La investigación que rodea las finanzas de dos figuras públicas argentinas acaba de recibir un testimonio que complica aún más el panorama probatorio. Milagros Ayelén Escudero, de 27 años, quien se desempeña como cuidadora de la menor hija de una conocida conductora de televisión, prestó declaración indagatoria ante autoridades judiciales federales, negando categóricamente haber tenido acceso a los espacios donde habría sido capturado el material audiovisual que muestra supuestos depósitos de moneda extranjera. Este testimonio llega en un momento delicado para la causa, cuando los magistrados intensifican sus gestiones para obtener acceso a dispositivos electrónicos que podrían contener información relevante sobre el origen y destino de sumas que los peritos estiman rondarían los diez millones de dólares estadounidenses.
La limitación del acceso: qué vio y qué no vio la testigo
Durante su comparecencia ante el juez federal Luis Armella y el fiscal Sergio Mola, quienes llevan adelante la pesquisa por presuntos delitos de enriquecimiento sin justificación de origen e ilícito financiero, la joven empleada fue contundente en sus respuestas. Según su propio relato, su circulación dentro de la vivienda ubicada en San Vicente se limitaba exclusivamente a la planta baja, donde se encontraban los dormitorios y espacios de esparcimiento de la niña a su cargo. La planta superior de la residencia, donde funcionaría el vestidor matrimonial mencionado en las pesquisas, resultaba completamente ajena a su rutina laboral. Cuando se le preguntó sobre las características y disposición de esos ambientes de la pareja investigada, respondió con claridad que su carencia de acceso le impedía brindar descripción alguna.
Escudero sí tuvo oportunidad de ver las imágenes que circularon públicamente a través de los medios informativos durante el desarrollo de la causa. Sin embargo, al comparar lo que observaba en esos registros audiovisuales con su experiencia dentro de la casa, afirmó no poder reconocer varios de los elementos visuales que aparecían: prendas de vestir, accesorios deportivos y equipaje de viaje que se mostraban en las imágenes no coincidían con lo que ella había presenciado durante su permanencia en las áreas que le eran accesibles.
Mapeando el personal de la vivienda: otras testigos potenciales
Lo que resultó particularmente valioso de la declaración fue la información que aportó respecto del conjunto de personas que transitaban la propiedad en cuestión. La cuidadora identificó la presencia de un conductor cuyo nombre proporcionó como Jhony, un técnico electricista identificado como Sergio, y dos colaboradoras en tareas de limpieza a quienes nombró Liz y Nely. Además, reveló la existencia de un sistema de cobertura en sus ausencias: una mujer identificada como Meli o Melisa se encargaba de cuidar a la pequeña cuando Escudero no estaba presente. Este dato se vuelve significativo porque amplía el universo de personas que potencialmente tuvieron acceso a la totalidad de los espacios de la casa, incluida la zona del primer piso donde se habría originado el material probatorio central de la investigación.
Particularmente relevante para los investigadores es que existe una empleada anterior que ya no trabaja en la residencia y a quien no han logrado ubicar todavía. Los fiscales y jueces tienen especial interés en hallarla y someterla a interrogatorio, particularmente para cuestionar su conocimiento sobre el vestidor matrimonial y todo lo que allí acontecía. Esta búsqueda refleja la estrategia investigativa de ampliar el círculo de testigos potenciales, suponiendo que quienes estuvieron más tiempo o con mayor circulación dentro de la vivienda podrían poseer información decisiva para esclarecer los hechos bajo investigación.
Detalles de una vida laboral documentada
La declaración de Escudero también incluyó un relato sobre viajes que realizó en su carácter de acompañante de la menor. Mencionó específicamente un desplazamiento hacia Qatar que coincidió con la celebración del campeonato mundial de fútbol, donde viajó junto a su empleadora y un profesional vinculado a servicios estéticos. De igual manera, hizo referencia a una escapada de fin de semana hacia la ciudad patagónica de Bariloche, donde estuvo presente además el otro investigado. Estos antecedentes resultan relevantes porque sitúan temporalmente la relación laboral y permiten establecer una línea de continuidad: Escudero mantiene su empleo hasta la actualidad, aunque ahora presta servicios en un nuevo domicilio ubicado en Nordelta, lo que sugiere un cambio de residencia por parte de la familia investigada.
La mudanza de domicilio de la familia ha sido un aspecto que no pasó desapercibido para la investigación. El traslado desde San Vicente hacia una zona de countries residenciales de la región metropolitana norte podría interpretarse desde múltiples ángulos: desde razones de seguridad o privacidad hasta consideraciones prácticas de la vida cotidiana. Lo cierto es que la testigo continuó acompañando a su empleadora en este nuevo escenario, lo que proporciona a los investigadores una forma de mantener contacto potencial con la fuente de información.
La carrera por el acceso digital y los peritajes pendientes
Mientras transcurren los interrogatorios a testigos, los órganos judicales avanzan paralelamente en otras líneas de investigación de igual o superior importancia. Esta semana, las autoridades procedieron a acceder al contenido del teléfono celular de la conductora investigada, iniciando un proceso de análisis exhaustivo de su información almacenada. El objetivo específico de esta diligencia es determinar si el dispositivo conserva el video del vestidor que habría sido eliminado o si, contrariamente, se mantienen copias o versiones del material audiovisual que alimenta la investigación. La pericia tecnológica podría aportar pruebas adicionales más allá del video central, incluyendo comunicaciones, transacciones, cambios de localización u otros datos que revelen patrones de conducta relevantes.
Paralelamente, existe otro proceso pericial en curso que marca un calendario específico para la toma de decisiones: el análisis contable del patrimonio acumulado por el otro investigado. Los peritos contables comprometidos con esta tarea deben presentar sus conclusiones el 17 de julio, fecha que funcionará como hito crítico en el desarrollo de la causa. Este informe determinará si el crecimiento patrimonial documentado puede ser justificado mediante ingresos lícitos registrados en declaraciones fiscales, antecedentes laborales y documentación financiera, o si por el contrario, permanece inexplicable desde el punto de vista legal y tributario. En otras palabras, este peritaje será decisivo para establecer si efectivamente existió enriquecimiento sin fuente lícita comprobable.
El entrelazamiento de estas diversas líneas de investigación —testimonios de empleados, análisis de dispositivos electrónicos, peritajes contables especializados— configura una estrategia investigativa multicapa típica de los procedimientos complejos en materia de delitos económicos y financieros. Cada elemento contribuye a construir o debilitar la tesis acusatoria. El testimonio de Escudero, por su carácter específico y sus limitaciones respecto del acceso a ciertos sectores de la vivienda, plantea interrogantes sobre la cadena de custodia de la prueba videofilmada y la validez de la información extraída de ella. Las pericia electrónica y contable, por su parte, proporcionarán datos objetivos de más difícil cuestionamiento. Cómo se articularán finalmente estos elementos y qué peso relativo tendrá cada uno en las conclusiones judiciales resultará determinante tanto para los investigados como para la credibilidad del sistema de justicia en su conjunto.



