La gestión de tiempos y prioridades en la administración pública vuelve a ocupar un lugar central en la agenda de discusión política provincial. En esta ocasión, el foco está puesto en Rolvider "Roly" Santacroce, intendente de Funes—municipio ubicado en la zona de influencia de Rosario, Santa Fe—quien comunicó su intención de ausentarse de sus funciones durante diecisiete jornadas para trasladarse a Norteamérica y presenciar los encuentros de la fase inicial que disputará Argentina en la próxima Copa Mundial. La decisión, anunciada públicamente y sin ambigüedades, ha generado reacciones encontradas y ha puesto de relieve las tensiones permanentes entre la vida personal de los servidores públicos y sus responsabilidades institucionales.
El funcionario municipal explicó su posición en términos francamente personales. Según sus propias palabras expresadas en un medio radial local, Santacroce forma parte de un círculo de amigos que ha consolidado una tradición cuatrienal: cada vez que se convoca a un Mundial, este grupo se desentiende de sus obligaciones cotidianas durante un lapso que oscila entre quince y veinte días para recorrer los estadios donde compite la selección nacional. El intendente remarcó que ha practicado este ritual en seis ocasiones anteriores: 1998, 2006, 2010, 2014, 2018 y 2022. Su participación en el evento que se llevará a cabo en territorio estadounidense, mexicano y canadiense representaría, bajo su lógica, la continuidad de una costumbre personal bien establecida. Incluso anticipó que viajará específicamente para los tres primeros encuentros de Argentina en la Zona J, donde el equipo nacional actuará como cabecera de serie frente a rivales como Argelia, Austria y Jordania.
Antecedentes de una trayectoria política vinculada al peronismo y sus variantes
Santacroce no es un improvisado en las estructuras de poder local. Su trayectoria acumula casi dos décadas de presencia institucional. Fue concejal en dos mandatos consecutivos antes de acceder a la intendencia. Su primer período como jefe comunal se inició en 2019, y fue revalidado en 2023 para la gestión que actualmente encabeza. Durante estos años, su posicionamiento político ha navegado distintos espacios: comenzó ligado al Partido Justicialista tradicional, pero posteriormente se gravitó hacia agrupaciones como "Activemos" y hacia movimientos que nuclean gobernadores del signo peronista bajo la denominación de "Provincias Unidas". Este recorrido refleja las transformaciones que ha experimentado la política santafesina durante la última década, con el surgimiento de espacios que disputan la hegemonía dentro del peronismo provincial.
Más allá de su carrera administrativa, Santacroce ha cultivado públicamente una pasión declarada por el fútbol. Su presencia en redes sociales no oculta esta inclinación: ha compartido encuentros personales con Lionel Messi, quien posee una residencia en un barrio privado de Funes. Tras ser Messi distinguido como ciudadano ilustre de la localidad, el intendente aprovechó para publicar mensajes de admiración hacia el futbolista, inclusive acompañados de fotografías de sus propios hijos con la figura de alcance mundial. Estos gestos muestran cómo la vida personal y la función pública se entretejen en los tiempos contemporáneos, especialmente cuando se trata de personajes públicos cuya presencia mediática es constante.
La justificación y sus implicancias administrativas
Frente a los interrogantes que sin duda surgieron tras anunciar su ausencia, Santacroce no evadió la explicación. Argumentó que durante el año que concluyó tuvo una carga laboral significativa y que nunca disfrutó de días de descanso reglamentarios. Sostuvo que diecisiete jornadas en el exterior representaban un descanso necesario para su salud mental y física, más aún considerando que ya en 2022, cuando era intendente durante la Copa Mundial en Qatar, utilizó el mismo procedimiento. La solicitud de licencia fue presentada sin rodeos: se trataría de un mecanismo administrativo establecido y conocido, que él había instrumentado previamente sin mayores inconvenientes. Durante su ausencia, las funciones de la intendencia quedarían a cargo de Carlos Olmedo, presidente del Concejo Municipal, quien asumiría la titularidad de la ejecutiva local.
Lo que distingue a esta situación de otras ausencias temporales de funcionarios públicos es la visibilidad que adquirió a través de los medios de comunicación. Santacroce no buscó discretamente su licencia ni intentó minimizar la duración de su viaje: por el contrario, fue explícito en sus declaraciones, especificó los partidos que vería (primeros tres encuentros en Kansas City y Dallas, entre el 16 y el 23 de junio aproximadamente), y articuló una defensa personal que privilegiaba su bienestar por sobre consideraciones institucionales. Este enfoque generó cuestionamientos sobre qué mensaje transmite un funcionario electo cuando prioriza públicamente una actividad recreativa sobre la continuidad de sus responsabilidades, independientemente de que existan mecanismos legales que amparen su decisión.
Las posibles consecuencias de este evento se despliegan en múltiples direcciones. Por un lado, puede interpretarse como un precedente que normaliza la ausencia de funcionarios públicos durante períodos extendidos, con la justificación de que existe cobertura administrativa mediante delegación. Por otro lado, abre preguntas sobre si diecisiete días de ausencia de la autoridad ejecutiva local—en un contexto donde los municipios son espacios de gestión cotidiana de servicios esenciales—pueden afectar la capacidad de respuesta ante situaciones que requieran toma de decisiones del intendente. Simultáneamente, algunos sectores podrían argumentar que la vida personal de los funcionarios, incluyendo sus espacios de descanso y disfrute, forma parte de derechos inherentes a cualquier persona, y que la rigidez extrema en exigencias de disponibilidad permanente contribuye al desgaste emocional de quienes ocupan cargos públicos. El debate que se abre trasciende a Santacroce y toca cuestiones estructurales sobre cómo la sociedad percibe los tiempos de los administradores públicos en la Argentina contemporánea.



