En un giro que refleja las tensiones internas del espacio político que encabeza el presidente Javier Milei, una funcionaria que formó parte de su administración desde sus inicios comunicó su desvinculación definitiva del movimiento libertario. El anuncio llegó a través de redes sociales el pasado miércoles, cuando Leila Gianni, concejala electa en el distrito bonaerense de La Matanza, hizo pública su salida de La Libertad Avanza tras una serie de cuestionamientos a la orientación que ha tomado el gobierno nacional. Este desprendimiento cobra relevancia no solo por el cargo que ocupa la legisladora, sino porque materializa una fricción que venía gestándose entre quienes apostaron al proyecto libertario y la realidad de su implementación en el territorio.
La declaración de Gianni, expresada mediante un extenso hilo publicado en la plataforma X, condensó críticas puntuales sobre la brecha existente entre los objetivos proclamados y las consecuencias concretas que atraviesan distintos sectores sociales. La legisladora explicó que su decisión responde a una evaluación profunda de cómo las políticas aplicadas están incidiendo en la cotidianeidad de amplios segmentos de la población argentina. "No quiero ser parte de un proyecto que, en la práctica, está dejando afuera a muchos argentinos y donde siento que no se escucha al pueblo", señaló en el primero de sus mensajes, estableciendo así un punto de quiebre que trasciende simples diferencias tácticas dentro del espacio político.
Entre el ajuste macroeconómico y la realidad territorial
Uno de los ejes centrales del comunicado de Gianni radica en una distinción que efectúa entre dos aspectos: la necesidad de ordenamiento de la macroeconomía y la responsabilidad de proteger a quienes se encuentran en vulnerabilidad. La concejala reconoce la premisa sobre la cual se construyó la plataforma electoral libertaria: la existencia de años previos caracterizados por la irresponsabilidad fiscal y la necesidad de un cambio de rumbo radical. Sin embargo, argumenta que existe una diferencia sustancial entre ejecutar correctivos a nivel agregado y desatender las dificultades que enfrentan trabajadores, comerciantes y emprendedores en su realidad diaria. "La macroeconomía no puede borrar la vida cotidiana, al que trabaja y no alcanza, al comerciante, al emprendedor y al vecino", escribió, estableciendo una jerarquía de prioridades donde el bienestar material inmediato de los ciudadanos debe permanecer como consideración central en cualquier programa de estabilización económica.
Este cuestionamiento adquiere particular peso considerando que Gianni proviene de una trayectoria política marcada por la cercanía territorial. Antes de sumarse a la administración libertaria, fue militante activa en el kirchnerismo y posteriormente en La Cámpora, espacios caracterizados por un énfasis en la movilización de base y la presencia permanente en los barrios. Su incorporación al gobierno nacional ocurrió como subsecretaria de Asuntos Legales en el Ministerio de Capital Humano bajo la dirección de Sandra Pettovello, cartera que ha estado en el centro de las controversias sobre políticas sociales. Desde esa función, participó en enfrentamientos públicos con dirigentes de movimientos sociales, como el caso del socialista Juan Grabois, en el contexto de la disputa gubernamental con sectores organizados. La trayectoria de Gianni hasta ese momento parecía consolidar su perfil como operadora eficaz del proyecto libertario, especialmente en el aspecto de confrontación con lo que el gobierno define como "militantes del hambre".
La fractura en La Matanza: entre el territorio y la estructura partidaria
El epicentro de la conflictividad que terminó por provocar la ruptura se localizó en La Matanza, distrito que concentra aproximadamente 1,7 millones de habitantes y representa uno de los territorios más densamente poblados del área metropolitana bonaerense. En julio de 2024, Gianni fue confirmada como candidata de La Libertad Avanza para ocupar una banca de concejal en esa jurisdicción, cargo que asumió en diciembre pasado. Sin embargo, ese mismo día en que tomó posesión de su función legislativa, rompió con el bloque oficial libertario y se incorporó a un monobloque conjunto con legisladores del PRO denominado "Alianza Libertad Republicana". La acción fue acompañada por acusaciones hacia la estructura política local, específicamente dirigidas a Sebastián Pareja, identificado como armador bonaerense, y hacia la conducción territorial encabezada por Luis Ontiveros y Lorena Ramos, a quienes responsabilizó de haberla dejado sin recursos ni apoyo de campaña.
