Una recorrida por el corazón comercial porteño, con la presencia de dos funcionarios clave del Ejecutivo nacional, expuso este viernes la estrategia que La Libertad Avanza comienza a desplegar en la capital del país pensando en los comicios de 2027. La actividad en el Barrio Chino y el complejo Vía Viva no fue casual: mientras en Casa Rosada continúan las conversaciones para mantener unidad con el PRO, desde el espacio libertario impulsan una narrativa alternativa que evidencia aspiraciones propias en la disputa por la conducción de la ciudad más poblada de la nación.

Karina Milei, en su rol de secretaria general de la Presidencia, y Diego Santilli, jefe de Gabinete, caminaron junto a Pilar Ramírez, quien encabeza el bloque de La Libertad Avanza en la Legislatura porteña. La recorrida incluyó la segunda fase del proyecto Vía Viva, un emprendimiento ubicado sobre el eje Libertador que busca transformar terrenos ferroviarios ociosos en un polo de negocios y entretenimiento. Los funcionarios visitaron también comercios privados en la zona, incluyendo un bazar especializado y el nuevo centro de información turística administrado por gestión privada. Durante el recorrido, según lo comunicado, conversaron sobre metodologías sustentables implementadas en la construcción y el impacto laboral del desarrollo.

Un proyecto de escala y ambición económica

El complejo Vía Viva representa uno de los emprendimientos urbanos más significativos del Área Metropolitana en los últimos años. Se extiende a lo largo de aproximadamente 4 kilómetros bajo el Viaducto Mitre, aprovechando espacios que quedaron disponibles cuando la Ciudad elevó las vías ferroviarias. El proyecto total contempla aproximadamente 45.000 metros cuadrados de superficie comercial y 6 hectáreas de espacio público, combinando ofertas de retail premium, gastronomía y entretenimiento. La inversión estimada ronda actualmente los US$45 millones, de los cuales cerca de US$25 millones corresponden a esta segunda etapa sobre Libertador. El nuevo tramo incluirá infraestructura moderna: más de 50 cargadores para vehículos eléctricos y un estacionamiento subterráneo con capacidad aproximada para 180 automóviles.

La elección de este espacio para la visita de altos funcionarios nacionales no fue trivial. El Viaducto Mitre es un símbolo de las transformaciones urbanas en Buenos Aires, y su origen está vinculado a la gestión de Mauricio Macri como presidente. La obra fue completada durante su administración, y posteriormente la Ciudad desarrolló el espacio público circundante. Al recorrer este sitio, los funcionarios libertarios se posicionaban implícitamente en una narrativa de modernización y eficiencia estatal, valores que forman parte del discurso oficial. La presencia de Milei y Santilli amplificaba el mensaje: no se trataba de una actividad local, sino de una iniciativa respaldada por el nivel nacional.

Las grietas de la alianza electoral se hacen visibles

Sin embargo, la postal de reconciliación y cooperación que presenta la superficie de la política argentina esconde dinámicas mucho más complejas. Mientras en Casa Rosada se desarrollan encuentros para mantener la coordinación con el PRO —el jueves pasado hubo una nueva reunión donde se analizó, provincia por provincia, el escenario electoral—, desde el libertarianismo porteño surgen señales que apuntan en dirección opuesta. Juan Pablo Arenaza, legislador del espacio libertario, expresó públicamente que La Libertad Avanza prepara su propia candidatura para la jefatura de Gobierno. Sus declaraciones fueron claras: "Nosotros queremos gobernar la ciudad de Buenos Aires y estamos preparándonos para eso". Simultáneamente, cuestionó la gestión del PRO en la administración local, señalando que "la expectativa que había sobre Jorge Macri no se está cumpliendo".

Entre los nombres que circulan en los círculos libertarios como posibles candidatos para encabezar esa fórmula figuran Pilar Ramírez, la jefa de bloque que acompañó la recorrida de este viernes, y Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad. Sin embargo, existe un matiz importante: Bullrich mantiene su foco en la escena nacional, con proyecciones que apuntan hacia una eventual candidatura presidencial en 2031. El legislador Arenaza reconoció la existencia de "conversaciones nacionales entre LLA y el PRO", pero enfatizó que en el ámbito porteño su bloque avanza con una estrategia independiente. Esta bifurcación estratégica —diálogo en Casa Rosada pero competencia a nivel local— revela las fracturas propias de cualquier coalición política en formación.

Desde el PRO, las respuestas han sido cautelosas pero no exentas de preocupación. Cristian Ritondo, jefe del bloque del PRO en Diputados, fue consultado sobre la posibilidad de un acuerdo electoral con La Libertad Avanza. Su respuesta eludió compromisos temporales, pero incluyó una advertencia velada: "Cuanto más claro esté el horizonte político, mejor". La frase sintetiza la ansiedad del espacio pro-Macri respecto a cuándo y cómo se definirán las candidaturas para 2027. Los encuentros en Casa Rosada continúan, pero la recorrida por Vía Viva evidencia que los libertarios no permanecerán pasivos mientras negocia el liderazgo nacional.

Lo que queda pendiente es cómo evolucionarán estas tensiones en los próximos meses. La disputa por Buenos Aires es crucial para cualquier proyecto político nacional: la ciudad concentra población, recursos, capacidad mediática y ha sido históricamente un territorio donde se gestan cambios de mayor alcance. La recorrida de Milei y Santilli funcionó como un recordatorio de que La Libertad Avanza no cede ese espacio sin competir. Las negociaciones bilaterales y los diálogos en La Casa Rosada pueden mantener una fachada de unidad, pero en el territorio porteño ya se mueven las piezas para lo que será, probablemente, una contienda de alto voltaje entre dos espacios que comparten gobierno nacional pero rivalizan por el control de la principal ciudad del país.