Cuando hace poco más de dos años estallaron las primeras imágenes de un exfuncionario navegando el Mediterráneo, lejos de los escritorios de La Plata, parecía que la trama de influencias que había construido durante más de una década podría desmoronarse. Sin embargo, un análisis detallado de los actuales equilibrios de poder en la provincia de Buenos Aires revela una realidad más compleja: aunque Martín Insaurralde se retiró de la escena pública tras renunciar a su cargo de Jefe de Gabinete bonaerense, su influencia sigue circulando por los pasillos de instituciones estratégicas que controlan recursos, legislación y territorios. Los cambios que sucedieron a su caída no fueron tan radicales como cabría esperarse; más bien, se trata de una reconfiguración que conserva núcleos de lealtad en lugares donde se toman decisiones que afectan a millones de bonaerenses.

La permanencia de sus colaboradores y aliados en estructuras clave de la administración provincial dibuja un mapa de poder que trasciende la persona del exfuncionario. Desde la Cámara de Diputados bonaerense, que administra un presupuesto de más de 222 mil 800 millones de pesos, pasando por organismos que controlan el juego legal y los municipios, hasta instancias de fiscalización económica, la impronta de quien fuera intendente de Lomas de Zamora durante años sigue siendo visible. Este entramado no es meramente anecdótico: representa un sistema de lealtades que permite ejercer influencia sobre decisiones legislativas, la asignación de recursos y el control territorial en distintos distritos de la provincia más poblada del país.

La Legislatura como bastión de influencia

Durante los años en que Insaurralde ocupó el cargo de Jefe de Gabinete, la Cámara de Diputados provincial funcionó como su principal plataforma de poder legislativo. Su presencia se canalizaba a través de Federico Otermín, quien presidía esa cámara y posteriormente lo sucedería en la intendencia de Lomas de Zamora. Esa estructura vertical de mando no desapareció con el escándalo que lo expulsó del gobierno. En la actualidad, legisladores provinciales como Juan Pablo De Jesús, quien anteriormente se desempeñó como intendente del partido de La Costa, responden al exfuncionario dentro del bloque de Fuerza Patria. De Jesús forma parte del círculo íntimo de Insaurralde; de hecho, está documentado que ingresó al country de San Vicente, donde el exfuncionario mantiene una propiedad, el día exacto en que estalló el escándalo público que precipitó su renuncia. Otra diputada provincial, Marcela Basualdo, originaria del distrito de San Miguel del Monte, también responde a Insaurralde dentro del mismo bloque legislativo.

La actual presidencia de la Cámara, a cargo de Alejandro Dichiara, recae sobre un dirigente que mantiene vinculaciones con la red insaurraldista y que además posee conexiones con Máximo Kirchner, líder del Partido Justicialista bonaerense. Precisamente, fue Insaurralde quien facilitó la llegada de Kirchner a la presidencia de esa estructura partidaria, movimiento que ilustra cómo su capacidad de negociación y articulación política se extendía más allá de Buenos Aires. En el Senado provincial, otro espacio de poder legislativo, la lealtad insaurraldista está representada por Adrián Santarelli, quien también fue documentado entrando al country de San Vicente durante las horas críticas del 30 de septiembre de 2023. El acceso a registros de entradas y salidas del barrio privado confirmó la presencia de estos dirigentes precisamente cuando las imágenes que desencadenarían la crisis política comenzaban a circular.

Organismos de control y administración: permanencias estratégicas

Más allá de la Legislatura, Insaurralde consolidó una presencia importante en organismos que controlan recursos económicos y fiscalizan la gestión pública. El Instituto Provincial de Lotería y Casinos, que regula toda la actividad de juego legal en Buenos Aires, fue durante años un resorte controlado por el exfuncionario a través de Omar Galdurralde, quien actualmente se desempeña como concejal de Lanús. Aunque la dirección ejecutiva del instituto pasó a manos de Gonzalo Atanasof, vinculado a otras estructuras políticas, el organigrama interno mantiene a funcionarios provenientes de la era Galdurralde. Sebastián Silvestre continúa como director jurídico y legal, Diego Etcheverry sigue en Comunicaciones y Relaciones Institucionales, y María Laura Spinelli permanece como directora de Sistemas. Esta continuidad de cuadros técnicos en posiciones operativas sugiere que ciertos circuitos administrativos preservan sus dinámicas anteriores, independientemente de los cambios en la cúpula.

El Tribunal de Cuentas, órgano fiscalizador que revisa los gastos y las rendiciones económicas de todos los municipios bonaerenses, es otro espacio donde la influencia insaurraldista se mantiene enraizada. Juan Pablo Peredo, exdirectivo de la empresa de bingos Codere, ocupa actualmente la titularidad de la Vocalía de Reparticiones Autárquicas y Entes Especiales. Peredo fue, nuevamente, uno de los dirigentes presentes en el country de San Vicente el día que estalló la crisis. Su presencia en un organismo de fiscalización que supervisa la gestión de distritos enteros representa una ventana de acceso a información sensible sobre cómo se administran los recursos públicos locales. También dentro del Tribunal de Cuentas funciona Pablo De Rosa, subsecretario de Jurisprudencia, Doctrina y Consultas, quien mantiene una trayectoria cercana a Insaurralde. Bajo su órbita trabaja Florencia Stamato, directora general de Legislación y Jurisprudencia, quien anteriormente fue secretaria del exfuncionario. Stamato es además sobrina de Jorge Rossi, al exintendente de Lomas de Zamora a quien Insaurralde sustituyó en 2009, iniciando una carrera municipal que se extendería hasta 2021 con mandatos consecutivos.