En su comunicado de desvinculación del espacio libertario, Gianni dedicó párrafos específicos a la defensa de su labor territorial, respondiendo implícitamente a críticas recibidas sobre el rol de la política en los territorios. Señaló que el despliegue permanente de un legislador en barrios y comunidades no constituye actividad de campaña, sino cumplimiento del mandato representativo. "Recorrer el territorio no es estar en campaña. Es hacer tu trabajo. Es cumplir tu mandato. Estar cerca del vecino, caminar los barrios y recorrer la Provincia de Buenos Aires no puede ser estigmatizado", argumentó, sugiriendo que existe una crítica desde la estructura oficial respecto de cómo ella ha ejercido su representación. Esta caracterización de la política territorial como labor legítima contrasta con una tendencia observada en espacios que priorizan la comunicación digital y la gestión administrativa centralizada por sobre la presencia física en comunidades.
El cierre del mensaje de Gianni aborda un nivel más profundo de crítica institucional, al cuestionar la transformación de la actividad política en instrumento de beneficio personal y negociación de poder. "La política no puede ser un negocio personal. No estoy dispuesta a aceptar que se transforme en una herramienta para hacer negocios con el poder político de turno, en contra de los vecinos", planteó, expandiendo así su impugnación más allá de críticas coyunturales hacia un señalamiento sobre degeneraciones potenciales en la práctica política. Esta reflexión toca aspectos que han generado preocupación recurrente en distintos espacios políticos argentinos: la posibilidad de que estructuras partidarias utilicen su acceso al poder estatal para obtener ventajas económicas o de posicionamiento, en detrimento del interés colectivo que supuestamente representa.
Antecedentes y contexto de la conflictividad
La ruptura de Gianni ocurre en un contexto donde La Libertad Avanza ha experimentado múltiples fracturas y recomposiciones desde su llegada al gobierno en diciembre de 2023. El espacio libertario, que en su origen exhibía características de movimiento contra-establishment relativamente cohesionado, ha enfrentado desafíos derivados de la transición desde la oposición hacia la administración estatal. En La Matanza específicamente, la presencia libertaria se ha visto marcada por roces con la estructura peronista tradicional, encabezada por el intendente Fernando Espinoza, con quien Gianni tuvo enfrentamientos públicos. La provincia de Buenos Aires ha representado históricamente un espacio de disputa política compleja, donde múltiples fuerzas compiten por territorio y representación, y donde la capacidad de movilizar recursos y presencia territorial resulta determinante para la viabilidad electoral.
La trayectoria previa de Gianni en el kirchnerismo y La Cámpora sugiere una experiencia acumulada en ese tipo de política territorial que ella misma defiende en su comunicado. Su incorporación a la administración libertaria representó una apuesta por parte del gobierno a la "cooptación" de militantes provenientes de espacios progresistas, estrategia que ha sido aplicada en diversos niveles de la gestión nacional. Sin embargo, como lo evidencia su salida, esa incorporación no resultó en una alineación permanente, sino que pareció generar tensiones entre el perfil territorial de la funcionaria y las orientaciones de la estructura partidaria local. La ausencia de recursos y respaldo durante la campaña electoral que ella menciona sugiere una posible marginación de su candidatura por parte de la estructura oficial, posiblemente derivada de diferencias sobre estrategia o de rivalidades internas en el seno del movimiento libertario.
Implicancias políticas y posibles desarrollos futuros
La desvinculación de Gianni posee varias capas de significado político que trascienden el caso individual. Primero, expresa la dificultad que enfrenta cualquier gobierno en mantener cohesión política cuando las consecuencias materiales de sus políticas generan malestar en sectores que habían sido incorporados a su coalición de apoyo. Segundo, ilustra las tensiones entre diferentes lógicas de hacer política: la territorial y la centralizada, la que privilegia la cercanía con actores locales frente a la que apunta a concentración de decisiones. Tercero, visibiliza cómo los espacios políticos contemporáneos en Argentina siguen siendo permeables a movimientos de militantes entre fuerzas, proceso que refleja tanto lealtades fluidas como búsquedas de coherencia programática.
Las perspectivas que se abren a partir de este evento son variadas. Por un lado, algunos observadores podrían ver esta ruptura como síntoma de debilitamiento de La Libertad Avanza en territorios clave como La Matanza, donde la pérdida de cuadros territoriales con capacidad de movilización potencialmente erosionaría su influencia. Por otro lado, quienes cuestionan las políticas sociales del gobierno podrían interpretar este desprendimiento como validación de sus críticas respecto de cómo el ajuste macroeconómico está impactando en sectores medios y populares. Alternativamente, sectores del establishment libertario podrían caracterizar este evento como depuración necesaria de militantes que no asimilan completamente la orientación programática del proyecto. Lo que resulta ineludible es que la salida de Gianni visibiliza grietas en la estructura política que ha gobernado Argentina durante el último año, grietas que probablemente se seguirán manifestando en los próximos períodos de gestión, especialmente si las condiciones de vida de los ciudadanos no experimentan mejorías significativas en el corto plazo.



