El gobierno nacional desplegó este lunes una estrategia comunicacional de alcance masivo mediante un video difundido en plataformas digitales que establece una analogía histórica entre el movimiento independentista de hace más de dos siglos y las transformaciones que impulsa la actual administración. La pieza audiovisual, publicada por La Libertad Avanza en sus canales de X e Instagram, utiliza reconstrucciones generadas por inteligencia artificial para yuxtaponer escenas del Cabildo colonial y los próceres fundacionales con imágenes contemporáneas del Presidente en su ejercicio de funciones y en encuentros diplomáticos internacionales. El lanzamiento ocurre en el marco del 216° aniversario de la Revolución de Mayo, jornada que tradicional e institucionalmente marca en el calendario argentino la celebración de los orígenes de la autonomía nacional. Lo significativo del mensaje trasciende la simple conmemoración: implica una reinterpretación de los fundamentos históricos del país para validar un proyecto político contemporáneo, estableciendo una línea de continuidad que sugiere que los cambios económicos impulsados en la actualidad son una consumación de aquellos ideales revolucionarios de principios del siglo diecinueve.

La narrativa de la libertad como hilo conductor

La propuesta narrativa del video plantea desde sus primeros segundos una identificación entre los valores que animaron la insurrección de 1810 y la plataforma política actual. Según la voz en off que articula el relato, la Revolución de Mayo representó fundamentalmente una reivindicación de la libertad comercial, la emancipación política y la igualdad jurídica sin distinciones de origen o condición social. El mensaje institucional profundiza esta idea al destacar que aquella transformación permitió que el puerto rioplatense comerciara sin restricciones arancelarias impuestas por la metrópoli española, eliminando lo que describe como una "tiranía aduanera" que impedía el intercambio económico sin mediaciones coloniales. Este énfasis en la liberalización comercial como propósito central de los próceres constituye un ángulo interpretativo específico sobre la historia, uno que enfatiza determinados aspectos del período mientras margina otros. La narrativa enfatiza que "el comercio tenía que ser libre y que la ley tenía que ser igual para cada ciudadano, sin importar su nombre ni su linaje", creando un paralelismo ideológico con nociones contemporáneas sobre desregulación y mercados abiertos. El video sostiene así que el legado de Mayo permanece "vivo" en la gestión gubernamental presente, funcionando como legitimación histórica de medidas de política económica que el gobierno ha implementado desde su asunción en diciembre de 2023.

Esta estrategia retórica de anclar cambios contemporáneos en precedentes históricos no constituye una novedad en el discurso político nacional. Gobiernos de distinta orientación ideológica han recurrido históricamente a la apelación a los próceres y a momentos fundacionales para justificar sus orientaciones. Lo que distingue esta iniciativa comunicacional es la sofisticación en su ejecución técnica y la precisión con que conecta elementos visuales generados por inteligencia artificial con discursos políticos actuales, creando una síntesis multimedia que busca naturalizar la idea de que determinadas políticas económicas representan una fidelidad a los ideales revolucionarios.

Las críticas implícitas y la ausencia de nombres

En el tramo final del video, la estrategia discursiva se modifica notablemente. Aunque sin identificar explícitamente a qué administraciones anteriores se refiere, el mensaje lanzado por la oficina de comunicación gubernamental introduce críticas que apuntan claramente hacia gobiernos previos, y particularmente hacia el período kirchnerista que se extendió durante aproximadamente doce años entre 2003 y 2015, además del gobierno de Fernando de la Rúa y otros períodos. La voz en off afirma que "otros gobiernos usaban a los próceres mientras hacían lo contrario de lo que predicaban", contrastando esta acusación con la afirmación de que la administración actual "lo honra con hechos". Esta táctica de efectuar críticas sin mencionar directamente a los objetivos constituye una forma sofisticada de comunicación política que mantiene una cierta distancia formal respecto de acusaciones directas, permitiendo que cada audiencia interprete según su propia perspectiva quiénes son los aludidos. Los gobiernos identificados como kirchneristas han sido frecuentemente criticados desde distintos sectores políticos por lo que sus detractores califican como nacionalismo retórico acompañado de medidas económicas intervencionistas. El gobierno actual, por el contrario, sitúa su identidad política en la promoción de desregulaciones, eliminación de subsidios y apertura comercial, posicionándose como el antítesis de lo que caracteriza como el modo de gobernar de administraciones anteriores.