Hace apenas semanas, cuando fue documentada la renuncia de Gabriela Demaría de su banca en el Senado provincial, la misma legisladora que responde a Insaurralde y que simultáneamente se desempeña como síndico del Banco Provincia, los detalles del movimiento revelaron cómo funciona la mecánica del poder en la provincia. Demaría fue designada síndico del banco en diciembre de 2025 como resultado directo de negociaciones entre el gobernador y bloques legislativos que responden a distintas estructuras políticas. Su nombramiento en una institución financiera provincial que maneja recursos por miles de millones de pesos ilustra cómo la influencia se convierte en acceso a posiciones de control económico.

Lomas de Zamora: el territorio de origen, bajo nueva dirección pero no desconectado

En la municipalidad que fue la base territorial de Insaurralde durante años, y donde su sucesor elegido Federico Otermín ahora ocupa la intendencia, se pueden observar cambios y continuidades simultáneamente. Desde 2023, cuando el escándalo público aceleró su retiro de la vida política visible, ha habido un paulatino reacomodamiento de figuras en el gabinete municipal. Martín Choren, quien se desempeñaba como Jefe de Gabinete y era una figura de relevancia dentro de la estructura insaurraldista, dejó su puesto. El cargo fue asumido por Sol Tischik, una dirigente más alineada con Otermín que con el antiguo jefe político. Sin embargo, otros colaboradores de Insaurralde mantienen sus posiciones, aunque con atribuciones potencialmente redefinidas. Matías Gasparrini, secretario de Gobierno, permanece en el organigrama, así como Mariano Ortega, quien sigue ocupando funciones aunque en roles distintos a los que desempeñaba en la época de dominancia insaurraldista. Las áreas de Ambiente, Obras Públicas, Educación y Seguridad fueron reestructuradas con nuevos titulares, indicando un proceso de renovación selectiva.

La trayectoria de Otermín mismo es reveladora de cómo funciona la sucesión en estas estructuras. Bajo el liderazgo de Insaurralde, Otermín cumplió funciones de comunicación política, ocupando cargos como secretario de Comunicación y Cultura en la municipalidad. Luego ascendió a diputado provincial y presidió la Cámara de Diputados bonaerense antes de retornar como intendente. Este ascenso gradual, con pivotes estratégicos en espacios clave, responde a un patrón de desarrollo político que Insaurralde promovió sistemáticamente. Otermín también fue documentado en el country de San Vicente el 30 de septiembre de 2023, lo que lo conecta directamente con el círculo íntimo del exfuncionario.

En el partido de San Vicente, otro municipio donde se reconoce la influencia de Insaurralde, el intendente Nicolás Mantegazza responde a la red política del exfuncionario. En ese distrito se encuentra el Museo Histórico 17 de Octubre, ubicado en la quinta que alguna vez fue propiedad de Juan y Eva Perón. La dirección del museo está a cargo de Cristian Scollo, otro dirigente vinculado a Insaurralde, lo que demuestra que su influencia se extiende incluso a la administración de espacios con significación simbólica para la historia argentina.

Una ausencia pública que contrasta con la permanencia estructural

La vida pública de Insaurralde prácticamente desapareció después de que se difundieran las primeras imágenes del yate. Los videos posteriores que mostraron otros aspectos de su vida privada, publicados hace apenas meses, reforzaron su aislamiento mediático. Sin embargo, su única aparición pública documentada en los últimos dos años fue en diciembre de 2025, cuando concurrió al cumpleaños de la hija del reconocido abogado Fernando Burlando, un hecho que sugiere que su círculo de cercanía íntima sigue siendo funcional. Esta contradicción entre la invisibilidad política y la persistencia de su red es quizá el aspecto más significativo para entender cómo opera el poder en estructuras políticas consolidadas: la persona puede retirarse, pero los mecanismos de influencia que construyó durante años permanecen operativos, muchas veces de manera invisible para la opinión pública.

La pregunta central que emerge de este análisis es cuál será la trayectoria futura de estas estructuras. Los cambios observados hasta ahora sugieren un proceso de transición en el cual las estructuras insaurraldistas no se desmoronan, sino que se adaptan a nuevas realidades políticas. Algunos colaboradores del exfuncionario han visto reducida su influencia directa, mientras que otros siguen ocupando posiciones que les permiten ejercer poder sobre recursos y decisiones públicas. Para distintos observadores de la política bonaerense, esto puede interpretarse de maneras diferentes: algunos lo verán como una demostración de la fragilidad de las estructuras de poder personalizadas, que tienden a debilitarse cuando el liderazgo se retira; otros lo verán como evidencia de que los sistemas institucionales bonaerenses están lo suficientemente desvinculados de personas específicas como para mantener cierta continuidad operativa. Lo cierto es que el mapa actual de poder en Buenos Aires preserva fracturas y continuidades que hacen imposible hablar de un recambio completo en las instituciones que determinan cómo se administra y se controla la provincia.