximos años.