El gobierno enumera en el video un conjunto de medidas económicas vinculadas a su gestión: "abrimos el comercio y pusimos fin a los monopolios", "eliminamos los controles que asfixiaban al que producía", "devolvimos la igualdad ante la ley y reconstruimos el patriotismo". Estas afirmaciones funcionan como síntesis de políticas concretas implementadas, tales como la reducción de aranceles, la eliminación de restricciones cambiarias, la privatización de empresas estatales y la supresión de distintos organismos reguladores. La pieza visual, mediante su alternancia entre reconstrucciones históricas y imágenes de funcionarios en actos de gobierno, intenta producir una equivalencia entre la magnitud transformadora de la Revolución de Mayo y los cambios impulsados por la actual administración. Paralelamente, la ausencia de menciones explícitas a gobiernos anteriores o nombres específicos funciona como una estrategia que permite que el mensaje se dirija simultáneamente a múltiples segmentos de la audiencia, cada uno proyectando sus propias críticas según su posición en el espectro político.

El ceremonial de conmemoración y sus tensiones

El lanzamiento del video coincidió con la actividad oficial que el Presidente desarrolló durante la mañana del 25 de mayo, participando del Tedeum tradicional celebrado en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Este acto litúrgico, que constituye una práctica institucionalizada en el calendario cívico argentino desde hace más de un siglo, reúne anualmente a autoridades del Ejecutivo, del Legislativo, militares y representantes del clero católico en un espacio de resonancia simbólica para la república. El evento de este año adquirió ribetes particulares dado que la autoridad eclesiástica que ofició la ceremonia, el arzobispo Jorge García Cuerva, pronunció durante su homilía un mensaje directo hacia la dirigencia política presente en los bancos frontales de la catedral. El religioso expresó públicamente una exhortación a "dejar de arengar la división y la polarización", palabras que funcionaron como un señalamiento implícito respecto de dinámicas políticas que el clero católico percibe como fragmentadoras del tejido social. Este pronunciamiento revistió particular significación considerando que fue formulado en un contexto de ceremonial de Estado, ante los máximos funcionarios del gobierno nacional, lo que le confiere un peso simbólico considerable. La intervención del arzobispo añade una dimensión adicional al evento, sugiriendo que instituciones de la relevancia de la Iglesia católica mantienen perspectivas críticas sobre ciertos aspectos del escenario político actual, independientemente de cuál sea la administración en funciones.

Un aspecto que no pasó desapercibido en el desarrollo de los actos del 25 de mayo fue la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en el Tedeum, circunstancia que según trascendió públicamente obedeció a que no había sido invitada al evento. Esta omisión en el protocolo de un acto institucional de semejante envergadura sugiere dinámicas de tensión dentro de la estructura gubernamental, particularmente considerando que Villarruel ostenta el segundo cargo en la jerarquía del Poder Ejecutivo. Junto a Milei participaron en la ceremonia la secretaria general de la Presidencia, su hermana Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, y otros miembros del equipo de gobierno. Tras la conclusión del evento religioso, el Presidente presidió una reunión de Gabinete en la Casa Rosada, continuando con el protocolo institucional de jornadas significativas en el calendario oficial.

Las implicancias de esta estrategia comunicacional integrada —el video institucional, la participación en ceremonias simbólicas y el pronunciamiento eclesiástico— pueden analizarse desde múltiples perspectivas. Por una parte, el gobierno avanza en la construcción de narrativas que enlazan su proyecto político con la tradición histórica nacional, buscando otorgarle legitimidad histórica a sus medidas de política económica. Por otra parte, la reacción de instituciones como la Iglesia católica sugiere la existencia de preocupaciones respecto de cómo se están canalizando estas transformaciones en términos del tejido social. El impacto específico que estos mensajes e iniciativas tengan en la población argentina dependerá de cómo diversos sectores interpreten la ecuación planteada entre ideales revolucionarios de hace dos siglos y políticas contemporáneas, así como de cómo evalúen los resultados concretos de tales políticas en sus condiciones materiales de existencia.