El campeonato mundial de rally-raid tiene un nuevo líder y se llama Nasser Al Attiyah. El piloto qatarí, uno de los más laureados en la historia de esta disciplina, se impuso en la tercera prueba de la temporada 2024 del W2RC disputada en territorio portugués y cruzó a Carlos Sainz en la tabla de posiciones generales. Lo que cambia con este resultado es sustancial: ya no es el veterano madrileño quien marca el ritmo del campeonato, sino el vigente campeón del mundo, que demostró que sabe cuándo atacar y cuándo administrar. Y lo que queda claro es que la pelea por el título será larga, intensa y sin margen para errores.
Una última etapa que lo decidió todo
Cuando arrancó la jornada final del BP Ultimate Rally-Raid Portugal 2024, la sensación generalizada era que los resultados ya estaban prácticamente sellados. Sin embargo, quedaban 105 kilómetros de especial en un bucle alrededor de Grandola, y en esta disciplina nada es definitivo hasta que se cruza la meta. El mundo del rally-raid tiene una historia larga de sorpresas en los tramos finales, y esta edición no iba a ser la excepción.
En la categoría de motos, Tosha Schareina, piloto del equipo Monster Energy Honda, salió con la misión clara de proteger su ventaja y sumar el triunfo general. Su compañero de equipo Adrien van Beveren intentó ganar la etapa del día para cerrar con un buen sabor de boca su participación ibérica, pero Schareina supo manejar los tiempos. Al final de la jornada, el español se consagró como ganador de la prueba con una diferencia de más de cuatro minutos y medio sobre Sebastian Bühler, quien gracias a su regularidad a lo largo de toda la semana se subió al segundo escalón del podio. El tercero fue Bruno Santos, piloto local que además se llevó el premio de mejor clasificado en la categoría Rally2, generando una celebración doble en casa. Más atrás, Antonio Maio, otro portugués, también dejó huella, mientras que Skyler Howes y Ross Branch completaron los primeros puestos de la etapa. Para Schareina, este triunfo tiene un sabor especial: su última victoria en una prueba de este calibre había sido en el Desafío Ruta 40 en Argentina, durante la temporada anterior, lo que hace de este resultado una revancha y una confirmación de su nivel.
En cuanto a los autos, la historia tuvo más tensión de la esperada. Al Attiyah salió decidido desde el primer kilómetro, tomando la punta de la carrera sin contemplaciones. Pero la presión venía de atrás: Lucas Moraes y su copiloto español Armand Monleón iban en busca del podio que Carlos Sainz tenía casi en el bolsillo en su debut con MINI. La diferencia entre el brasileño y el madrileño era de apenas diez segundos, una nada en términos de rally-raid. La prueba estaba servida.
El drama de Sainz y el dominio de Al Attiyah
Lo que siguió fue una montaña rusa para los seguidores del deporte del motor. Carlos Sainz, que llegaba a esta prueba como líder del campeonato mundial y como el gran referente del automovilismo español en las competencias de largo aliento, comenzó a perder segundos de manera progresiva. Su compañero de marca, el portugués Joao Ferreira, se ubicó segundo en la siguiente referencia cronométrica, igualando el tiempo de Moraes, mientras que Al Attiyah descendía momentáneamente al tercer lugar. Todo estaba apretadísimo, con apenas un segundo separando a tres pilotos.
Pero fue entonces cuando llegó el golpe de gracia para Sainz: un problema en los frenos le hizo perder cualquier posibilidad de acceder al podio. Con solo cuatro kilómetros finales por delante, no había manera de recuperar. El madrileño, que viene de ganar el Rally Dakar 2024 con Audi en uno de los resultados más resonantes de su carrera, quedó cuarto en la clasificación general de la prueba. No es un mal resultado en términos de puntos para el mundial, pero la imagen de llegar tan cerca del podio para quedarse sin él por una falla mecánica duele de otra manera.
Al Attiyah, en tanto, no aflojó el ritmo. Con Moraes acercándose por detrás y una diferencia que en algún momento superó los quince segundos a favor del brasileño en la etapa, el qatarí terminó imponiéndose en la clasificación general de la prueba. El podio final en la categoría de autos quedó conformado por: primero, Nasser Al Attiyah; segundo, Joao Ferreira, el local que le dio alegría a la afición portuguesa; y tercero, Lucas Moraes junto a su copiloto Armand Monleón. Sainz, cuarto. El recorrido incluyó también un paso por la región de Extremadura, en España, lo que le dio un carácter ibérico más amplio a la competencia.
En la modalidad de vehículos ligeros, el lituano Rokas Baciuska, acompañado por el español Oriol Vidal como copiloto, aplastó la competencia con una ventaja de más de ocho minutos sobre el segundo. Entre los derrotados por Baciuska figuraron nombres de enorme peso en el automovilismo mundial, como el cuádruple campeón del mundo de rally Sébastien Loeb. Por su parte, la española Cristina Gutiérrez, una de las figuras más reconocidas del rally-raid femenino y referente indiscutida del motor en España, no pudo terminar la prueba por una avería mecánica que la obligó a retirarse antes de completar la etapa.
El camino al Dakar 2025 pasa por Argentina y Marruecos
El calendario del Campeonato del Mundo de Rally-Raid 2024 tiene dos pruebas más por delante. La próxima parada será en junio, cuando el circuito llegue a Sudamérica con el Desafío Ruta 40 en Argentina, una competencia que tiene historia propia en el mundo del motor y que suele ser decisiva en la pelea por los títulos tanto de la FIA como de la FIM. Argentina, con sus paisajes patagónicos, sus rutas de ripio y sus condiciones climáticas impredecibles, representa uno de los desafíos más exigentes del calendario internacional. Para los pilotos, esta prueba no solo tiene valor en puntos: es también un banco de pruebas fundamental para afinar los vehículos y las estrategias de cara al Rally Dakar 2025. Luego llegará el turno del Rally de Marruecos, la última cita de la temporada, donde se definirán los campeones mundiales.
Desde el punto de vista del análisis, lo que dejó Portugal es una foto muy clara: Al Attiyah sigue siendo la máquina más eficiente de este deporte. A sus 53 años, el qatarí no da señales de desgaste y sigue corriendo con la misma ferocidad que lo llevó a ganar múltiples ediciones del Dakar. Sainz, con 61 años y una trayectoria que lo convierte en leyenda viviente del automovilismo mundial, tiene la experiencia para reponerse y pelear hasta el final. Pero el golpe de Portugal —quedar fuera del podio por una falla de frenos cuando estaba a un paso de él— puede pesar en la cabeza. Para el fanático argentino, la llegada del Desafío Ruta 40 en junio representa una oportunidad única de ver en acción a los mejores pilotos del mundo en suelo propio. Y en un contexto donde el automovilismo de aventura gana cada vez más adeptos en el país, esta prueba puede ser el catalizador perfecto para que más argentinos se acerquen a una disciplina que combina velocidad, resistencia y geografía como pocas en el mundo.



